Las jóvenes e intrépidas hermanas que cruzaron, hace un siglo, los Estados Unidos en motocicleta

Las jóvenes e intrépidas hermanas Augusta y Adeline Van Buren cruzaron en 1916 los Estados Unidos en motocicleta (imagen vía Wikimedia commons)
Las jóvenes e intrépidas hermanas Augusta y Adeline Van Buren cruzaron en 1916 los Estados Unidos en motocicleta (imagen vía Wikimedia commons)

En 1916 en Europa tenía lugar la Gran Guerra. Una guerra en la que Estados Unidos todavía no participaba, aunque todo parecía indicar que era cuestión de meses para que el presidente Woodrow Wilson tomase la decisión de hacerlo (finalmente fue en abril de 1917).

Mientras todo esto ocurría, y la mayoría de estadounidenses eran unos meros observadores de la guerra europea, muchos eran quienes se preparaban para una hipotética -y esperada- entrada en el conflicto militar, alistándose en el ejército o fabricando todo aquello que posteriormente haría falta.

Entre las miles de personas que estaban dispuestas a ayudar a su nación, en caso de que se entrara finalmente en la guerra, estaban las hermanas Augusta y Adeline Van Buren (de 32 y 26 años de edad respectivamente), dos jóvenes pertenecientes a una de las familias más importantes del país (descendían de quien había sido 8º Presidente de los EEUU, Martin Van Buren) quienes se habían ofrecido como voluntarias para trabajar en el servicio postal del ejército estadounidense, pero habían sido rechazadas por el hecho de ser mujeres.

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Las intrépidas hermanas Augusta y Adeline Van Buren (imagen vía Wikimedia commons)
Las intrépidas hermanas Augusta y Adeline Van Buren (imagen vía Wikimedia commons)

Augusta y Adeline (llamadas familiarmente Gussie y Addie) habían crecido como dos chicas bien de la alta sociedad americana, pero eso no les impedía querer ser útiles para su país, motivo por el que les ofendió el que no se quisiera contar con su ayuda más allá de las típicas tareas encomendadas a las mujeres (enfermería, cocina, secretarias…).

Por tal motivo, y ante el buen manejo que tenían en la conducción de motocicletas, decidieron que demostrarían su valía cruzando los Estados Unidos, de Este a Oeste, desde Nueva York hasta Los Ángeles. Para ello contaban con dos motocicletas ‘Indian Powerplus’.

Gussie y Addie, a pesar de pertenecer a una insigne familia y haber tenido todas las comodidades a lo largo de sus vidas, habían practicado desde que eran pequeñas –junto a su hermano Albert- todo tipo de deportes y tenían un excelente manejo de las motos, razón por la que no les daba miedo realizar esta aventura, teniendo en cuenta que por aquella época (1916) la inmensa mayoría de carreteras que cruzaban el país estaba todavía sin asfaltar o discurrían por parajes inhóspitos y peligrosos.

El 4 de julio, coincidiendo con la Fiesta Nacional de los Estados Unidos, iniciaron su viaje desde Brooklyn rumbo a su primera etapa en Chicago. A partir de ahí viajarían, algo más de ocho mil kilómetros hacia la costa Oeste, hasta llegar a Los Ángeles.

Dos meses de viaje en los que se encontraron con numerosísimos contratiempos, ya sea meteorológicos -como altas temperaturas en el desierto o fuertes lluvias que embarraron las carreteras sin asfaltar e hicieron que las motocicletas quedasen hundidas en el fango-, el mal acondicionamiento de los caminos hizo que se cayeran en varias ocasiones e incluso tuvieron problemas con la autoridad, debido a que fueron retenidas en más de una localidad por la que pasaron y en las que las acusaban de vestir indecentemente, ya que llevaban pantalones (estaba prohibido su uso en las mujeres en algunos Estados).

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Las intrépidas hermanas Addie y Gussie Van Buren (imagen vía springfieldmuseums)
Las intrépidas hermanas Addie y Gussie Van Buren (imagen vía springfieldmuseums)

Tras dos meses de viaje el 8 de septiembre llegaron a Los Ángeles, siendo esta la etapa final del trayecto que se habían marcado, pero todavía les quedó ganas y fuerzas de seguir con la aventura y decidieron bajar hasta Tijuana y acabar realmente en la frontera mexicana.

Lo que había sido un acto intrépido, lleno de peligros y contratiempos por parte de las hermanas Van Buren fue visto por algunos (la prensa más conservadora) como un ‘viaje de vacaciones’ de dos jóvenes caprichosas, sin tener en cuenta el gran valor y tesón que Augusta y Adeline pusieron, en una época en el que la mujer seguía siendo un ciudadano de segunda y no tenía ni tan siquiera derecho al voto.

Evidentemente, debido a la sociedad machista y retrograda en la que les tocó vivir, Gussie y Addie no consiguieron ser admitidas en el servicio postal del ejército cuando EEUU finalmente entró en la Primera Guerra Mundial en abril de 1917.

Fuentes de consulta e imágenes: motorcyclemuseum / mentalfloss / roadandtrack / springfieldmuseums / vanburensisters / Wikimedia commons

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