La lenta muerte de la industria pesquera irlandesa tras el Brexit

Los pescadores irlandeses dicen que están siendo "sacrificados" por el acuerdo comercial pos-Brexit entre el Reino Unido y la Unión Europea.

Conocido como Acuerdo de Comercio y Cooperación, entró en vigor en 2021 y obliga a los buques europeos a transferir progresivamente al Reino Unido parte de sus cuotas para determinadas poblaciones de peces en el océano Atlántico y el mar del Norte.

Para la industria pesquera irlandesa, esto significa un recorte del 15 % de sus cuotas para 2025, y una pérdida anual prevista de 43 millones de euros, lo que convierte a Irlanda en uno de los países más afectados por este acuerdo.

"Es un golpe mortal", afirma John Nolan, gerente de la cooperativa de pescadores de Castletownbere, al suroeste del país. Calcula que entre el 25 % y el 3 0% de su plantilla será despedida en los próximos dos años.

Apodada la "capital del pescado blanco" de Irlanda, Castletownbere podría ver cómo 19 de sus barcos son retirados del servicio, como parte de un plan aprobado en el verano de 2022 por el Gobierno irlandés, con la ayuda de la UE.

Según Charlie McConalogue, Ministro de Marina, el plan contribuirá a "restablecer el equilibrio entre la capacidad de la flota pesquera y las cuotas disponibles, tras las reducciones de cuotas para las poblaciones derivadas del Acuerdo de Comercio y Cooperación entre la UE y el Reino Unido".

Según los informes, de los 180 buques de pesca blanca del país, 64 han solicitado el desguace.

El patrón Daniel Healy es uno de los solicitantes, pero aún no ha recibido la oferta del gobierno para su barco, el Robyn R.J., que lleva el nombre de sus tres hijos. Tras una vida en el mar y años de capturas prometedoras, Daniel explica a Euronews que su sector "no está en un buen momento. Está en una pendiente resbaladiza y no sabemos dónde va a parar".

"Las cuotas se han ido reduciendo año tras año, hay muy poco aumento de las cuotas, todo está bajando y bajando y bajando, especialmente desde el Brexit", añade Daniel, preguntándose si alguna vez volverá a salir con su barco.

El sentimiento se hace eco en todo Castletownbere, donde muchos se preocupan por el impacto negativo que el plan de desmantelamiento tendrá en las empresas locales y en esta pequeña comunidad de menos de 2.000 residentes.

"Vamos a sufrir en nuestras comunidades costeras. Vamos a ver a gente destrozada por esto. Generaciones y generaciones de personas que llevan pescando tal vez cien años, no quedará nadie de esa familia pescando. Obligados a abandonar la industria que aman. Para ser sinceros, es un crimen contra nosotros", afirma Patrick Murphy, Director General de la Irish South & West Fish Producer's Organisation.

A pesar de varias protestas en Irlanda y llamamientos a nivel europeo, el destino de Castletownbere y otros pueblos pesqueros de Irlanda parece inextricablemente ligado a la política del Brexit y a la Política Pesquera Común, que asigna cuotas de pesca a cada Estado miembro de la UE.

No obstante, John Nolan afirma que los irlandeses "tienen que recibir alguna esperanza de la Unión Europea. E imploro a nuestros líderes, a nuestros políticos en Irlanda y en Europa que traten a Irlanda de forma más justa."