Los enormes arsenales que Trump se empecina en venderle a Arabia Saudita

En mayo pasado el presidente estadounidense Donald Trump avaló una venta de 8,100 millones de dólares en armamento a Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Jordania, países aliados en Medio Oriente, pese a la severa oposición a ello que existe en el Congreso.

Pero ha sido la operación con Arabia Saudita lo que ha desatado la mayor oposición legislativa, dado el ominoso historial en materia de derechos humanos del régimen de ese país, el asesinato del periodista Jamal Khashoggi presuntamente con implicación de altas autoridades saudíes, las inquietudes por el cruento conflicto que se libra en el vecino Yemen y la posibilidad de una mayor escalada armamentista en la región, sobre todo en el caso de Irán.

El presidente Donald Trump muestra un cartel con información sobre ventas de armas de EEUU a Arabia Saudita al príncipe heredero saudí, Mohammad bin Salman, en la Casa Blanca en 2018. (Getty Images)

Y a eso ha de sumarse que tal venta ha enfrentado rechazo en el Congreso, tanto de demócratas como de algunos republicanos, pero aún así Trump aprovechó vericuetos legales, como es la declaración de una emergencia, y mantuvo el trato vigente. El gobierno estadounidense ha argumentado que la venta de armas a Arabia Saudita es relevante para la seguridad nacional y la defensa de sus aliados en la región –es decir, para contener a Irán– y beneficia a las empresas armamentistas estadounidenses y a los empleos que éstas generan.

Por lo pronto, de acuerdo a NBC News esa venta incluye “bombas de mortero, turbinas y apoyo de mantenimiento para aviones caza F-15 para Arabia Saudita y equipo para helicópteros AH-64, cohetes guiados por láser, misiles Javelin antitanque, misiles Patriot y turbinas para aviones F-16 para Emiratos Árabes Unidos”.

Pero en ese mismo reporte se discute que lo que más inquieta es la venta a Arabia Saudita de misiles guiados por láser, pues estas armas han sido usadas por los saudíes en el conflicto en Yemen, con graves pérdidas de vidas entre civiles. Arabia Saudita lidera una coalición que en Yemen combate a grupos rebeldes apoyados, se afirma, por Irán.

Por añadidura, la controversia se ha ahondado por la autorización especial del gobierno de Trump, vía una declaración de emergencia, para que la empresa estadounidense Raytheon trabaje con los saudíes para fabricar componentes clave para bombas de alta tecnología directamente en Arabia Saudita, de acuerdo a The New York Times. Eso ha desatado alarmas entre sectores que temen que ello propicie que tecnología de importancia estratégica pudiese caer en manos indeseadas.

El Times añade que el nuevo acuerdo de armas es parte de un paquete mayor que incluye “120,000 bombas guiadas de precisión que Raytheon está preparada para enviar a la coalición [encabezada por los saudíes y que combate a los rebeldes de Yemen]. Eso se añade a decenas de miles de bombas que Arabia Saudita y los Emiratos Árabes ya han almacenado… e incluye apoyo para aviones F-15 saudíes, morteros, misiles antitanque y rifles calibre .50”.

Un temor compartido por muchos analistas, y miembros del Congreso estadounidense, es que incrementar la venta de armas en la región del Medio Oriente exacerbará las tensiones, incitará a Irán a armarse aún más y hará arder aún más a Yemen, país donde una cruenta guerra civil se ha cobrado miles de víctimas entre la población y dejado a millones en la precariedad. El desastre en e Yemen, además, podría mantener espacios de operación para grupos terroristas como el Estado Islámico y Al Qaeda.

El gobierno de Trump ciertamente, por su retórica y acciones, considera prioritario fortalecer militarmente la defensa de Arabia Saudita y los Emiratos Árabes, como una manera de impulsar su alianza estratégica con esos países y de contener a Irán. Pero, señala el Times, congresistas han cuestionado ese enfoque.

Por ejemplo, el representante Tom Malinowski ha afirmado que “los saudíes y los emiratíes se han entrelazado tanto con la administración de Trump que no creo que el presidente sea capaz de distinguir los intereses estadounidenses de los de ellos…. La administración no ha presentado evidencia de que Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos enfrenten ninguna amenaza nueva o intensificada de parte de Irán que justifique declarar una emergencia”.

Destrucción provocada en Yemen por un ataque aéreo lanzado por la coalición liderada por Arabia Saudita, qu elucha contra fuerzas rebeldes yemeníes. Muchos temen que la venta de armas de EEUU a esa coalición ahonde la devastación y la muerte de civiles en el conflicto en Yemen. (Reuters)

Con todo, un misil lanzado al parecer por rebeldes yemeníes destruyó una parte del aeropuerto de la ciudad saudí de Abha, en el sur de ese país y no lejos de Yemen. Según CNN, ese ataque fue realizado con un misil de crucero guiado estratégicamente.

El trato de los 8,100 millones de dólares, así, enfrenta severa oposición legislativa y es posible que el Congreso logre ponerle obstáculos si reúne suficiente apoyo bipartidista.

De acuerdo al portal The Hill, justo este miércoles se habrían reunido suficientes votos en el Senado, los 47 demócratas y al menos 4 senadores republicanos (Rand Paul, Lindsey Graham, Todd Young y Mike Lee) para votar a favor de una resolución contra la venta de armas a Arabia Saudita con la mínima mayoría de 51 votos y posiblemente algunos más. Si eso sucede, será un fuerte revés político para Trump, si bien es de suponer que el presidente vetará esa decisión del Senado y es incierto si existirá apoyo republicano suficiente (60 votos totales, entre ellos 13 republicanos) para superar ese veto.

Por ello, esa venta de armas presumiblemente se añadirá a la efervescencia política presente y al choque entre el Legislativo y el Ejecutivo.

Con todo, eso es una pequeña porción, por ejemplo, del inmenso acuerdo de venta de armas a Arabia Saudita que la Casa Blanca anunció en 2017, del orden de 110,00 millones de dólares previstos para ese mismo año y 350,000 millones en la próxima década, como en su momento informó CNBC. Tanques, buques, misiles y sistemas de radar, comunicación y ciberseguridad estarían incluidos en ese esquema.

Y todo ello se coloca en el contexto de la tensión entre Estados Unidos e Irán, país que el gobierno de Trump considera una amenaza mayor tras repudiar el acuerdo nuclear logrado con el régimen iraní durante la presidencia de Barack Obama. Por ello, armar a los países aliados de Washington en el Medio Oriente sería parte de esa estrategia de contención, cuestión que de paso proveerá de ingentes contratos a empresas estadounidenses como la citada Raytheon o Lockheed Martin, entre otras.

Y es de suponer que ofrecer una imagen de fuerza en Medio Oriente es un componente del perfil que Trump se construye de cara a su campaña de reelección y los comicios de 2020.