Llamar puta a la mujer de Abascal



 Puta.

Te vamos a violar.

Zorra.

Lo vas a pagar.

A la mayoría de mujeres nos suenan esos insultos. Mucho. Sobre todo desde la irrupción de las redes sociales. Lo llama violencia feminista.

Ojalá te violen.

Ojalá violen a tus hijos.

La  última “puta” de las redes sociales ha sido la mujer de Santiago Abascal.

¿Por qué a ella?

El que hace política es su marido. ¿No?

¿Por qué se la ataca a ella?


Spain's far-right party VOX candidate Santiago Abascal reacts during Spain's general election at the party headquarters in Madrid, Spain, November 10, 2019. REUTERS/Susana Vera

Pues porque puta es el insulto fácil. Llamándola puta los agresores quieren golpear en la hombría de su marido, en su condición de macho. Me tiro a tu mujer. Tu mujer es una puta. Tú, por lo tanto, llevas cuernos.

¿Qué hay peor para un hombre que eso

Que otro se tire a tu mujer.

Lo hicieron con Piqué, para desestabilizarlo en el campo. “Shakira es de todos”, lucía una enorme pancarta en el campo.

Una forma más fina de seguir llamándola puta, es decir, un objeto —no un ser humano con capacidad de decisión propia y con deseos propios—, una cosa que los hombres pueden comprar, vender y compartir a su antojo. Lo que ella quiera, lo que ella piense, no importa. Tan solo la voluntad y el deseo del macho.

Debería hacernos reflexionar el hecho de que el peor insulto para un hombre no sea atacarlo a él, sino insultar a su pareja —un ser humano completamente distinto, hay que recalcarlo— con la palabra puta: tu moto también la uso yo, a tu mujer también la uso yo, despojándola de cualquier atribución humana. De cualquier opción de que sea ella la que elija.

Y, al hacerlo, la mujer es algo que se maneja, se insulta, se golpea si no funciona como queremos o incluso se mata. Ese pensamiento que hace llamar puta a una mujer que ni siquiera está en la discusión —en la pelea de machos— termina derivando en decenas de asesinatos cada año en España. Y decenas de miles en el mundo.