El origen de la separación de hombres y mujeres para votar en Italia con la que piden acabar

Este domingo, durante la jornada electoral en Italia, se registraron varias quejas por cómo en algunos colegios se dividió a los votantes en dos filas para agilizar el proceso y las esperas. A un lado, hombres. Al otro, mujeres. Una segregación por género regulada por una ley de 1967 que ya ha sido criticada con anterioridad por activistas y organizaciones LGTBQ+. Una abogada italiana ha iniciado una nueva campaña para su derogación.

En algunos colegios electorales organizaron a los votantes en dos filas, una para los hombres y otra para las mujeres. (Foto: Laura Lezza/Getty Images)
En algunos colegios electorales organizaron a los votantes en dos filas, una para los hombres y otra para las mujeres. (Foto: Laura Lezza/Getty Images)

Quienes hayan seguido de cerca las elecciones italianas, en las que ganó la ultraderechista Giorgia Meloni, puede que se hayan tropezado con un vídeo viral del momento en el que Silvio Berlusconi acudía a depositar su voto. Al comienzo del mismo se escucha a un elector preguntar, al verle, si “es él o una máscara”. Mucho se ha bromeado con el aspecto físico del que fuera presidente de Italia. Pero, un poco más adelante, después del chascarrillo de este ciudadano, se ve y escucha como una mujer le pregunta por qué se está saltando la fila.

“No, no se la está saltando, está haciendo la fila de los hombres (…) Estamos respetando la fila. No lo hacemos nosotros, sino el presidente”, le responde a esta ciudadana alguien del equipo de Berlusconi. De esta manera, el candidato pasa a votar por delante de estas otras votantes acompañado por su séquito y su compañera, Marta Fascina.

Esto se debe a que en Italia las listas electorales no se elaboran siguiendo criterios como el orden alfabético por apellidos y/o dirección postal, por ejemplo, sino que se hacen por género: mujeres a un lado y hombres, a otro. Se debe, como explican en Il Post, a una ley promulgada en 1967 que aún sigue vigente décadas después. Aunque no se pone siempre en práctica, como apunta La Repubblica, en casos de gran afluencia a las urnas se puede aplicar esta separación para agilizar el proceso de votar.

Una normativa que ha sido duramente criticada por activistas de la comunidad LGBTQ+ ya que vulnera, explican, la privacidad de aquellas personas en proceso de transición y cuyos documentos de identidad no han sido actualizados en el momento de acudir a votar y por ellos en estos figura el género asignado al nacer. Pero también vulnera los derechos de las personas no binarias. A lo largo de la jornada electoral, informa el citado medio italiano, varias personas se quejaron de lo vivido en este sentido.

Para pedir el cambio de esta ley y dejar constancia del malestar que genera, la asociación Gruppo Trans de Bolonia lanzó la campaña ‘yo soy yo voto’. Su propuesta es que en lugar de por géneros, las listas se hagan por orden alfabético. Además, se había instado a los votantes a dejar constancia mediante una queja en su colegio electoral su malestar por esta segregación. Algo que, comentan, no ha sido posible en muchos casos.

En declaraciones recogidas por The Guardian, Cathy La Torre, activista y abogada LGTBQ+, argumenta que “las colas segregadas por género son una violación de la privacidad de todos aquellos que están haciendo una transición de género. No soy una persona trans y no puedo demandar al estado por violar mi privacidad, pero soy abogada y puedo lanzar una batalla para cambiar esta ley”.

Y ese es su objetivo, conseguir que se derogue la ley. “Miles de personas trans se ven obligadas a hacer una cola diferente a su género y, por lo tanto, obligadas a que todos los presentes sepan que son personas tran. Y si le preguntas a las autoridades por qué, la respuesta siempre es la misma: siempre ha sido así. Y para los que me dicen que esto son tonterías, yo digo que sentirse humillado nunca es una tontería”, resume sobre la situación actual.

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