¿Qué es Listenbourg? ¿Por qué se está volviendo viral en Twitter?

Solo han hecho falta tres días desde que apareciera en las redes sociales un mapa editado que muestra Listenbourg -un país ficticio añadido al azar a la Península Ibérica- para que la broma se haga eco en todo el mundo.

Al principio, no era más que una burla a los estadounidenses y su supuesto desconocimiento de la geografía mundial.

"Estoy seguro de que los estadounidenses no saben ni el nombre de este país", dijo el 30 de octubre el usuario de Twitter Gaspardo, acompañando un mapa con una flecha roja que señalaba una porción de tierra añadida a España y Portugal y coloreada en verde, dando a entender que se trataba de un estado miembro de la UE.

Otro usuario respondió al instante: "¿Quién no conoce Listenbourg?", y así nació el meme.

¿Qué pasó después?

En el momento de redactar este artículo, la publicación reunía más de 95.000 "me gusta" y miles de participaciones en Twitter.

Mientras tanto, algunos decidieron llevar el troleo a otro nivel, afirmando que el lugar existía de verdad.

Un mapa satelital de alta definición sustituyó al original, mientras que en Reddit surgió rápidamente un canal que afirmaba que Listenbourg tiene su propio Gran Premio de Fórmula 1 y que sus astronautas formaron parte de una misión a la Luna.

Otros se organizaron rápidamente en torno a lo que afirman que es un "partido de centro extremo", cuyo líder se comprometió a "mejorar la imagen de Listenbourg en el extranjero", mientras que su supuesto Ministerio del Interior ya se ofreció a responder a cualquier pregunta sobre sus documentos de identidad y visados.

Otra publicación en Twitter afirmaba que el rey de Listenbourg, Listen XV, fue, de hecho, el primer rey Sol, al ir a la guerra contra Luis XIV por el prestigioso título en 1661.

Un himno nacional y una bandera rojiblanca con un águila dorada aparecieron en YouTube casi instantáneamente en una cuenta supuestamente oficial del gobierno de Listenbourg.

La entrada de la Wikipedia francesa sobre la República de Listenbourg, que explica con más detalle su supuesta historia, ha sido retirada.

Aunque todo es ficticio, los usuarios de las redes sociales no cejan en su empeño y grandes cuentas profesionales, como la del Toulouse Football Club, se han implicado de lleno en el meme.

El chiste de la carrera de Fórmula 1 ha sido recogido y apoyado por Julien Febreau, un conocido comentarista deportivo francés de Canal+, y otros, como la selección francesa de hockey, están haciendo peticiones irónicas para que Listenbourg se incorpore a las competiciones internacionales.

¿Por qué la broma se ha hecho tan grande en Francia y en Europa?

Como muchos otros países y regiones europeas, Francia ha sido víctima de malas interpretaciones geográficas por parte de medios estadounidenses.

En 2005, la CNN situó por error a Toulouse y Estrasburgo en Suiza y Alemania.

La CNN también situó la región ucraniana del Donbás en Pakistán, a todo un continente de distancia, después de que la guerra estallara por primera vez en el país de Europa del Este en 2014.

Eslovaquia y Eslovenia se confunden con tanta frecuencia que esta última consideró rediseñar su bandera en 2004 para evitar futuras confusiones.

Y después de que los sospechosos del atentado del maratón de Boston de 2013 fueran identificados como de origen checheno, una serie de comentarios de quienes confundían Chechenia con la República Checa obligaron al embajador checo en Estados Unidos a aclarar públicamente la diferencia entre ambos lugares.

¿Cuáles son otros famosos países falsos?

Otro ejemplo viral fue la erupción de Tabarnia en las redes sociales en 2017, en pleno pulso independentista entre el Gobierno de Cataluña y el de España. Entre parodia y reivindicación, Tabarnia se presentó como "pueblo perseguido ideológicamente" y comenzó a producir sus propias banderas. También organizó una rueda de prensa en la que compareció su "president en el exilio", el dramaturgo Albert Boadella.

Incluso, llegaron a desplegar "una embajada ambulante" frente la vivienda en la que residía el expresidente del Gobierno de Cataluña, Carles Puigdemont, en Waterloo, Bélgica. "Carlitos, Carlitos... Aquí ya estamos preparados para la conferencia al más bajo nivel", le gritaron los allí congregados.

"Ya ven que nuestros medios son modestos", decía Boadella señalando a la pequeña tienda de campaña de la que acababa de salir. "En cambio los suyos, que están hechos con nuestro dinero, pues son algo más importantes. Pero en fin, todo sea por la patria. Todo sea por Tabarnia", ha sentenciado.

Molvania es otro excelente ejemplo de otro estado completamente inventado, creado para poner de manifiesto la falta de conocimiento -y tacto- cuando se trata de partes del mundo menos conocidas.

El imaginario estado postsoviético descrito como la "cuna de la tos ferina" fue una creación de un grupo de comediantes australianos conocidos como The D-Generation, publicada como guía de viajes para burlarse de los enfoques coloniales e imperiales del género.

Del mismo modo, Yugoslovaquia -un país inexistente que surgió de un nombre erróneo tanto para Yugoslavia como para Eslovaquia- se utiliza como un rechazo jocoso de aquellos con un conocimiento defectuoso de Europa central y oriental, obteniendo una risa ocasional de los conocedores en las redes sociales.

Borduria y Syldavia, dos países balcánicos ficticios que aparecen en la novela gráfica Las aventuras de Tintín, también merecen una mención como lugares utilizados para resaltar los estereotipos sobre las partes del sureste del continente.

Y luego está Absurdistán, un término utilizado por los disidentes soviéticos para describir partes o la totalidad de la URSS y sus estados satélites, sobre todo por el ex presidente checo Vaclav Havel.

Algunos microestados no reconocidos también merecen ser incluidos, como el irónico Reino de Valaquia en la República Checa, resultado de una elaborada broma en 1997.

Un ejemplo muy conocido de países similares es la República de Užupis, en Vilnius, donde los habitantes del barrio declararon su propio Estado, con bandera, moneda, constitución y presidente.

También está la República Libre de Liberlandia, creada por el político y activista checo Vít Jedlička tras la desintegración de Yugoslavia.

Situada en una parcela de tierra a orillas del Danubio, entre Croacia y Serbia, Liberlandia tiene su propia bandera, himno y constitución, mientras que Jedlička expide ciudadanías y pasaportes de la micronación desde 2015.