Liberan a religiosos acusados de violar el confinamiento en Montenegro

Un obispo y siete sacerdotes de la Iglesia Ortodoxa serbia en Montenegro fueron liberados este sábado, tras permanecer tres días detenidos por violar las medidas de confinamiento al organizar una procesión.

Su detención el miércoles desencadenó protestas en toda la pequeña nación de los Balcanes, que degeneraron en enfrentamientos con la policía y condujeron a decenas de arrestos.

La policía disparó gases lacrimógenos para dispersar a la multitud que arrojaba piedras y botellas en las ciudades de Nikisc y Pljevlja, en el noroeste del país.

Más de 50 manifestantes fueron detenidos y 26 policías sufrieron heridas leves.

"Vuestro apoyo mantiene la lucha por nuestras cosas sagradas", dijo Joanikije, el obispo de Niksic, a la multitud que esperaba delante de la comisaría de policía de la ciudad que los sacerdotes fueran liberados.

"No renunciamos a las cosas sagradas" y "obispo, no os abandonamos", gritaba la multitud.

Varios miles de personas habían participado el martes por la noche en la procesión en Niksic con motivo del día de San Basilio, uno de los santos más venerados de la religión ortodoxa local.

Detenidos en la noche, los religiosos fueron acusados de violar las normas sanitarias destinadas a contener la epidemia de covid-19, y enfrentaban una condena de doce años de prisión.

Esta semana, Montenegro flexibilizó las medidas de confinamiento para permitir a las iglesias celebrar misa.

Los fieles deben respetar la distancia social y llevar máscaras durante los oficios.

Sin embargo, las manifestaciones y reuniones públicas siguen prohibidas.

En Montenegro, un pequeño país de unos 620.000 habitantes, independientes desde 2006, 324 personas resultaron infectadas y 9 fallecieron por el coronavirus.