Así puede desequilibrar los niveles de grasa el tratamiento popular que ha destrozado a Linda Evangelista

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Linda Evangelista de (56 años) está "irreconocible" después de haber quedado "brutalmente desfigurada" a consecuencia de un tratamiento médico estético, según explica ella misma en su cuenta de Instagram.

(Foto: GTRES vía ABC)
Apenas hay imágenes actuales de Linda Evangelista, esta fue captada por los paparazis en el aeropuerto de Nueva York en 2017. (Foto: GTRES vía ABC)

La exmodelo se sometió a un popular tratamiento llamado criolopolisis o CoolSculpting, un procedimiento aprobado por la FDA que funciona destruyendo las células grasas subcutáneas sensibles al frío y que se ha convertido en una técnica popular para tratar áreas de grasa problemáticas como la grasa del vientre y los michelines.

Sin embargo, la top de los 90 ha alertado sobre los peligros que hay detrás de este retoque estético al contar que, en su caso, el tratamiento aumentó sus células grasas en vez de reducirlas, y la ha dejado permanentemente deformada incluso tras someterme a dos dolorosas cirugías correctoras, sin éxito.

Como una liposucción pero sin pasar por quirófano

La criolipolisis es un novedoso procedimiento con el que se consigue reducir la grasa y definir la figura. Es un tratamiento perfecto para tratar zonas concretas donde se ha instalado grasa localizada que no desaparece con dieta y ejercicio. 

En concreto, el CoolSculpting está aprobado para tratar abdomen, flancos, muslos, grasa en la espalda y en la zona del sostén, debajo de las nalgas, en la parte superior de los brazos y papada.

La técnica consiste en aplicar frío con un dispositivo que se adhiere a la zona a tratar y 'congela' las células grasas para que el sistema linfático las elimine progresivamente en las semanas siguientes al tratamiento. 

Previamente se coloca una membrana anticongelante que evitará que la dermis sufra alguna lesión por las bajas temperaturas. A continuación se aplicará frío controlado, entre 5 y -10 grados, sobre la zona a tratar, y una vez pasado el tiempo indicado, se retira el aplicador y se realiza un masaje sobre la zona.

Los entendidos inciden que importante que la grasa esté realmente acumulada en una zona muy concreta para que la máquina pueda succionarla. Pero hay que tener cuidado y diferenciar lo que es la grasa de la flacidez, porque puede haber problemas si se aplica sobre zonas de la piel que han perdido mucho colágeno y elastina. Por eso, la criolipolisis no se puede aplicar en todas las partes del cuerpo ni es un tratamiento adecuado para cualquier persona.

Durante el procedimiento, se pueden experimentar sensaciones como tirones, pinchazos o pellizcos leves, frío intenso, hormigueo, escozor, dolor y calambres en el lugar del tratamiento. Estas sensaciones disminuyen a medida que el área se adormece.

Los efectos secundarios más comunes son rojeces, sensación de pellizco, hormigueo, hinchazón, sensibilidad, hematomas, escozor, entumecimiento, sensibilidad de la piel, dolor leve o calambres musculares. Todos son temporales y desaparecen, como máximo en las 2 o 4 semanas posteriores.

En ocasiones puede producir diarrea, durante la eliminación del cuerpo de las células muertas de grasa a través de las heces. Además existen una serie de complicaciones menos comunes que pueden producirse después del tratamiento de criolipólisis, como son cambios en el color de piel o sensación de boca seca.

En muy raras ocasiones puede producirse un aumento retardado del tejido adiposo en el sitio de tratamiento. Es justo lo que le ocurrió a Linda Evenagelista, el CoolSculpting aumentó sus células grasas en vez de disminuirlas, causando hiperplasia adiposa paradójica, un riesgo del que afirma que no se le advirtió antes del procedimiento.

Se trata de un efecto secundario raro de la crioliposilisis del que apenas se habla con una incidencia que varía del 0,025 por ciento al 0,72 por ciento según la literatura médica. 

La hiperplasia adiposa paradójica recibe su nombre del resultado inesperado y paradójico: crecimiento excesivo (hiperplasia) de tejido graso (adiposo). Esta complicación, que puede aparecer de 8 a 24 semanas después del procedimiento, aparece cuando el área tratada se endurece y se agranda visiblemente. 

El término "barra de mantequilla" se refiere a la forma que toma el tejido afectado, que refleja la forma del aplicador CoolSculpting. Los pacientes afectados desarrollan masas agrandadas de grasa en las zonas tratadas. Se estima que la HAP ocurre en 1 de cada 4.000 ciclos de tratamiento, según datos del propio fabricante.

La hiperplasia adiposa paradójica no es físicamente peligrosa, pero no desaparecerá sin tratamiento. Se puede tratar con liposucción, pero hay esperar unos meses. Entre seis y nueve para que la grasa del área afectada se ablande lo suficiente como para eliminarla de manera segura mediante la liposucción; de lo contrario, existe el riesgo de que la HAP reaparezca.

No obstante, "los cirujanos deben ser extremadamente sensibles al tratar con pacientes que tienen HAP, tanto al explicar el problema como al ofrecerles una posible solución quirúrgica", sugiere un artículo publicado en Plastic and Reconstructive Surgery, la revista médica oficial de la Sociedad Estadounidense de Cirujanos Plásticos (ASPS).

En el caso de Linda Evangelista la liposucción no funcionó y las consecuencias van más allá de lo meramente estético: “el HAP no sólo ha destruido mi carrera, me ha sumido en un ciclo de profunda depresión, honda tristeza, y en las más bajas cotas de autodesprecio. Me he convertido en una reclusa”.

Con su testimonio, la supermodelo da visibilidad a este efecto secundario silenciado que, según algunos investigadores, puede no ser una complicación 'rara', sino algo más habitual de lo que pensamos. De momento las pruebas no son definitivas y todavía se necesitan realizar más estudios al respecto para aclararlo.

Por otro lado, también debemos ser conscientes de que aunque este procedimiento puede eliminar áreas de grasa, no es una cura milagrosa y por tanto, nadie debería esperar ver una eliminación completa de grasa. Además, como hemos explicado, el procedimiento no funcionará para todos y algunas personas pueden experimentar efectos secundarios peores que otras.

De hecho, aunque es un tratamiento que no presenta riesgos graves, no está indicado para personas que no poseen buena salud física, mental y emocional. No deberían someterse a un tratamiento de criolipólisis las mujeres embarazadas, personas con trastornos de la circulación, diabetes o con enfermedad de Reynauds. Además, curiosamente, no está indicado para personas que tienen grandes cantidades de grasa.

Es decir, el CoolSculpting no es un tratamiento para la obesidad, y no deben someterse al procedimiento las personas con crioglobulinemia, enfermedad de las crioaglutininas o hemoglobinuria paroxística por frío.

Por último decir que, como en todos los retoques y tratamientos estéticos, el riesgo de efectos secundarios y complicaciones dependerá en gran medida del médico que lo realiza, por lo que es muy importante elegir un profesional, con experiencia y de confianza.

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