Primer ministro provisional libio promete tender la mano durante la transición

Rim Taher
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El nuevo primer ministro libio provisional, Abdel Hamid Dbeibah, se comprometió el sábado a reconstruir el país, dividido y devastado por la guerra civil, y trabajar "con todos los libios".

Dbeibah así como otros tres miembros de un Consejo presidencial fueron elegidos el viernes cerca de Ginebra por 75 miembros del foro de diálogo político, como parte de un proceso de pacificación emprendido por la ONU en noviembre.

El nuevo ejecutivo temporal tiene como misión formar gobierno, preparar las elecciones del 24 de diciembre y poner fin a una década de caos.

En un discurso televisado, Dbeibah pidió a todos los libios que apoyen a su gobierno para "la reconstrucción del país" y se declaró dispuesto a "escuchar y trabajar con todos los libios, sea cual sea su ideología, pertenencia o región".

Ingeniero de formación y rico empresario, Dbeibah estimó que la elección del viernes era "una consagración de la democracia y la unidad".

- Haftar saluda el acuerdo -

Diez años después de la caída de Muamar Gadafi, Libia sigue sumida en una grave crisis política, con dos adversarios hasta ahora: en el oeste, el Gobierno de Unidad Nacional (GNA) reconocido por la ONU y apoyado por Turquía, y en el este, el mariscal Jalifa Haftar, apoyado por Rusia.

Haftar saludó el acuerdo de Ginebra, y su portavoz, Ahmad al Mesmari, felicitó en particular "a las personalidades patrióticas" que asumen las riendas del gobierno provisional.

Oriundo de Misrata (noroeste), cerca de la capital Trípoli, Dbeibah, de 61 años, tiene 21 días para formar su gabinete. Tendrá otros 21 días suplementarios para obtener la confianza del parlamento, es decir a más tardar el 19 de marzo.

Con esta elección, se inicia una nueva fase y termina otra: la de los acuerdos de Skhirat (Marruecos), firmados en 2015 bajo la égida de la ONU, que condujeron a la formación del GNA, basado en Trípoli y la designación de su jefe, Fayez al-Sarraj.

Sarraj nunca consiguió la confianza del Parlamento ni impuso su autoridad en el conjunto de las fuerzas políticas y militares del país.

- Consejo presidencial -

El nuevo primer ministro está lejos de generar una total unanimidad, pues ocupó cargos importantes bajo el régimen de Gadafi, que cayó en 2011 tras 42 años en el poder.

Además, junto a su primo Ali Dbeibah --también próspero empresario--, es objeto de investigaciones en Libia y otros países por malversaciones. Este mismo primo formaba parte del foro que votó el viernes por el nuevo ejecutivo.

Tras el fracaso de la ofensiva lanzada por el mariscal Haftar en abril de 2019 para conquistar Trípoli, los dos bandos concluyeron un alto el fuego en octubre y retomaron la vía del diálogo, alentado por la ONU.

Ahora bien ¿tiene la nueva autoridad ejecutiva los medios para sacar al país del marasmo?

"Al principio, los libios no éramos optimistas", comentó a la AFP Adil al Kakli, un habitante de Trípoli de 43 años.

"Pero ayer la alegría era palpable, porque vimos estas iniciativas como la emergencia de un estado", añadió.

"Tendrá muy poco poder en el terreno. Le costará mucho ejercer cualquier influencia en el este de Libia e incluso en el oeste del país se enfrentará a una fuerte oposición. No es un ejecutivo que pueda unir a Libia" estimó en cambio Wolfram Lacher, investigador en el Instituto alemán de Asuntos internacionales y de Seguridad.

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