Las libertades de reunión y expresión, amenazadas en Rusia

Las libertades de reunión y expresión, amenazadas en Rusia

Las libertades de expresión y asociación en Rusia están amenazadas. Es la conclusión de un nuevo informe de Amnistía Internacional, en el que la organización asegura que no solo los medios de comunicación sufren la violación de esos derechos. También ciudadanos y organizaciones son objeto de represión.

Según Amnistía, la situación ha empeorado desde la vuelta al poder de Vladímir Putin en 2012. El envenenamiento y encarcelamiento del opositor Alexei Navalni en 2020, puso de manifiesto ese deterioro de las libertades en el país. Así lo explica Natalia Prilutskaya, investigadora de la organización en la oficina de Europa Oriental y Asia central: "Navalny era visto por el Kremlin como un individuo peligroso para ellos, que podría liderar el descontento, y potencialmente también una protesta que desafiara las políticas y prácticas del Gobierno, y las leyes, de ahí el interés en que fuera aislado, esencialmente"

Desde el inicio de la invasión de Ucrania en febrero, el control de la información ha sido fundamental para el Kremlin. Según Amnistía, la exclusión de medios de comunicación independientes y de observadores de derechos humanos significa que el gobierno puede controlar la narrativa de la guerra e incluso prohibir esa palabra.

Prilutskaya dice que es esencial apoyar a la sociedad civil rusa y condenar las acciones de Putin: “Si la comunidad internacional permanece en silencio, refuerza la represión. Hace posible que se cristalice esa idea de ''consenso'' en la sociedad de la que tanto presumen Putin y su Gobierno''.

Amnistía afirma que los trabajadores de los medios de comunicación y los defensores de los derechos humanos siguen haciendo lo que pueden dadas las circunstancias, y espera que algún día la información libre y equilibrada forme parte de la sociedad rusa.