Las infecciones de COVID-19 en niños podrían ser mucho más numerosas que lo registrado

Es claro que la cantidad de casos registrados de COVID-19 es solo una pequeña fracción del total de personas infectadas, cifra que podría ser muchas veces mayor. Algunas fuentes sugieren que por cada caso registrado podría haber 10 personas infectadas que no han sido identificadas.

Y en el caso de los niños que han sido infectados por el coronavirus, las cifras son incluso más inciertas.

Es claro que las personas mayores de 65 años son las que presentan mayores riesgos de contagio y tienen la mayor tasa de fallecimientos. Pero el COVID-19 golpea a todas las edades, si bien la enorme cantidad de personas infectadas asintomáticas o con síntomas muy leves dificulta su identificación y propicia que la epidemia se expanda.

Por ejemplo, de acuerdo a cifras de Virtual Pediatric Systems, hasta el 1 de mayo se habían registrado en Estados Unidos 315 casos de personas de 18 años o menos que debieron ser hospitalizadas en unidades de terapia intensiva a causa de casos graves de COVID-19.

Y, de acuerdo a datos de departamentos estatales de salud compilados por el proyecto CovKid, unos 24,000 menores han dado positivos de coronavirus en Estados Unidos, donde la cantidad de  casos registrados en general han pasado del millón.

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El paramédico Randy Lilly carga a un bebé de 10 meses que presenta fiebre y podría estar infectado de coronavirus, para trasladarlo a un hospital en Connecticut. (John Moore/Getty Images)

Pero esos 24,000 casos de menores registrados en Estados Unidos son más que todos los casos registrados de COVID-19, por ejemplo, en México en todos los rangos de edad.

Pero es claro que en ambos países, y a escala global, los datos disponibles son solo la punta del iceberg.

Todo ello revela que, como se relata en The Intercept, el impacto del COVID-19 en niños y adolescentes es aún poco conocido y valorado, lo que es especialmente punzante ante, por ejemplo, casos de complicaciones notorias, como un síndrome inflamatorio similar a la llamada enfermedad de Kawasaki, que se han registrado en niños y han sido vinculadas a infecciones de coronavirus.

Además, sin datos claros sobre el alcance y peculiaridades de la epidemia en los menores, la decisión de reapertura de escuelas, por ejemplo, es especialmente punzante.

De acuerdo a CovKid, 24,167 personas de 19 años o menos han dado positivo por coronavirus y al menos 20 han fallecido en Estados Unidos. Se estima que el total de infectados en ese rango de edades sería en realidad del orden de 478,571 menores, considerando datos clínicos provenientes de China. Y se afirma, con datos de California e Illinois, donde se reporta raza o etnicidad de los casos de coronavirus registrados, un tercio de los 3,049 menores que dieron positivo en esos estados serían latinos.

Clarificar las cifras es complejo, en principio porque la información sobre cuántos menores han sido sometidos a test de diagnóstico de coronavirus no está cabalmente disponible. Eso es importante tanto para dimensionar la magnitud de la epidemia en sí y en la población menor de edad como para definir criterios de diagnóstico y tratamiento. De acuerdo a The Intercept, además de casos de inflamación similares a los de la enfermedad de Kawasaki citados y de los síntomas usuales asociados con el COVID-19 (fiebre, dolor de garganta, tos), se ha identificado a menores con síntomas que parecen de meningitis aséptica o que presentan diarrea o vómito.

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La falta de datos, se indica, hacen así difícil delinear qué proporción de menores infectados con coronavirus desarrollan la enfermedad de forma grave, si bien se ha  identificado que algunos de los menores que fallecieron en relación al Covid-19, se indica en The Intercept, tenían padecimientos o vulnerabilidades previas. Pero se menciona también que una niña de 5 años, la persona más joven en fallecer por coronavirus en Detroit, no tenía ninguna condición previa.

De acuerdo al Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC), datos provenientes de China sugieren que el COVID-19 es menos severo en menores que en adultos y que las personas de 18 años o menos pueden presentar síntomas diferentes a los de mayor edad. Una proporción menor de niños han requerido hospitalización por casos de coronavirus en comparación con adultos, pero sí se han dado casos graves y muertes en menores.

Por ello, el distanciamiento social y mantener comportamientos de higiene y otros que reduzcan la posibilidad de infecciones son de importancia crítica para los niños como para la población en general.