Las cirugías mayores se asocian a una disminución de las facultades mentales con la edad

Un estudio publicado esta semana concluye que las operaciones mayores de cirugía aumentan el riesgo de declive cognitivo con la edad

En primer lugar, y antes de abordar el tema principal del artículo, permítanme contarles una curiosa historia que se inició hace más de medio siglo pero que aún tiene importantes repercusiones científicas hoy en día. A mediados de la década de los años ‘60, Michael Marmot, un joven profesor de epidemiología de Londres, con la expresa autorización y ayuda de las autoridades británicas, comenzó una serie de estudios de cohorte sobre la salud de funcionarios y trabajadores civiles. Estos trabajos se conocen como los estudios Whitehall y tuvieron varias fases. En el estudio Whitehall I se examinó la salud de 17.530 funcionarios varones durante más de siete años. Unas décadas más tarde, ya en los años ’80, se inició una nueva fase (Whitehall II) donde se estudió y siguió la salud de 10.314 funcionarios civiles (6900 hombres y 3414 mujeres) de edades comprendidas entre los 35 y 55 años de edad.

El nombre de Whitehall proviene del complejo administrativo donde estos voluntarios realizaban sus tareas civiles. En un principio los estudios tenían como objetivo analizar enfermedades cardiovasculares, morbilidad y causas de mortalidad en los funcionarios, pero con el tiempo se han convertido en una magnífica base de datos para incontables estudios. Los funcionarios de Whitehall resultaron ser unos sujetos de estudio ideales: pertenecen a una misma clase social, ocupan puestos de trabajo similares, no están expuestos a riesgos laborales físicos excesivos ni a precariedad económica… y sobre todo, los estudios de Marmot consiguieron estudiar las evoluciones médicas de un gran número de personas, obtener valiosa información y mantener el seguimiento durante varias décadas.

Realizar estudios a gran escala es una de las mayores dificultades a las que se enfrentan los investigadores en la actualidad. Para obtener resultados aplicables a un amplio espectro de la población es conveniente ampliar en todo lo posible el número de participantes y mantener el seguimiento durante largo periodo de tiempo, de esta manera, cuanto mayor es la muestra, más fiables suelen ser las conclusiones de un estudio, por eso, estudios como los de Whitehall resultan tan importantes para infinidad de investigaciones en la actualidad.

Edificio administrativo Whitehall en Londres

Esta semana se ha publicado un estudio en el prestigioso British Medical Journal que asocia el haber recibido cirugías mayores con un pequeño, pero perceptible, declive en las facultades mentales en edades avanzadas. Durante muchos años los cirujanos, médicos e investigadores en general se han preguntado cómo afectan a largo plazo las operaciones quirúrgicas. De hecho, esta preocupación no solo se extiende entre el personal sanitario sino que una reciente encuesta muestra que el 65% de los pacientes están preocupados por posibles secuelas postoperatorias.

Realizar un estudio que siga a pacientes operados durante varias décadas es difícil y costoso hoy en día, sin embargo aquí es donde vuelven a entrar los estudios Whitehall. Para intentar analizar qué efecto puede dejar una operación de cirugía mayor en las facultades mentales de los pacientes, los investigadores recurrieron a los datos del estudio Whitehall II.

Los más de 10.000 funcionarios que participaron en aquel estudio en la década de los ’80, siguieron su participación y una década después del estudio (ya en los años ’90) realizaron una batería de pruebas cognitivas que se fueron repitiendo hasta cuatro veces más, durante los próximos 20 años.

Con esta gran base de datos en la mano, los investigadores pudieron centrarse en 7.532 participantes de Whitehall II que habían realizado al menos una evaluación cognitiva. De estos, 1.250 fueron ingresados ​​en el hospital para una cirugía mayor, entendiendo como cirugía mayor cualquier procedimiento quirúrgico que necesite como mínimo dos noches de estadía en ambulatorio, entre su primera y la última prueba cognitiva. También tuvieron en cuenta a 715 personas ingresadas por más de dos noches por enfermedades no quirúrgicas importantes, incluidos accidentes cerebrovasculares.

Con todos estos datos, el artículo publicado en BMJ expone números interesantes: en el 5,5% de los pacientes quirúrgicos, así como en el 12,7% con ingresos no quirúrgicos mayores, hubo un deterioro cognitivo más sustancial después de la hospitalización. El 2.5% de los participantes que no tuvieron ingresos hospitalarios, sirvieron como grupo de control, y aunque también experimentaron disminuciones cognitivas sustanciales, las diferencias entre ambos grupos resultan destacables. En comparación con ellos, los investigadores calcularon que el riesgo de deterioro cognitivo sustancial era 2.3 veces mayor con la cirugía mayor.

Los investigadores no saben exactamente por qué existe esta disminución en la cognición en los participantes que se sometieron a cirugía. Una de las posibles causas es que “la anestesia puede afectar a la cognición a largo plazo, pero esto no ha sido respaldado suficientemente por la literatura reciente y se necesitarían más estudios para aclarar esta hipótesis”.

Referencias científicas y más información:

Krause, Bryan M., et al. «Association between Major Surgical Admissions and the Cognitive Trajectory: 19 Year Follow-up of Whitehall II Cohort Study». BMJ, vol. 366, agosto de 2019, p. l4466. www.bmj.com, DOI:10.1136/bmj.l4466.

Linda Carroll “Major surgeries linked to small decline in mental functioning in older age” Reuter Health News

Sarah Knapton “Major surgery doubles risk of substantial brain decline, study suggests” The Telegraph