Los baños menos íntimos jamás diseñados

Usuarios de Twitter, Reddit e Imgur han compartido imágenes de los cuartos de baño más raros e incómodos que nos pudiéramos imaginar. Más vale que no seamos pudorosos si queremos utilizarlos porque son más públicos que privados.

Retretes para parejas. Sin duda, tiene que haber confianza para utilizarlos simultáneamente (Créditos: Redes sociales)

Entre los fallos de diseño más vistos, están las puertas pequeñas o transparentes. O lo que es el colmo: las puertas transparentes y pequeñas, que no nos cubren ni la cabeza ni los tobillos y encima perfilan nuestra silueta.

Baño en el descansillo de la escalera visto en un apartamento de AriBnb (Créditos: Redes Sociales)

También abundan las disparatadas distribuciones de los muebles del baño. Mención aparte merece la posición de los inodoros, muchos de ellos situados en ángulos extraños e imposibles. Algunos están completamente expuestos, paralelos uno al lado de otro y sin tabique ni mampara de separación. Otros están enfrentados, para que los usuarios charlen sin problemas mientras hacen sus necesidades. Los hay que se han quedado en mitad de la estancia, sin llegar a apoyarse contra la pared. Es como si en plena construcción alguien hubiera dicho “ya no lo muevo más, ahí se queda”. Y ahí se quedaron, atravesados.

Inodoro y bañera dentro de una cocina…o una cocina dentro de un baño, según se mire (Créditos: Redes Sociales)

Y es que dónde coloquemos el inodoro puede marcar estilo. Si no que se lo digan a los que lo tienen en el descansillo de una escalera, dentro de la cocina o bajo una encimera. Cualquier espacio parece idóneo para situar el trono.

En ocasiones, aunque la taza esté bien posicionada y tengamos la tranquilidad de que pertenece a una estancia privada, los fallos están en los demás elementos. Por ejemplo, puede ser que hayamos decidido cubrir todo el suelo de moqueta, y que cuando vayamos al baño a asearnos estemos manchando el suelo; o puede ser que el papel higiénico haya quedado demasiado lejos como para alcanzarlo estirando la mano, o que las barras y asideros que nos ayudan a incorporarnos sirvan más de toallero. Estos descubrimientos hacen que apreciemos la comodidad de nuestros aseos, por muy sencillos que sean.

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