Le condenan por sustituir la cara de un Cristo por la suya y Twitter se llena de memes en su apoyo

A D.C.D., un joven de Jaén, se le ocurrió un día hacer un montaje con una imagen de carácter religioso y subirla a su cuenta de Instagram. Por aquello fue condenado hace un par de días a pagar un multa por delitos contra los sentimientos religiosos. Twitter se ha volcado con él y como muestra de solidaridad han sido muchos los usuarios de la red social que han decidido publicar su propio meme.

Esta es la imagen original, compartida en Twitter, por la que D.C.D. ha sido condenado a pagar 480 euros de multa. (Foto: Captura de Twitter)

El vía crucis de este jienense de 24 años comenzó el pasado mes de abril. Fue entonces cuando compartió en redes la imagen que ahora le ha valido una condena. Se trata de una estampa del Cristo conocido como El despojado y lo que hizo fue colocar su cara en lugar de la del original. A la cofradía de este Cristo, la de la Amargura –así se llama–, se sintió ofendida con el gesto, le pidió que lo retirase y, como no lo hizo, le denunció.

El Ministerio Fiscal pedía una multa de 2.160 euros que se convertiría en 180 días de prisión si no pagaba. Acusado de un delito contra los sentimientos religiosos, reconoció su culpa y la sentencia, leída el miércoles, se quedó en 480 euros de multa. En el escrito de la Fiscalía se tachaba el montaje de “vergonzosa manipulación del rostro de la imagen” y se hablaba de “manifiesto desprecio y mofa hacia la cofradía con propósito de ofender”.

Con la sentencia leída y el joven multado, los internautas han decidido solidarizarse con él y han llenado Twitter de multitud de montajes y memes en la misma línea del que a este chico le ha costado casi 500 euros de multa. Algunos de los tuits incluyen menciones a la cofradía denunciante. El más exitoso y que se ha vuelto viral es el de Joaquín Urías, profesor de Derecho y exletrado del Constitucional, como indica en su perfil de Twitter.

En medio del revuelo generado por la noticia de la sentencia, la hermandad decidió colgar un comunidado en su perfil que ha desembocado en un hilo en el que se les acumulan los memes. En la explicación de su postura oficial lo que argumentan es que se sintieron ofendidos, pidieron la retirada y al no lograrlo, acudieron a los tribunales para “defender nuestros intereses como cristianos y cofrades”.