Tras la llegada de los talibanes, Malala Yousafzai dice temer por sus "hermanas afganas"

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La Premio Nobel de la Paz 2014, Malala Yousafzai, durante la World Assembly for Women en Tokio el 23 de marzo de 2019

"Como muchas mujeres, temo por mis hermanas afganas": la activista paquistaní por los derechos de las mujeres Malala Yousafzai expresó el martes su preocupación en The New York Times después de que los talibanes asumieron el poder en Afganistán.

En una columna de opinión en el diario estadounidense, la Premio Nobel de la Paz 2014 establece un paralelo entre el futuro de las mujeres afganas y su propia situación, tras sobrevivir en 2012 a un ataque de los talibanes en Pakistán.

Alcanzada por una bala en la cabeza por haber promovido la educación de las niñas y jóvenes, la entonces adolescente de 15 años fue evacuada entre la vida y la muerte a un hospital de Birmingham, en el Reino Unido, donde seis horas más tarde recuperó la conciencia.

Ahora con 24 años, reside en ese país con su familia y culminó estudios en la prestigiosa Universidad de Oxford.

"No puedo menos que sentirme agradecida por mi vida hoy. Después de graduarme de la universidad el año pasado y comenzar a forjar mi propia carrera, no puedo imaginarme perdiéndolo todo, volviendo a una vida dictada por hombres armados", escribe.

"Las niñas y jóvenes afganas se encuentran una vez más en una situación en la que yo me he encontrado, desesperada porque nunca se les permitirá regresar a un aula o llevar un libro", agrega Malala.

Cuando los talibanes gobernaron Afganistán entre 1996 y 2001, las escuelas de niñas estaban cerradas, las mujeres no podían viajar ni trabajar y estaban obligadas a llevar en público un burka, que cubre todo el cuerpo y el rostro, con una rejilla de tela a nivel de los ojos.

Las mujeres no podían salir de sus hogares a menos que estuvieran acompañadas de un "mahram", un acompañante masculino de su familia, y en las plazas de las ciudades y en los estadios tenían lugar además flagelaciones y ejecuciones, incluidas lapidaciones por adulterio.

Con el regreso al poder de los talibanes, que aplicaron una versión ultra rigurosa de la ley islámica, muchos países y organizaciones temen por la suerte de las niñas y las mujeres afganas.

El portavoz de los talibanes dijo el martes que su grupo ahora está comprometido "a dejar trabajar a las mujeres de acuerdo con el respeto de los principios del Islam", y que se verían obligadas a usar un velo islámico, pero no el burka.

Malala Yousafzai espera ahora una respuesta internacional para ayudar a las mujeres y niñas afganas.

"Piden protección, educación, libertad y el futuro que se les prometió. No podemos seguir defraudándolas. No tenemos tiempo que perder", exhorta la activista.

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