La lista negra de Estados Unidos está dejando a sus aliados en peligro de muerte

En agosto de 2021, los talibanes recuperaron el poder en Afganistán y la inmensa mayoría de los extranjeros que residían en el país lo abandonaron. También los afganos intentaron huir ante el temor a la represión de los yihadistas. Algunos de ellos habían colaborado activamente con las potencias extranjeras durante años, principalmente con Estados Unidos, por lo que corrían el riesgo de ser objetivo de los extremistas. Muchos de ellos han quedado atrás.

La situación en el país es dramática, tal y como recoge Amnistía Internacional. La caída del Gobierno y la retirada de las tropas internacionales ha provocado que se produzcan importantes violaciones del derecho internacional y humanitario, incluyendo crímenes de guerra. Los homicidios baten récords, mientras que los limitados avances en los derechos de las mujeres se han frenado.

Los intérpretes afganos que trabajaron para Estados Unidos han quedado atrás. (Foto: REUTERS/Stringer)
Los intérpretes afganos que trabajaron para Estados Unidos han quedado atrás. (Foto: REUTERS/Stringer)

Los talibanes están persiguiendo a opositores, activistas, periodistas y minorías étnicas. Y en su camino represivo, los antiguos colaboradores de las potencias internacionales también están en el foco. Hablamos de traductores, conductores y expertos sobre el terreno que fueron pieza clave durante décadas para las operaciones en suelo afgano.

Los Gobiernos extranjeros han evacuado a algunos de estos fieles colaboradores, pero también hay otros que se han quedado en tierra y que ahora viven escondidos, con el miedo permanente a que los talibanes les descubran.

Tal y como recoge Los Angeles Times, la salida rápida y desordenada del país por parte de Estados Unidos ha hecho que muchas personas hayan quedado abandonadas en el país bajo la amenaza de los extremistas. Consideran que se encuentran en una lista negra y que de forma injusta las autoridades estadounidenses les están negando lo prometido, esto es un visado de salida del país.

En la mayoría de los casos, las denegaciones se han producido después de que las empresas contratistas privadas de Estados Unidos que trabajaban sobre el terreno despidieran a estos intérpretes.

Hay una organización, No One Left Behind (No Dejar a Nadie Atrás) que está contabilizando los crímenes cometidos por los talibanes contra los antiguos empleados. Y hasta finales de 2021 la cifra ascendía a 339, aunque creen que los números reales son mucho más altos.

Un intérprete afgano que sí ha sido evacuado a Estados Unidos. (Foto: REUTERS/Brittany Hosea-Small)
Un intérprete afgano que sí ha sido evacuado a Estados Unidos. (Foto: REUTERS/Brittany Hosea-Small)

Todos aquellos que han sido despedidos Estados Unidos considera que no son elegibles para recibir la visa, pero los criterios son un tanto arbitrarios. Están, por un lado, los que perdieron su puesto por fallos en evaluaciones o por un incorrecto desempeño, pero también los que abandonaron voluntariamente o los que estaban empleados en empresas acusadas de irregularidades en sus contratos.

Una situación de extrema vulnerabilidad que tiene difícil solución y que ya está dejando familias separadas, con varios hermanos ya en Estados Unidos y otros atrapados en Afganistán. Y es que normalmente, las apelaciones no prosperan, engordando aún más esa lista negra.

Mientras tanto, Afganistán sigue convirtiéndose cada día en un sitio más complicado en el que vivir, donde los derechos y las libertades parecen cosas del pasado.

EN VÍDEO I Desesperación total en el aeropuerto de Kabul para escapar de Afganistán ante la llegada de los talibanes

Más historias que te pueden interesar: