Los crímenes del huerto del Francés, el primer caso mediático del siglo XX en España

Existe una popular expresión en nuestra lengua que dice ‘Eso parece el huerto del Francés’, la cual se utiliza para referirse a aquel lugar donde ocurre algún acto delictivo como un robo, asesinato o dónde se monta algún follón con asiduidad. Proviene de unos hechos acontecidos entre 1898 y 1904 en la población sevillana de Peñaflor en el que aparecieron enterrados en el huerto propiedad de Juan Andrés Aldije Monmejá, más conocido entre sus vecinos por el sobrenombre de ‘el Francés’ (debido a que nació en Agen, Francia).

Los crímenes cometidos por ‘el Francés’ están considerados como el primer caso relevante de crónica negra en la España de inicios del siglo XX que fue ampliamente seguido por la prensa de la época, motivo por el cual se popularizó entre la población tanto el mote del asesino como el lugar de los hechos.

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Juan Andrés Aldije era propietario de una casa a las afueras de Peñaflor en la cual tenía cuadras y un extenso terreno donde plantaba algunas hortalizas y al que iba a echar unas cuantas horas cada día, ya que aquel lugar no era su vivienda habitual debido a que vivía en otra casa junto a su mujer e hijo.

Aunque era un secreto a voces entre los vecinos de Peñaflor que ‘el Francés’, junto a su socio José Muñoz Lopera, organizaba timbas ilegales de cartas en la casa de campo, las autoridades locales hacían la vista gorda.

Hasta el casino ilegal llegaban viajantes procedentes de otros pueblos que habían cerrado algún trato en alguna feria cercana y que eran contactados por Lopera, quien se encargaba de convencerlos para ir hasta allí y amañar unas partidas con el fin de desplumar a un francés. Evidentemente se refería a Aldije y lo hacía en connivencia con éste como estratagema para engañar al incauto viajante y atraerlo hacia allí.

No todos los que fueron hasta la finca pudieron jugar la ansiada partida de cartas, debido a que algunos de ellos fueron asesinados por el propio Aldije nada más llegar a allí.

El método solía ser siempre el mismo: Lopera iba a recoger a la víctima, lo acompañaba hasta el huerto mientras que le hablaba del gran negocio que harían al desplumar al francés y una vez dentro Aldije le asestaba un mortal golpe en la cabeza con una barra de hierro. Tras registrarlo y coger el dinero era enterrado en el propio huerto.

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Pero la desaparición de Miguel Rejano, vecino de la cordobesa población de Posadas (a una veintena de kilómetros de Peñaflor), y un posterior chivatazo de un anónimo que dijo haberlo visto entrar en el huerto del francés junto a Lopera, hizo que la guardia civil comenzase a investigar y acabase encontrando enterrados media docena de cadáveres.

Juan Aldije y José Muños Lopera fueron detenidos el 16 de diciembre de 1904 acusados de aquellos asesinatos. El caso fue muy seguido por la prensa sensacionalista de la época, en la que iban informando, entre otras cosas, del intento de fuga de la cárcel, la huelga de hambre de Lopera o del juicio celebrado a partir de marzo de 1906.

El tribunal los declaró culpables y los condenó a la pena de muerte, siendo ejecutados el 30 de octubre de ese mismo año mediante el garrote vil en la cárcel del Pópulo de Sevilla.

A partir de ahí la leyenda e historias sobre el Francés y su huerto se hicieron enormemente populares; tanto que incluso en la década de los años 30 al estadio de fútbol del Racing de Santander se le llamó ‘el huerto del Francés’ debido a que el equipo se mostraba imbatible y ‘enterraba’ a todos los equipos contrincantes que allí jugaban.

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Fuentes de consulta e imágenes: Hemeroteca ABC / Hemeroteca La Vanguardia / Hemeroteca Nacional / La Gaceta / proyectonaschy