Lluvia intensa de meteoritos en la Luna y podemos detectarla desde la Tierra

Recreación artística del impacto de un meteorito en la Luna | imagen NASA/Jennifer Harbaugh

Nuestro planeta recibe diariamente entre 70 y 100 toneladas de materiales procedentes del espacio. La gran mayoría de ellos no supone peligro puesto que se trata de granos de polvo que no representan ningún problema para nuestro particular escudo de defensa: la atmósfera. Pero también existen objetos cercanos a la Tierra que, como el bólido de Chelyabinsk, pueden ponernos en aprietos si no conseguimos detectarlos a tiempo.

Y he aquí la paradoja: la misma atmósfera que nos protege de una buena parte de estos impactos, también supone una gran desventaja a la hora de estudiarlos. ¿Dónde podríamos encontrar un cuerpo rocoso cercano, que también recibiera impactos pero que no tuviera atmósfera para poder investigar? La respuesta parece clara: La Luna.

Después de casi dos años de trabajo, la Agencia Espacial Europea presenta los primeros resultados del proyecto NELIOTA (Near-Earth object Lunar Impacts and Optical TrAnsients) que se inició en 2015 y que ha empezado a detectar impactos hace una semana.

Secuencia de uno de los impactos detectados en la superficie lunar | NELIOTA/ESA

Las pequeñas partículas y granos de polvo que bombardean la Tierra diariamente no son una preocupación para nuestra seguridad pero los objetos con varios metros de diámetro pueden llegar a atravesar la atmósfera y alcanzar la superficie. Nuestros telescopios son incapaces de detectarlos y estudiarlos por lo que los especialistas en este campo han estado buscando otras maneras de determinar la frecuencia de estos objetos potencialmente peligrosos.

La mejor forma es estudiar las regiones lunares que no están iluminadas por el Sol en las que el impacto de un objeto a alta velocidad causará un destello detectable desde la Tierra. Si tenemos en cuenta que estos objetos tiene una velocidad y densidad similar a los objetos peligrosos cercanos a la Tierra, el brillo de su impacto en la Luna puede utilizarse para determinar el tamaño y la masa del objeto: el plan perfecto.

Y estamos de suerte porque durante la última semana, la Luna ha sido objeto de una potente lluvia de meteoritos que ha permitido al proyecto detectar hasta cinco fuertes impactos en apenas unos días.

Imágenes reales de uno de los impactos en la Luna recogidos por el NELIOTA Project

¿Cómo funciona este proyecto capaz de detectar un fugaz impacto en la Luna?

Empezamos por utilizar un Telescopio adaptado y modificado que divide la luz en dos colores y emplea dos cámaras diferentes para grabar los datos a 30 fotogramas por segundo. Se encuentra en la localidad griega de Kryoneri y está operado por el Observatorio Nacional de Atenas.

El telescopio observa el hemisferio nocturno de la Luna, aprovechando las fases de Luna Nueva, es decir cuando la superficie lunar es más oscura y por tanto los destellos son más visibles.

La luz procedente de la Luna se divide en dos colores y los datos son recogidos por las dos cámaras. Posteriormente todo el material se analiza mediante un software automatizado que, basándose en los datos de color obtenidos por las cámaras lo extrapola en temperaturas.

Esos cambios de temperaturas son el indicador perfecto para buscar impactos, y parece que hemos empezado con buen pie porque, en tan solo unos días de trabajo, el proyecto ya ha detectado cinco impactos.

Todos los datos de NELIOTA son públicos y pueden verse online en su web, donde recogen y analizan todos los impactos detectados hasta el momento y los que seguro llegarán en el futuro.

Referencias científicas y más información:

Web oficial del proyecto NELIOTA

Matt Williams “There’s a hard rock rain on the Moon, we can see it from Earth” Universe Today

ESA Solar Sistem New NELIOTA Project detects flashes from lunar impacts

 

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