La Ley del Hielo: qué hacer cuando tu pareja u otra persona te ignora

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Photo credit: PASCAL CHEVALLIER
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¿Qué es la ley del hielo? ¿Se puede considerar un comportamiento tóxico? ¿Qué pasa a nivel psicológico si empezamos a ignorar a una persona? ¿Por qué hay personas que aplican esta técnica? ¿En qué ocasiones se suele usar?

La psicóloga Lola Valeri de Mundopsicologos.com nos explica cuáles son las consecuencias de la ley del hielo, nos aconseja técnicas para defendernos de estas conductas tóxicas y dañinas y nos enseña cómo responder a este comportamiento.

¿Qué es la ley del hielo?

“La ley del hielo implica una serie de conductas cuyo objetivo es ignorar a una persona manteniéndola apartada y alejada de cualquier tipo de comunicación. Se puede considerar una demanda de atención que hace la persona que aplica esta conducta hacia la persona que lo recibe. La causa radica en que la persona que desarrolla la ley del hielo se siente incómoda y no sabe cómo lidiar con este malestar”, explica Valeri.

Como subraya la experta de Mundopsicologos.com, se trata de un comportamiento totalmente tóxico y dañino para ambas partes:

  1. “Para la persona que desarrolla la ley del hielo, por provocar una desconexión forzada y por volver al patrón del autosaboteo hacia a sí misma con fracasos continuos en las relaciones

  2. Para la que lo recibe porque pueden activar sentimientos de inseguridad por no entender lo que ocurre, autoestima por no sentirse digna de su amistad y sentimientos de culpa por temer haber dañado los sentimientos de alguien », explica la psicóloga.

Photo credit: Mario Brandao / EyeEm - Getty Images
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¿Qué pasa a nivel psicológico si ignoramos a una persona?

El rechazo, como apunta la psicóloga, es uno de los miedos más poderosos que experimentamos los seres humanos y tenemos que remontarnos a miles de años para comprenderlo. Como nos explica esta experta, “los hombres primitivos vivían en tribus para mantenerse con vida, pero si por cualquier circunstancia eran expulsados del grupo sus posibilidades de supervivencia eran muy escasas y aunque parezca extraño nuestro cerebro continúa siendo prehistórico y cree que si somos rechazados podemos morir, por lo que desencadenará un enorme malestar”.

Como añade la experta, “la neurociencia ha observado cómo este comportamiento activa diferentes áreas del cerebro, como la corteza cingulada anterior; esta estructura cerebral es la responsable del dolor físico, por lo que la persona que recibe este tratamiento puede experimentar una sensación parecida al dolor físico”.

¿Por qué hay personas que aplican esta técnica?

“Hay personas que se sienten incómodas por diferentes motivos y no saben cómo lidiar con este malestar.”, dice Valeri. Así, este comportamiento sería una manera de expresar lo que sienten, pero lo que consiguen es proyectar un gran sentimiento de culpa en quien lo recibe. “Lo que persiguen con esta conducta es descargarse de su propia culpa; como saben que lo que hacen no es inofensivo, llenan su comportamiento de justificación”, añade la psicóloga.

Este comportamiento, como apunta la experta, se puede observar en cualquier tipo de relación de pareja, familia, amigos, compañeros de trabajo, compañeros de escuela, instituto... “El objetivo es apartar a la persona a quien se aplica la 'ley del hielo', aislarla y cerrarle todo tipo de comunicación para que la presión la desajuste y acabe satisfaciendo los intereses y necesidades de quien proyecta este comportamiento”, declara Lola Valeri.

Photo credit: Johner Images - Getty Images
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¿Cuáles son las consecuencias de la ley del hielo?

Como nos cuenta la experta de Mundopsicólogos, las consecuencias de la 'ley del hielo’ para quien la sufre pueden ser muchas:

  • Es un foco muy estresante para la persona que recibe el rechazo. En casos prolongados pueden aparecer reacciones más físicas como ansiedad e insomnio.

  • La ley del hielo mantenida puede desarrollar un miedo al rechazo patológico, con crisis de desesperación en la persona que lo recibe.

  • Los sentimientos de culpa, inseguridad y autoestima dañada son síntomas muy comunes para las personas que son víctimas de este trato.

  • La soledad, desconexión y en casos prolongados depresión, están relacionados con el maltrato psicológico.

  • Este tipo de trato activa en la persona que lo recibe la corteza cingulada anterior, responsable del dolor físico, por lo que se pueden experimentar sensaciones parecidas al dolor físico.Técnicas para defenderse de la ley del hielo y aprender a responder

Técnicas para defenderse de la ley del hielo y aprender a responder

“Nadie es rechazado a menos que uno se sienta rechazado, por lo que si no te sientes apartado, nunca te podrán apartar”, dice Valeri. Según esta psicóloga es importante preguntarse: ¿Cómo me siento al lado de esta persona?, ¿me siento estúpido?, ¿me siento querido?, ¿me siento cuidado? “Si la respuesta es ‘me siento ninguneado y para nada querido’, lo mejor es no preocuparte demasiado y buscar el amor de alguien que te merezca”. Como recalca la psicóloga, “el amor está en todas partes, lo importante es que te ames y te sientas digna de amor, porque si te sientes digna de amor encontrarás el amor”. Y, como añade, “cada uno tiene que satisfacer sus propias necesidades, no es justo esperar que los demás sean adivinos y solucionen todas tus demandas, pero lo que es inaceptable es descargar tu decepción con este tipo de comportamiento”.

Si lo que deseas es llegar a un acuerdo y necesitas hablar con esta persona para averiguar lo que ocurre y llegar a un entendimiento, según la experta “puedes utilizar la comunicación no violenta, una forma de expresar tus emociones y necesidades de forma honesta; céntrate en las sensaciones, nunca en las valoraciones”. Estos con los consejos que nos da Lola Valeri si somos víctimas de ‘la ley del hielo’:

  • Observar no interpretar: Cuando veo que…, cuando me dices…, cuando haces…

  • Necesidades. Describir la necesidad no cubierta.

  • Pasar del tú (que tiene una connotación autoritaria) al yo, donde uno valida sus propios sentimientos. De esta manera, no utilizas los reproches: “Necesito saber que… Lo que me hace falta es que…”.

  • Peticiones. Buscar un acuerdo. Las peticiones son muy interesantes porque proponen situaciones para crear cambios pero sin olvidar las necesidades: “Me gustaría pedirte…”.

  • Sentimientos, lo que sentimos. Es un mensaje a partir del yo sin reproches: “Me da la impresión que… Me siento…”.