Los CDC advierten que los jóvenes no son “inmunes de manera natural” al coronavirus

El pasado jueves, en una de las dos reuniones informativas con los periodistas que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) han celebrado desde marzo, la organización compartió actualizaciones sobre su respuesta a la pandemia de coronavirus, incluyendo qué grupos corren un riesgo mayor y por qué.

“No podemos perder de vista el hecho de que esta pandemia está causada por un virus nuevo que desconocíamos por completo hace apenas un año”, dijo el doctor Robert Redfield, director de los CDC al comienzo de la reunión. “Continuaremos perfeccionando las pautas para reducir el riesgo de infección teniendo en cuenta los datos y la ciencia”.

Con el aumento de las infecciones en muchos estados, sobre todo entre las personas más jóvenes, Redfield declaró que los jóvenes no son inmunes a las infecciones por COVID-19 y que pueden requerir hospitalización. “Sabemos que el riesgo es un continuo, las personas mayores de 65 años no son las únicas que están en riesgo”, apuntó Redfield. El doctor Jay C. Butler, subdirector de enfermedades infecciosas de los CDC y gestor de la respuesta ante incidentes por la COVID-19 de la organización también se hizo eco de esa idea al afirmar que “no existe un límite exacto de edad a partir del cual las personas deberían o no preocuparse”.

El jueves, los CDC publicaron una guía actualizada sobre quién está en mayor riesgo de desarrollar una infección grave por coronavirus en la que señalaron que los jóvenes no son inmunes. (Foto de Scott McIntyre/Para The Washington Post vía Getty Images)

Butler profundizó en ​​el tema afirmando que, si bien los mayores de 65 años tienen un riesgo mayor, la evidencia creciente ha demostrado que quienes padecen ciertas afecciones subyacentes, aunque tengan menos de 50 años, también podrían exponerse a un gran riesgo. Las principales afecciones asociadas con la hospitalización y la muerte por el virus, según Butler, siguen siendo las mismas: enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo II y obesidad. Pero en una actualización de los CDC, la agencia dijo que “las personas de cualquier edad” con ciertas afecciones subyacentes que se han agregado hace poco también podrían estar en riesgo de sufrir una infección grave. “Algunas de esas afecciones incluyen otros problemas pulmonares crónicos, como asma moderada o grave, fibrosis quística, presión arterial alta y un sistema inmunitario debilitado... Otras son afecciones neurológicas como demencia o antecedentes de accidentes cerebrovasculares, enfermedad hepática y estar gestando un embarazo”, señaló Butler.

Ambos expertos confirmaron que los CDC han notado que una mayor proporción de jóvenes están dando positivo por el virus, específicamente en Florida y otros estados del sur, y dijeron que podría haber varias explicaciones. “Esto podría reflejar una serie de cosas, incluido el hecho de que las personas realmente están escuchando y entendiendo el mensaje”, dijo Butler refiriéndose a la guía de los CDC sobre el distanciamiento social y el uso de mascarillas. “Por tanto, es posible que veamos menos infecciones en las personas mayores porque se exponen menos”.

Redfield agregó que también puede incidir el aumento del número de pruebas y una comprensión más clara de los síntomas o, en el caso de muchos jóvenes, la falta de ellos. “Obviamente, en este momento estamos viendo muchas infecciones en las personas más jóvenes... No creo que en el pasado hubiéramos diagnosticado esas infecciones”, dijo Redfield. “Los CDC han completado una serie y seguirán manteniendo una vigilancia bastante extensa en todo el país utilizando pruebas de anticuerpos. En este momento, nuestra mejor estimación es que por cada caso que se informó se produjeron realmente otras diez infecciones”.

Agregó que, desde el principio, los CDC “no buscaron de manera agresiva diagnosticar a individuos jóvenes y asintomáticos”, y que existe la posibilidad de que lo que está sucediendo ahora “ocurriera antes, pero simplemente no se conociera”. A pesar de ello, no importa si el aumento de las infecciones entre los jóvenes es un fenómeno nuevo o simplemente el resultado de más pruebas y un mejor rastreo de contactos, la necesidad de vigilancia sigue siendo la misma.

“Hay que transmitir el mensaje de que los jóvenes no son inmunes a este virus de forma natural”, dijo Butler. “Aunque pueden tener un menor riesgo de morir o sufrir una infección grave, eso no significa que no puedan infectarse o transmitirlo a los demás”.

Redfield dijo que la guía de los CDC para mantenerse a salvo sigue siendo la misma, la cual cobra importancia a medida que se acerca el fin de semana del 4 de julio. “A quienes tienen un riesgo mayor le recomendamos limitar tanto como puedan el contacto con otras personas o limitar el contacto a un número reducido de personas”, dijo Redfield. “Las claves para la prevención de la COVID siguen siendo las mismas: número uno, distanciamiento social; número dos, higiene y lavado de manos frecuente; número tres, mantenerse alejado de los demás si estás enfermo; y número cuatro, usar una mascarilla cuando no puedes mantener esa distancia”.

Abby Haglage