Irak pone todo su empeño para evitar el fraude en las elecciones legislativas

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Irak pone todo su empeño para evitar el fraude en las elecciones legislativas

Bagdad, 7 oct (EFE).- Las autoridades iraquíes quieren atajar el fraude electoral en la cita con las urnas este domingo, cuando por primera vez los electores tendrán una tarjeta biométrica intransferible para poder votar y habrá 50.000 observadores locales e internacionales, además de un gran despliegue de seguridad.

La compra de votos y de tarjetas electorales, así como la falsificación de éstas, las coacciones a votantes por parte de partidos o grupos armados, o la manipulación durante el recuento de papeletas son algunas de las infracciones registradas en los pasados comicios.

Por ello, varias organizaciones locales e internacionales, e incluso la ONU, han mostrado su preocupación por la credibilidad de las elecciones del día 10, cuando más de 25 millones de iraquíes están llamados a las urnas.

TARJETAS BIOMÉTRICAS

Sin embargo, la portavoz de la Comisión Electoral Suprema de Irak, Jumana al Galai, asegura a Efe que las autoridades han implementado una serie de medidas para garantizar "la integridad" del proceso.

Las más innovadoras son las tarjetas electorales biométricas, de las cuales se han repartido ya más de 15 millones, según Al Galai.

Las tarjetas contienen "toda la información" del votante, desde sus huellas dactilares, su cara e, incluso, el reconocimiento del iris para que nadie pueda votar en su lugar ni depositar su voto varias veces.

"Son seguras y hacen que las elecciones tengan más credibilidad", afirma la portavoz, agregando que "contienen códigos de alta seguridad" y están fabricadas con un tipo de papel que es imposible de fotocopiar o manipular.

La comisión ha realizado en los pasados días hasta cinco simulaciones para comprobar que las tarjetas funcionan y, además, este sistema hace posible que el recuento de votos y los resultados se hagan públicos en 24 horas para evitar manipulaciones a posteriori.

Al Galai asegura que el organismo "está trabajando para que no haya falsificación" de los documentos requeridos para votar ni "presiones" por parte de partidos y otros grupos, tarea de la que se encargará el Comité Supremo de Seguridad Electoral, bajo el mando directo del primer ministro, Mustafa al Kazemi.

Además, miembros de los órganos competentes y de la Comandancia de Operaciones Conjuntas, que integra la Policía y el Ejército, se encargarán de "ofrecer las mejores condiciones para los votantes, garantizar la integridad de los comicios y que no haya injerencias de ninguna parte".

INFRACCIONES Y TEMORES

De acuerdo con la portavoz, la comisión ha registrado hasta el momento un total de 105 infracciones llevadas a cabo por candidatos, a los que el organismo impuso una multa de un millón de dinares iraquíes (unos 685 dólares) a cada uno y suspendió sus campañas.

También habrá numerosos observadores electorales: más de 46.000 locales y más de 600 internacionales, entre los que están los de la ONU y la Unión Europea (EU), y de más de 200.000 apoderados de los partidos.

Sin embargo, la representante especial de la ONU en Irak, Jeanine Hennis-Plasschaert, dijo recientemente en una rueda de prensa que diferentes sectores políticos y de la sociedad iraquí expresaron "preocupaciones sobre la posibilidad de fraude".

Entre esos temores, se encuentran "el papel de los actores no estatales", en referencia a milicias o grupos armados que han sembrado el terror entre activistas políticos, periodistas, académicos y los más críticos, y "la interferencia extranjera".

DOS DÍAS DE VOTACIÓN

También están disponibles para los votantes tarjetas electrónicas temporales y, en total, la comisión ha repartido 21 millones de tarjetas entre biométricas y electrónicas, entre más de 25 millones de personas con derecho a sufragio. Unos 4 millones de iraquíes no se han registrado para votar.

Los comicios arrancan el 8 de octubre con una votación "especial": están llamados a las urnas los más de 1,7 millones de trabajadores del Ministerio de Interior y Defensa, así como las Fuerzas Armadas, que no votan junto a los civiles.

También votarán este viernes los desplazados, 120.126 de los cuales están registrados y podrán depositar su papeleta en los campamentos, así como 671 presos iraquíes de cinco provincias del país que pueden ejercer su derecho porque están condenados a penas de menos de cinco años, según Al Galai.

Para los demás iraquíes, el 10 de octubre será el día señalado: el domingo más de 8.200 colegios electorales repartidos en todo el país abrirán sus puertas a las 7.00 hora local (4.00 GMT) y cerrarán a las 18.00 (15.00 GMT). Amer Hamid

(c) Agencia EFE

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