Los bebés criados en hogares bilingües adquieren una ventaja cognitiva

De los temas tratados en mi blog, uno de los que más me han interesado siempre es el relativo al bilingüismo. En mi casa el idioma inglés siempre ha estado muy presente desde que yo era un niño, y tener familia nacida en el Reino Unido supongo que ha sido un plus. Por ello, con cierto conocimiento de causa escribí en su día en este mismo blog que las personas bilingües son más listas, basándome para tal afirmación en el trabajo de una eminente profesora de psicología de la Universidad de York (Toronto, Canadá) llamada Ellen Bialystok.

Bebé en pleno estudio observando la pantalla situada sobre su cuna. (Crédito imagen: Universidad de York, Toronto, Canadá).

Bien, después de tantos años he vuelto a saber del trabajo de Bialystok, quien parece seguir interesada en averiguar las ventas que el bilingüismo aporta a los niños que tienen la suerte de escuchar más de un idioma en su hogar. ¿Su última afirmación? Los bebés bilingües parecen prestar más atención que los que solo escuchan un idioma a su alrededor. Lo más curioso de este estudio es que esa ventaja – que podría aportarle al niño beneficios cognitivos de por vida – parece manifestarse enseguida, en cuanto el bebé alcanza los seis meses de edad.

¿Cómo trabaja una psicóloga con bebés que no saben expresarse de cara a conseguir respuestas? Por fortuna la tecnología ha acudido al rescate. Básicamente el equipo de Bialystok ha medido los movimientos oculares de los bebés participantes en el estudio. De ese modo han podido evaluar tanto su grado de atención como su nivel de aprendizaje.

Durante las pruebas, la mitad de los bebés estudiados se estaban criando en ambientes monolingües, mientras que la otra mitad escuchaba dos idiomas en sus hogares.

Como podéis observar en la imagen que ilustra este post, durante las pruebas se mostraron imágenes a los bebés mientras yacían en una cuna equipada con una cámara y una pantalla. En el proceso, la cámara iba rastreando los movimientos oculares de los bebés mientras observaban las imágenes que iban apareciendo sobre ellos en distintas áreas de la pantalla.

¿El resultado? Pues como os anticipaba, los investigadores descubrieron que los bebés criados en un hogar bilingüe eran mejores a la hora de anticipar dónde aparecería la imagen de destino, que los que se criaban en un solo idioma.

Para la profesora e investigadora Ellen Bialystok, coautora del trabajo, la diferencia entre individuos monolingües y bilingües que se percibirá más adelante en la vida, no recae en los idiomas aprendidos en sí, sino en el sistema de atención que se usa para centrarse en el lenguaje.

Según la propia Bialystok: “este estudio nos dice que desde la etapa más temprana del desarrollo, las redes cerebrales – que son la base para desarrollar la atención – se forman de manera diferente en los bebés que se crían en un entorno bilingüe”.

¿Y por qué es esto tan importante? La respuesta es clara: la atención es la base de toda cognición. En otras palabras, puede que la clave para que te hayan dado a ti el ascenso a esa cotizada plaza en tu empresa comenzase en la cuna, cuando tu padre te hablaba en castellano y tu madre en catalán (por poner un ejemplo).

La ciencia lo tiene claro y no me canso de repetirlo: hablar más de un idioma siempre es una ventaja, nunca un obstáculo.  Cuanto se ganaría si todos los nacionalistas del mundo llegasen a entender esta premisa…

La investigación fue publicada el pasado 2 de enero de 2019 en la revista Developmental Science.

Me enteré leyendo Montreal Gazette.