Las negociaciones de Ayuso para la Sputnik, mucho ruido y pocas nueces

Marina Velasco
·Redactora, El HuffPost
·2 min de lectura
Las negociaciones de Ayuso para la Sputnik, mucho ruido y pocas nueces
Este contenido no está disponible debido a tus preferencias de privacidad.
Actualiza tu configuración aquí para verlo.

A cuatro semanas de las elecciones en la Comunidad de Madrid, se ha conocido la noticia de que miembros del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso han mantenido hasta tres reuniones con representantes de la vacuna rusa Sputnik con el fin de llegar a algún tipo de “preacuerdo” de compra.

La Consejería de Sanidad madrileña lo hizo, además, sin contar con el visto bueno (o el conocimiento) del Ministerio de Sanidad o de la propia Agencia Española del Medicamento (AEMPS). Frente a estas negociaciones bilaterales y poco transparentes, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha defendido este martes la compra centralizada de vacunas por parte de la Comisión Europea, y ha pedido a las autonomías “responsabilidad, seriedad, lealtad y solidaridad”.

Sin competencias y sin luz verde de la EMA

Según publica El País citando fuentes de Sanidad, las comunidades autónomas no tienen competencias para negociar la compra de vacunas por su cuenta, y deben regirse por las conversaciones que mantiene la Unión Europea (UE) con las compañías farmacéuticas.

Todo esto, además, cuando ni siquiera la Agencia Europea del Medicamento (EMA) ha autorizado el uso de la vacuna rusa, a la que la revista científica The Lancet ha atribuido una eficacia del 92% tras las dos dosis necesarias.

Desde el pasado 4 de marzo, la EMA analiza los ensayos clínicos y estudios realizados hasta el momento con la Sputnik, pero todavía no ha emitido ningún veredicto al respecto. Sólo cuando la EMA diese luz verde, la Comisión Europea ratificaría (o no) su uso en la UE.

Fuentes de la Consejería de Sanidad aseguran que, con sus reuniones con los representantes de la vacuna rusa, sólo pretendían “agilizar la negociación para Madrid y toda España, más allá de quién c...

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.