Las quejas más frecuentes de los millennials sobre sus padres en la psicoterapia

“Sabes que existe un problema cuando la madre de un joven de 28 años es quien se encarga de llamar para concertar una terapia para su hijo”.

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A diferencia de las generaciones anteriores, los millennials no temen pasar el tiempo en el diván de un psicoterapeuta.

¿Qué preocupaciones rondan sus mentes además de la incertidumbre por el mercado laboral, el recelo sobre el matrimonio y los créditos estudiantiles? Para muchos, su otra mayor preocupación son sus padres, reveló Deborah Duley, psicoterapeuta y fundadora de Empowered Connections, un servicio de asesoramiento que se especializa en mujeres, niñas y la comunidad LGBTQ +.

“Dejamos de ser una sociedad centrada en los padres para convertirnos en una sociedad enfocada en los hijos y esta generación es el producto de ese cambio en nuestra visión educativa”, le comentó Duley al HuffPost. “Como resultado, escucho quejas constantemente sobre el hecho de que sus padres micro gestionan sus vidas hasta el punto de llegar a ser sofocantes y autoritarios”.

Duley y otros terapeutas de todo el país comparten las quejas de sus pacientes cuyas edades oscilan entre los 20 y 30 años sobre sus padres.

1. Crecí con padres helicóptero y ahora no logro desempeñarme como un adulto real

“Los millennials no se quejan por el principal problema que percibo entre ellos y sus padres ya que ni siquiera son conscientes de su existencia. No obstante, sabes que existe un problema cuando la madre de un joven de 28 años es quien se encarga de llamar para concertar una sesión de psicoterapia para su hijo. Es evidente que los progenitores de los millennials son padres helicópteros, de manera que les impiden a los jóvenes desarrollar su independencia y aprender a resolver los problemas por sí solos”. Tara Griffith, terapeuta y fundadora de Wellspace SF, una comunidad de terapeutas, nutricionistas y coaches certificados en San Francisco.

2.Me siento como un fracasado cuando me comparo con los estándares de mis padres

“Uno de los problemas que afecta la relación entre padres e hijos es el hecho de que los jóvenes no se sienten lo suficientemente satisfechos consigo mismos. Los millennials han crecido con padres que tienen altas expectativas y no conciben el fracaso, de hecho, en algunos casos ni siquiera es una opción. Estos padres quieren que sus hijos tengan éxito, así que el mensaje que transmiten es muy claro: si no cumplen sus expectativas, son unos perdedores. No son lo suficientemente buenos. Este problema lo sufren especialmente las mujeres de esta generación ya que también tienen que lidiar con la sociedad, las redes sociales y la opinión pública que les dicen continuamente que no son lo suficientemente buenas. Si a esto le sumamos la desaprobación de los padres, la situación puede llegar a ser devastadora. He visto a muchas mujeres que no son capaces de crecer emocionalmente debido a los mensajes que les han transmitido sobre quiénes deben ser”. Duley

3.Mis padres no creen que necesite terapia

“Varios de mis pacientes se han quejado de que sus padres no ‘creen’ en la terapia o la ven como una señal de debilidad. Los progenitores aún estigmatizan la psicoterapia, lo cual hace que sus hijos se sientan a menudo anulados o incomprendidos o crean que no son lo suficientemente ‘fuertes’ como para resolver sus propios problemas. Algunos pacientes expresan su frustración porque no pueden hablar abiertamente con sus padres sobre sus dificultades psicológicas. Es decir, no pueden contar con el apoyo de algunas de las personas más importantes de su vida”. – Gina Delucca, psicóloga de Wellspace SF

4.Mis padres se han convertido en abuelos helicóptero

“Cuando los millennials se convierten en padres y madres tienen que enfrentar las opiniones de sus progenitores sobre sus decisiones y estilos educativos. Esto puede convertirse en un problema cuando se sienten obligados a priorizar las opiniones de sus padres sobre las de sus parejas o las suyas propias. La crianza de los hijos es un viaje personal y muchos millennials se convierten en centro de las críticas por los métodos modernos con los que deciden educar a sus hijos.


Todo fluye mucho mejor cuando las personas pueden seguir sus valores educativos y establecer límites asertivos en su familia respecto a los asuntos en los que no quieren que se involucren”. Liz Higgins, terapeuta de parejas en Dallas

5.Mis padres se han implicado demasiado en mi vida económica

“Uno de los problemas más importantes radica en que los padres no respetan los límites o se involucran demasiado en las vidas de sus hijos, sobre todo en su economía. La mayoría de los padres se sienten con derecho a que sus hijos les mantengan informados ya que a menudo les ofrecen ayuda financiera. Por ejemplo, cuando los padres pagan la psicoterapia de su hijo, se creen con derecho a preguntar sobre el contenido de las sesiones sin respetar su privacidad. Se ponen en contacto conmigo para explicarme los problemas de su hijo cuando en realidad no es necesario que me faciliten esa información. A veces, cuando un paciente le pone un límite a su padre, este culpa o atribuye erróneamente la autonomía que ha ganado su hijo al terapeuta porque piensa que está interfiriendo en la relación. Creen que la terapia por la que están pagando es una amenaza para la relación padre e hijo”. Jennifer Stone, terapeuta en Nueva York

6.Mis padres no me enseñaron a gestionar las emociones negativas

“Otro problema constante es la falta de orientación sobre cómo gestionar las emociones y experiencias negativas. Una y otra vez, veo a millennials que intentan lidiar con sus emociones negativas. Les han enseñado que deben evitar a toda costa las emociones negativas, en práctica una mujer debe aprender a controlar esa ansiedad que forma parte natural de su vida cotidiana, ya sea tomando una píldora o evitando esas emociones mediante métodos poco saludables. Creo que este es el mensaje más dañino que pueden transmitirle a un hijo. De hecho, a muchas de estas mujeres les cambia la vida cuando comprenden que las emociones negativas son naturales, que forman parte del día a día y que pueden llegar a tener un propósito. Dedico gran parte del tiempo a enseñarles a los jóvenes de esta generación a lidiar con los altibajos emocionales y ofrecerles herramientas saludables para que puedan sobrellevar distintas situaciones y desarrollar la resiliencia”. – Duley

Brittany Wong
HuffPost US