Hizo toples en su casa, sus hijastros la vieron y podría ir a la cárcel por ello

La defensa de Tilli Buchanan, de 27 años, ha sufrido un nuevo varapalo después de que esta semana la juez que lleva su caso denegase la no aplicación de la ley sobre lo que se considera lujuria en Utah (Estados Unidos) bajo la cual está siendo juzgada. La denuncia la interpuso la madre de los tres hijastros de su esposo tras conocer que estos la habían visto en toples en su casa.

Si es considerada culpable podría ir a prisión y su nombre sería incluido en la lista de delincuentes sexuales. (Foto: Getty Images)

Existen varias versiones y algunas discrepancias en cuanto a fechas y cómo se produjeron los hechos. Quienes acusan señalan que los hechos investigados se dieron en otoño de 2016; mientras que la defensa asegura que fue a finales de 2017 o principios de 2018. Pero ese no es el único punto en el que no coinciden las informaciones publicadas por diversos medios. Unas fuentes afirman que Buchanan se quitó la camiseta después de colocar unos paneles de yeso en el garaje justo antes de irse a la ducha. Otras, que lo hizo mientras trabajaban en la obra para no mancharse.

En lo que están todos de acuerdo y lo que ha supuesto motivo de denuncia por parte de la madre es que los tres hijos del marido de Tilli Buchanan, con edades comprendidas entre los 9 y los 13 años, vieron a su madrastra en toples en el interior de la casa. Se lo contaron después a su madre y esta denunció hace unos meses, según ha recogido The Guardian.

Ahora, en virtud de la ley que impera en Utha y habiendo implicados menores, la acusada se enfrenta a un posible pena de cárcel si es considerada culpable y podría ser obligada a inscribir su nombre en una lista de delincuentes sexuales durante 10 años.

Mientras los fiscales apelan a dicha ley y aseguran que en el momento en el que se quitó las prendas superiores estaba bajo los efectos del alcohol, la defensa se basa en la desigualdad entre hombres y mujeres en este sentido. Buchanan, que está siendo apoyada por la campaña Free the Nipple que defiende el derecho de la mujer a hacer toples, argumenta que su marido estaba en ese momento junto a ella en las mismas condiciones, sin camiseta, y él no estaba siendo juzgado.

La defensa de la acusada, que se ha definido como feminista en la sala, argumenta que “todo el mundo debería poder caminar por su casa o en cualquier otro lugar mostrando la piel”. Los cargos se presentaron mucho tiempo después de los hechos enjuiciados como parte de una investigación ajena.

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