Toto Wolff da una lección de vida ahora que es posible que pierda

·4 min de lectura
ISTANBUL, TURKEY - NOVEMBER 15: Race winner Lewis Hamilton of Great Britain and Mercedes GP celebrates winning a 7th F1 World Drivers Championship with Mercedes GP Executive Director Toto Wolff on the podium during the F1 Grand Prix of Turkey at Intercity Istanbul Park on November 15, 2020 in Istanbul, Turkey. (Photo by Kenan Asyali - Pool/Getty Images)
Photo by Kenan Asyali - Pool/Getty Images

A menudo se nos olvida que el deporte es lo más importante de las cosas menos importantes. Poco más que una manera de pasar nuestro tiempo libre. Eso, como aficionados. Cuando eres un profesional, la cosa cambia, pero hasta cierto punto. En un año marcado por la relación entre la salud mental y la actividad deportiva, las declaraciones de Toto Wolff, CEO del equipo Mercedes de Fórmula Uno, son un ejemplo de hasta qué punto es bueno relativizar las cosas y por qué la competición, sea en el ámbito de la vida que sea, no es tan decisiva como a veces parece.

Wolff lo explica en una larga entrevista al Daily Mail y pone dos ejemplos bastante representativos. El primero es demoledor: Wolff pasó toda su infancia y primera adolescencia viendo cómo se moría su padre de un tumor cerebral. Cuando uno pasa por eso, hay que entender que se ponga en perspectiva el posible octavo título de Lewis Hamilton o si el Mercedes va un poco más rápido o un poco más lento. Te encargas de hacerlo lo mejor posible, te acuestas por la noche con la conciencia tranquila, pero sabes dónde colocar esa preocupación en tu lista de prioridades.

Cuando uno pasa por ese tipo de momentos horribles y los pasa día tras día, la derrota deportiva se ve de otra manera. Como algo que forma parte de la vida y punto. Nada crucial. Mercedes ha ganado los últimos siete campeonatos de Fórmula Uno y ahora se ve presionada al extremo por Red Bull y Max Verstappen. Es normal. Nada por lo que tirarse de los pelos. Si se gana, se ganó. Si se pierde, se felicita al rival porque algo habrá hecho mejor. Nada comparable a los palos de la vida, que cuando se pone seria golpea de verdad.

Otro ejemplo contundente de que hay que tomarse estas cosas con cierta distancia es su sorprendente vaticinio de lo que puede pasar en la última carrera si Hamilton y Verstappen llegan ambos con posibilidades de título. Wolff lo tiene muy claro: chocarán, como chocaron dos años seguidos Ayrton Senna y Alain Prost, como chocó Michael Schumacher con Damon Hill y Jacques Villeneuve (aunque esta última maniobra le valió la descalificación y la pérdida de todos los puntos en el Mundial) o como chocaron recientemente Lewis y Max en una acción que provocó una enorme polémica.

GUÍA | Los pasos que tienes que seguir para poder ver un tuit no disponible por tus preferencias de privacidad

Según Wolff, es lo normal. Ni siquiera lo considera antideportivo. "Son dos gladiadores y no van a dejar adelantarse. Yo nunca daría la orden de que uno echara al otro de la pista... pero lo entendería". Decir esto cuando tu piloto es líder sería motivo de escándalo. Decirlo cuando va segundo y por lo tanto es más probable que se vea perjudicado por esa posible acción demuestra que el pensamiento es honesto: que de verdad cree Wolff que hay que asumir que eso pase aunque te perjudique, aunque te quedes sin Mundial. Haber hecho los deberes antes.

En la entrevista, por supuesto, todo son elogios a Hamilton: sus orígenes humildes, su lucha contra el racismo, la valentía de cambiar McLaren por Mercedes en 2013... y no falta, por supuesto, el palo a Fernando Alonso. Es una pena que estos dos enormes pilotos vayan a pasar a la historia como enemigos irreconciliables, más por su entorno que por ellos mismos. Mientras Wolff alaba que Hamilton valore más el coche que el dinero (cosa que habría que poner en duda, pero en fin), deja caer que no es el caso del asturiano.

"Alonso es uno de los mejores corredores de la historia y es una pena que solo haya ganado dos campeonatos, pero no siempre ha tomado las mejores decisiones". Esto es algo que todos hemos pensado alguna vez, pero si se dice justo después de lo de Hamilton y el dinero, parece que en realidad a Alonso se le está llamando pesetero. En un deporte de multimillonarios, estas son líneas difíciles de establecer, pero a veces ha dado la sensación de lo contrario: que Alonso se iba allí donde se sentía más a gusto, renunciando al éxito... que siempre llama al dinero. Si Wolff sabe algo que los demás no sabemos, podría decirlo antes de esconder la mano. Al fin y al cabo, si nada es crucial, esto tampoco.

Vídeo | Sebastian Vettel ofrece una lección de lo que debería ser un deportista en la derrota

Otras historias que también te pueden interesar:

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente