Quiénes son las mujeres que acusan a Kavanaugh de agresión sexual y han puesto en vilo su futuro en la Corte Suprema

Jesús Del Toro

Al menos tres mujeres han acusado al juez Brett Kavanaugh de haberlas agredido sexualmente o, en el menor de los casos, de haber sido partícipe de desmanes juveniles cargados de hostilidad sexual hacia sus compañeras de escuela.

Por ello, el proceso de confirmación de Kavanaugh como juez de la Corte Suprema de Estados Unidos ha estado cargado de escándalo y duda. Donald Trump optó por nominarlo con base en sus credenciales fuertemente conservadoras, pero junto a la lucha ideológica en sí entre los republicanos por ratificarlo y los demócratas por impedirlo (para evitar una inclinación a la derecha en el máximo tribunal), las alegaciones sobre agresiones sexuales que presuntamente Kavanaugh habría cometido durante su adolescencia y juventud han puesto todo el asunto al borde del descarrilamiento y suscitado un amplio clamor en Estados Unidos.

Deborah Ramirez, Julie Swetnick y Christine Blasey Ford han acusado a Brett Kavanaugh, nominado por Donald Trump a la Corte Suprema, de haberlas agredido sexualmente en su juventud. (ABC/Archivo Yahoo)
Deborah Ramirez, Julie Swetnick y Christine Blasey Ford han acusado a Brett Kavanaugh, nominado por Donald Trump a la Corte Suprema, de haberlas agredido sexualmente en su juventud. (ABC/Archivo Yahoo)

Pero aunque al final, como podría pasar, los senadores que deben ratificar la nominación de Kavanaugh opten por votar siguiendo sus líneas ideológicas sin que en ello, al final, resulte definitorio el peso de esas acusaciones, también podría darse que el proceso se descarrile y en el Senado se opte simplemente por otra opción menos conflictiva y políticamente menos costosa.

Para ello basta la decisión de un puñado de senadores republicanos.

Kavanaugh ha reiterado que no ha cometido ninguna clase de agresión sexual o de práctica lasciva, e incluso ha llegado a pintarse como un joven recatado durante su paso por la escuela secundaria y la universidad.

Pero al margen de ello, y de lo que suceda con el testimonio ante una Comisión del Senado de la primera de las mujeres acusadoras, Christine Blasey Ford, conviene poner rostro y nombre a cada una de esas mujeres. Conocer su perfil y sus argumentos contra Kavanaugh ayuda a que, cada uno, se forme su opinión al respecto.

Christine Blasey Ford, en su juventud y en la actualidad. (CNBC/Archivo Yahoo)
Christine Blasey Ford, en su juventud y en la actualidad. (CNBC/Archivo Yahoo)

Christine Blasey Ford

Es la primera de las mujeres en salir públicamente a acusar a Kavanaugh y vive actualmente en California. Ford es psicóloga graduada de la Universidad de Carolina del Norte y tiene un doctorado en psicología educativa por la Universidad del Sur de California. Actualmente es profesora de la Universidad de Palo Alto e investigadora de la Universidad de Stanford.

Ford ha afirmado, primero en privado ante legisladores, entre ellos la senadora demócrata Diana Feinstein, y luego de modo público que cuando era estudiante de secundaria fue agredida sexualmente por Kavanaugh durante una fiesta, cuando ella tenía 15 años y él 17.

Según lo que Ford dijo a The Washington Post y lo que se ha conocido de sus alegaciones ante legisladores, en el verano de 1982 Kavanaugh, quien estaba borracho, la forzó a recostarse en una cama, la estrujó, trató de quitarle la ropa y le tapó la boca con una mano para que no gritara.

“Creía que me iba a violar. Grité. Cuando lo hice, Brett me tapó la boca con la mano. Era difícil respirar. Y pensé que Brett me iba a matar accidentalmente”, narró en su audiencia ante senadores.

Christine Blasey Ford. Saul Loeb/Pool via REUTERS
Christine Blasey Ford. Saul Loeb/Pool via REUTERS

Otro joven, Mark Judge, amigo de Kavanaugh, supuestamente miraba lo que sucedía y en algún momento saltó él también a la cama sobre Kavanaugh y Ford. Fue entonces cuando ella pudo zafarse y escapó. Al principio Ford tuvo miedo de contar su historia y ha aceptado, como es frecuente en casos de agresión y trauma, que no recuerda con precisión todos los detalles de lo que vivió. Pero sí afirma recordar que fue agredida sexualmente y que Kavanaugh fue quien la atacó.

Kavanaugh ha rechazado que eso haya sucedido y Judge habría dicho no recordar si estuvo presente en ese momento. Ford, con todo, pasó una prueba de polígrafo al respecto de sus alegaciones y, este jueves, presentará sus acusaciones ante el Senado tras un intenso debate y negociaciones entre sus abogados y el comité senatorial.

Deborah Ramírez

Compañera de Kavanaugh en la Universidad de Yale, Deborah Ramírez fue la segunda mujer en acusarlo de agresión sexual.

De ascendencia puertorriqueña, Ramírez se crió en Connecticut y asistió a una escuela católica. Luego, ingresó a Yale, en donde se graduó en sociología. En esa universidad, en su afán por hacer amistades y ser aceptada entre sus compañeros, muchos de ellos integrantes de familias de gran riqueza e influencia política, frecuentó fiestas en las que corría el alcohol y se desataba el desenfreno sexual. Aunque se afirma que ella era más bien de actitud discreta, se sumó a esas grandes parrandas e incluso viajó a Bahamas con otros compañeros de escuela que se dieron a la fiesta.

Deborah Ramirez, graduada de Yale y compañera de universidad de Brett Kavanaugh, lo acusó también de haberla sometido a agresión sexual. (AP)
Deborah Ramirez, graduada de Yale y compañera de universidad de Brett Kavanaugh, lo acusó también de haberla sometido a agresión sexual. (AP)

Tras graduarse, Ramírez trabajó en organizaciones que apoyan a víctimas de violencia doméstica. Pero cuando se conoció la nominación de Kavanaugh a la Corte Suprema, Ramírez, como Ford, decidió no sin miedos y titubeos (incluso dudas sobre si realmente fue Kavanaugh la persona que según ella la atacó), contar su historia.

Ramírez afirma que en una de las fiestas en el dormitorio de Yale y donde se consumía alcohol en gran cuantía, Kavanaugh se le acercó, le mostró los genitales y los colocó cerca de su cara, intentando incluso obligarla a que ella los tocara. Ambos, afirma, estaban severamente alcoholizados pero ella cuenta que rechazó a Kavanaugh y lo apartó de sí. Otros compañeros de escuela en Yale en la época, principios de la década de 1980, comentaron que en esas fiestas Kavanaugh bebía con desenfreno y en ocasiones se comportaba de modo agresivo.

Kavanaugh ha negado esas acusaciones y las lagunas en la memoria de Ramírez, por los años transcurridos y porque estaba también borracha, han concitado dudas y le han acarreado a ella ataques y descalificaciones. Pero ella está, según se afirma, dispuesta a testificar al respecto ante el FBI, aunque hasta el momento eso no habría aún sucedido y Ramírez no estaba considerada para participar en la audiencia senatorial de este jueves a la que sí acudirán Kavanaugh y Ford.

Julie Swetnick

A pocas horas de la cita de Ford y Kavanugh ante el Senado, el abogado Michael Avenatti –notorio por representar a la actriz porno Stormy Daniels, quien habría tenido una relación sexual con Donald Trump y recibido un pago del abogado del hoy presidente para que callara al respecto– reveló la existencia de una tercera acusadora contra Kavanaugh: Julie Swetnick, quien por varios años trabajó en el gobierno federal, en los departamentos de Justicia y Seguridad Nacional, y actualmente cuenta con autorizaciones de acceso y seguridad ante el Departamento del Tesoro y el Servicio de Rentas Internas.

Julie Swetnick dijo que cuando era adolescente fue violada de modo tumulturio por otros jóvenes, en fiestas en las que habría estado presente Brett Kavanaugh. (AP)
Julie Swetnick dijo que cuando era adolescente fue violada de modo tumulturio por otros jóvenes, en fiestas en las que habría estado presente Brett Kavanaugh. (AP)

Swetnick presentó una declaración jurada en la que narra que, cuando estaba en secundaria, Kavanaugh y otros jóvenes salían con chicas adolescentes, a las que embriagaban o drogaban para luego violarlas en grupo.

“Fui testigo de como Mark Judge, Brett Kavanaugh y otros provocaban que las chicas se emborracharan, para que así estuvieran desorientadas, de manera que pudieran violarlas en grupo”, indicó.

Swetnick dijo que ella fue testigo de esos hechos y que ella misma fue víctima: tras ser drogada no pudo defenderse y fue violada por varios jóvenes durante una fiesta. De acuerdo a su testimonio, Kavanaugh estaba allí presente cuando ella fue violada y dijo que lo vio también en otras ocasiones afuera de dormitorios en espera de participar en, según ella, en otras violaciones en masa.

Kavanaugh rechazó esas alegaciones, a las que calificó provenientes de “la dimensión desconocida”.

La cuarta y quinta acusaciones

Aunque se conocen pocos detalles, la noche de este miércoles se reveló que en una carta, al parecer anónima, enviada al Senado se acusa a Kavanaugh de haber agredido sexualmente a una mujer con la que salía en 1998, cuando él era parte del equipo del fiscal especial Ken Starr, que investigó los escándalos de Whitewater y Monica Lewinsky que pesaron sobre el entonces presidente Bill Clinton.

Kavanaugh también ha rechazado tales alegaciones, y no se ha revelado el nombre de la presunta mujer agredida.

Según esa acusación anónima, Kavanaugh habría estado bebiendo y, en presencia de testigos, habría puesto contra la pared a la mujer de un modo muy agresivo y sexual.

Por añadidura, una acusación adicional, sobre una supuesta violación en un bote acontecida en 1985 en la costa de Rhode Island y que se habría en algún modo atribuido a Kavanaugh, fue negada por él cuando personal del Senado le preguntó al respecto. Se dice que en una carta, un hombre que se habría enterado de que dos personas, una de ellas supuestamente Kavanaugh, habían violado a una mujer en un bote fue a buscarlos en compañía de otro individuo. Y cuando los encontraron los confrontaron y les habrían dado una golpiza. De acuerdo a esa versión, los violadores que luego fueron golpeados eran Kavanaugh y su amigo Mark Judge.

Kavanaugh ha negado toda veracidad de esa historia.

Brett Kavanaugh, nominado de Donald Trump a juez de la Corte Suprema de EEUU. (Archivo Yahoo)
Brett Kavanaugh, nominado de Donald Trump a juez de la Corte Suprema de EEUU. (Archivo Yahoo)

En todo caso, este jueves en la audiencia pública de Kavanaugh y Ford ante el Senado atraerá la atención pública a escala masiva y posiblemente aporte nuevas revelaciones. Y aunque el Senado ha calendarizado una votación en comité en relación a la nominación de Kavanaugh tan pronto como este viernes, no hay nada garantizado.

La llegada de Kavanaugh a la Corte Suprema, en la que se han empecinado Trump y el liderazgo republicano en el Senado, podría ciertamente avanzar por el peso de su mayoría. Pero basta con que unos pocos senadores republicanos le den la espalda para que todo se venga abajo. La moneda está en el aire.

Sigue a Jesús Del Toro en Twitter: @JesusDelToro