La ‘ley trans’ divide a la izquierda y al feminismo en España

AFP - PIERRE-PHILIPPE MARCOU

La nueva normativa impulsada por el gobierno de Pedro Sánchez busca regular la transexualidad en España. Es una de las leyes más vanguardistas del mundo, ya que allana los trámites burocráticos y facilita el cambio de sexo a partir de los 14 años. Sin embargo, la normativa que entrará en vigor cuando supere las diligencias parlamentarias, no está exenta de polémica.

El texto establece por primera vez la autodeterminación de género para reforzar la identidad de las mujeres transexuales, lo que provoca el rechazo no sólo de los partidos conservadores sino de un sector del feminismo más tradicional, al que pertenecen muchas dirigentes socialistas que consideran que esta ley pone en riesgo algunos de los derechos que han logrado conquistar las mujeres a lo largo de la historia.

Mientras los partidarios de la reforma legislativa subrayan que las mujeres transexuales tienen los mismos derechos que el resto de las féminas, los disconformes alegan que un hombre no se convierte en mujer por el simple hecho de haber decidido cambiar legalmente de sexo, ya que subsiste el hecho biológico diferencial.

A través del movimiento feminista, la división de opiniones también contamina a las dos formaciones que integran el gobierno de coalición: el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y la izquierda emergente de Unidas Podemos (UP).

Un sector del PSOE, representado por feministas clásicas como la ex vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, se oponen abiertamente a ciertos apartados de la ley de transexualidad que, por el contrario, es defendida íntegramente por destacadas dirigentes de UP, como la ministra de Igualdad, Irene Montero, una de sus principales impulsoras.

RFI recogió algunos testimonios en las calles de Madrid.


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