Las mujeres pretenden ser hombres para evadir la censura sexista en Instagram

Desde que en abril el algoritmo de la plataforma comenzó a ocultar cualquier “contenido inapropiado”, automáticamente y sin explicación, las usuarias mujeres se vieron desproporcionadamente más afectadas que los hombres, especialmente si se trata de bailarinas de pole dance, instructoras fitness o trabajadoras sexuales, según informó HuffPost.

Pero como “hecha la ley, hecha la trampa”, las chicas ya comenzaron a cambiar su género de femenino a masculino para evitar una censura más estricta, y los resultados le dieron la razón a quienes denuncian que el criterio tiene un sesgo injusto contra la mujer.

Getty Creative

Cómo funciona

Los cambios se dieron en medio de un clima de debate en el que los gigantes tecnológicos cuestionaron el control de sus algoritmos. Facebook y YouTube, por ejemplo, se comprometieron a frenar la desinformación y a no amplificar noticias falsas, mientras que Instagram se propuso “garantizar publicaciones seguras y apropiadas para su comunidad”.

Para ello implementó a principios de este año un algoritmo basado en el shadow banning con el que busca evadir cuentas fantasmas, bloquear spammers y proteger a los más jóvenes del material que la plataforma considera "demasiado sensible”.

Planteado de esta manera, quizás no haga tanto ruido. Sin embargo, muchos consideran que este sistema de control perjudica a miles de usuarios, censurando contenido automáticamente y sin motivos de las páginas públicas de exploración y a través de los hashtag, que hasta el momento ayudaban a promocionar cuentas recomendando algorítmicamente sus fotos y videos públicos a la comunidad en general.

Imagen ilustrativa. Crédito: Getty Creative

Meses atrás, expertos advirtieron que quienes más sufrirían censura serían mujeres ya que las condiciones exigirían menos a quienes se predeterminan como hombres. Esto es lo que denominaron una política sexista encubierta.

La usuaria @michelleshimmy, una bailarina de pole dance australiana, contó al HuffPost que luego de la implementación del nuevo algoritmo notó un cambio en la forma en que se veía su contenido, por lo que en octubre decidió modificar su género y a los tres días comprobó un aumento en las vistas y de “Me gusta” en fotos y videos.

Por su parte, la cuenta dedicada a la comunidad de pole dance @everybodyvisible, cambió su género y comenzó a advertir sobre los resultados y a compartir tips de “hackeo al sistema”.

A pesar de no gustarles la idea de fingir su identidad, fueron muchas las mujeres que experimentaron cambios positivos en el rendimiento de su contenido desde que pretendieron ser hombres.

De acuerdo al HuffPost, este tipo de censura no sólo ha afectado a mujeres, sino también a miembros de comunidades marginadas, incluidas aquellas cuyos medios de subsistencia dependen de Instagram para compartir videos de capacitación y hacer crecer sus negocios.

El portal para mujeres, trans y personas no binarias, Salty, realizó el mes pasado una encuesta y descubrió que la comunidad LGBTQIA+ con frecuencia denuncia inhabilitación de cuentas o bajas en su contenido por infringir los lineamientos de la comunidad sin más explicaciones.

No es la primera vez que un sello sexista se deja ver en las políticas de Instagram. En 2016, se creó la cuenta @genderless_nipples donde se compartían imágenes de pezones de género desconocido para molestar a los moderadores y denunciar en forma de juego las condiciones de uso de aquel momento.

"Querido Instagram, ¿por qué no intentas adivinar qué pezones puedes borrar y cuáles no? ¡Buena suerte!", rezaba una publicación, cuestionando no sólo el por qué de la diferencia entre el torso masculino y el femenino, sino también el hecho de que se permitiera mostrar violencia pero no los pezones.