El libro vuelve a las calles de Zaragoza con ilusión y ganas de contacto

Agencia EFE
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Zaragoza, 23 abr (EFE).- La literatura ha podido celebrar su día grande en Zaragoza con la ilusión y la emoción de volver a poner en contacto a escritores, lectores y libreros, aunque en un escenario diferente con más distancia social y, por suerte para los asistentes, un cielo soleado.

El Parque Grande José Antonio Labordeta se ha convertido, por primera vez, en la sede de la cultura este viernes, Día del Libro, desde las 9.30 hasta las 21.30 horas.

Los lectores tienen ganas de libros tras la suspensión del evento en abril del año pasado por la pandemia, y así lo demuestra que, antes de la apertura de la feria ya había fila para entrar al recinto vallado donde este año, con un aforo de 402 personas, se han montado los 70 puestos, a los que se acercarán unos 200 autores para firmar sus ejemplares y conocer a sus lectores.

Apenas una hora después de la inauguración, unas 800 personas habían entrado ya al recinto y la fila ocupaba desde la tradicional estación del Tren del Parque hasta el monumento a Paco Martínez Soria, pasando por todo el Paseo de San Sebastián que vigila desde lo alto Alfonso I El Batallador.

"Es un día para disfrutar", ha manifestado a los medios la presidenta de la Comisión Permanente del Libro de Zaragoza (COPELI), organizadora del evento, Marina Heredia.

Aunque el confinamiento ha llevado a mucha gente a aficionarse por la lectura, el sector ha sufrido un año "duro", ha señalado Heredia, porque está formado por pequeñas empresas, a veces de uno o dos trabajadores, que no tienen el poder de marketing de las grandes marcas sino que viven de las presentaciones y los eventos en la calle, suspendidos por la situación sanitaria.

Por ello, el recuperar el Día del Libro este año supone un balón de oxígeno, no solo por las ventas sino también por el contacto con los lectores y los autores, ha explicado la presidenta.

"El año pasado fue muy triste", ha lamentado en conversación con Efe Esther García, de la librería Hechos y Dichos, que aplaude las "ganas de volver a vivir" del público que se acerca a la feria.

Este año, el bullicio del tráfico y la campana del tranvía pasando por el paseo Independencia se ha sustituido por el cantar de los pájaros y los gritos de los niños jugando en el césped del parque Grande, por donde también discurrían familias que acudían a su tradicional paseo o deportistas que suelen entrenar en este pulmón de Zaragoza.

Las cantidad de gente parece indicar que este nuevo enclave gusta a los clientes, pero el céntrico paseo es un lugar que libreros y escritores no quieren perder.

"El paseo Independencia tiene su solera", ha relatado a Efe Carmen Santos, que se encontraba "muy ilusionada" por el "fabuloso" ambiente que había en el parque mientras firmaba ejemplares en el puesto de la librería Siglo XXI.

De la misma opinión es la presidenta del COPELI, para la cual el céntrico paseo es "el paseo de los libros", y no se imagina otro 23 de abril sin libros debajo de sus porches, aunque prevé que se seguirán realizando otros eventos en el parque.

Además de los tradicionales marcapáginas promocionales, el gel hidroalcohólico ha protagonizado las mesas de los diferentes puestos, entre la duda de alguna clienta sobre si no desteñiría las hojas con el desinfectante.

Detrás del puesto Onagro Ediciones, el escritor Míchel Suñén explicaba con una ilusión que traspasaba las mascarillas las tramas de sus novelas a Elena, una habitual de la feria que se ha llevado firmada por Suñén la novela "Diábolo" tras un rato conversando con el autor, lo que está "muy bien", según ha expresado a Efe.

"Esta siendo un día muy bonito y no puede ser de otra manera porque para nosotros el Día del Libro es el más especial de todo el año", ha agregado el autor, quien ha notado que los clientes van con más ganas de "charrar" que otras veces.

Varias autoridades se han acercado a la feria, como el consejero de Cultura del Gobierno aragonés, Felipe Faci, quien ha mostrado su apoyo al sector del libro, al que irá destinado una nueva convocatoria de ayudas de 175.000 euros que el Ejecutivo lanzará en las próximas semanas.

Por su parte, la vicealcadesa de Zaragoza, Sara Fernández ha aplaudido el "hito" que suponer recuperar, "poco a poco", fiestas como esta.

La delegada del Gobierno en Aragón, Pilar Alegría, ha llamado a participar del Día del Libro, pero con prudencia.

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