Lavrov: "No hay ninguna prueba" de que Al Asad vaya a emplear armas químicas

El presidente de Rusia, Vladímir Putin (dcha), saluda a su homólogo turco Recep Tayyip Erdogan, durante la reunión mantenida en el marco de la cumbre de las potencias emergentes de los BRICS celebrada en julio del 2018. EFE/Vladimir Astapkovich/Crédito Obligatorio

Berlín, 14 sep (EFE).- El ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov, afirmó hoy que "no hay ninguna prueba" de que el Gobierno sirio esté preparando un ataque con armas químicas para su gran ofensiva contra Idleb, el último bastión rebelde en el país.

Lavrov hizo estas declaraciones en un foro germano-ruso en Berlín en el que agregó que las especulaciones al respecto son sólo para preparar el terreno para una intervención militar occidental que detenga el avance de las tropas del presidente sirio, Bachar al Asad.

Estos rumores son, "de facto, una invitación para que los extremistas pongan en marcha una escenificación que dé pie a un bombardeo para detener a las fuerzas del Gobierno", aseguró.

En una rueda de prensa posterior junto a su homólogo alemán, Heiko Maas, Lavrov subrayó que Rusia trabaja "intensamente" con Turquía para evitar víctimas civiles y establecer "zonas de desescalación" y "corredores humanitarios".

No obstante, añadió que en este tipo de operaciones militares "lamentablemente, siempre hay víctimas" civiles, pese a que se trate de "minimizar" los riesgos.

En este sentido, se refirió a la reunión que celebrarán la próxima semana en Astaná los presidentes de Rusia y Turquía, Vladímir Putin y Recep Tayyip Erdogan, para abordar la situación en Siria.

Indicó asimismo que "no hay tregua" que proteja a los terroristas y que Rusia seguirá trabajando en Siria "sin ningún tipo de cesión" en la lucha contra el terrorismo.

Además, destacó la "presión retórica" que está rodeando a la situación en Idleb -en relación a las especulaciones sobre el posible uso de armas químicas- y estableció ciertas similitudes con lo que sucedió antes del ataque del ejército sirio a Alepo.

Maas, por su parte, en la rueda de prensa conjunta instó a Moscú a "influir" sobre Al Asad para que se "impida" el uso de armas químicas "bajo cualquier circunstancia".

El titular alemán de Exteriores agregó que si en Idleb no se emplean armas químicas disminuirá la posibilidad de que se produzca una catástrofe humanitaria en el bastión rebelde.

El ministro subrayó que la situación es "especialmente sensible" en esta zona porque allí se han concentrado unos tres millones de personas, muchos de ellos civiles desplazados de otras regiones del país que han huido de los combates.

Un ataque "masivo", argumentó, causará muchas víctimas civiles, y en esta guerra civil ya ha habido "demasiadas".

Maas aseguró asimismo que no puede imaginarse que Al Asad pueda ser elegido democráticamente en Siria después de que tenga lugar el proceso político que quiere poner en marcha la ONU para acabar con la crisis que vive el país.

EEUU avanzó recientemente que el ejército sirio podría recurrir a armas químicas en el asalto a Idleb y aseguró estar preparado para responder militarmente ante una nueva violación de la convención que prohíbe el uso de armas químicas.

El pasado abril EEUU, el Reino Unido y Francia lanzaron un ataque contra instalaciones militares sirias en represalia por el uso de armas químicas por parte del ejército de Al Asad.

Washington ha tanteado a Berlín para que se sume esta vez al ataque, algo que la canciller alemana, Angela Merkel, no ha descartado totalmente, pese a que Alemania no quiso participar en la operación de abril.