El lanzamiento de un cohete al espacio por parte de Irán despierta temores a Estados Unidos

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El Ministerio de Defensa iraní informó que el país lanzó tres dispositivos de investigación al espacio, aunque no ha señalado si alguno de los objetos entró en la órbita de la Tierra. El anuncio podría causar fricción con Occidente en medio de las conversaciones en Viena para tratar de rescatar el Acuerdo Nuclear de 2015 entre Teherán y las potencias mundiales.

Según el portavoz del Gobierno iraní, Ahmad Hosseini, el cohete portador de los satélites Simorgh, cuyo nombre se traduce como 'Phoenix', lanzó los tres dispositivos de investigación a una altitud de 470 kilómetros.

Sin embargo, las autoridades iraníes no han ofrecido mayores detalles, no han informado si los dispositivos llegaron a la órbita de la Tierra.

"Los objetivos de investigación de este lanzamiento han sido alcanzados (…) Esto se hizo como un lanzamiento preliminar, pronto tendremos un lanzamiento operativo", aseguró Hosseini.

Pero horas después, el portavoz y otros funcionarios guardaron silencio sobre el estado de los objetos, lo que ha generado incertidumbre sobre si el cohete había logrado colocar su carga en la órbita correcta.

La televisión estatal transmitió imágenes del cohete con las palabras, "portador de satélite Simorgh" y el eslogan "Podemos", mientras se elevaba desde el puerto espacial Imam Jomeini de Irán.

Los medios de comunicación locales elogiaron la expulsión del proyectil y lo calificaron como un "otro logro de los científicos iraníes".

Sin embargo, Teherán, que posee uno de los programas de misiles más grandes de Medio Oriente, ha tenido varios lanzamientos de satélites fallidos en los últimos años debido a problemas técnicos. Entre los reveses que ha sufrido el programa espacial iraní se encuentran incendios fatales y la explosión de un cohete en la plataforma de lanzamiento.

Operaciones anteriores de este tipo han provocado reprimendas por parte de Estados Unidos.

EE. UU. teme que el lanzamiento de cohetes esté relacionado con misiles balísticos

Los despegues de cohetes de la República Islámica han generado preocupación en Washington sobre si la tecnología utilizada para lanzarlos podría impulsar el desarrollo de misiles balísticos.

El Gobierno estadounidense ha señalado previamente que estas acciones satelitales desafían una resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que pide a la República Islámica que se mantenga alejada de cualquier actividad relacionada con estos proyectiles también usados para la expulsión de una o más cabezas nucleares.

No obstante, Irán, durante mucho tiempo ha indicado que no busca armas atómicas y sostiene que tanto sus lanzamientos de satélites como las pruebas de cohetes no tienen un componente militar.

Durante la última década, Irán ha enviado varios satélites de corta duración a la órbita. En 2013 lanzó un cohete al espacio con un animal (un mono) a bordo. No obstante, bajo la actual Administración de Ebrahim Raisi, el país parece haber agudizado su enfoque en las actividades espaciales.

Un polémico lanzamiento en medio de las negociaciones sobre el programa nuclear

El lanzamiento espacial reportado este jueves 30 de diciembre se produce en momentos en que la República Islámica y Estados Unidos sostienen conversaciones indirectas en Viena, en un intento por salvar el Acuerdo Nuclear de 2015, firmado entre Teherán y las potencias mundiales.

Pacto que Estados Unidos, bajo el Gobierno de Donald Trump abandonó unilateralmente en 2018, a lo que siguió una serie de incumplimientos por parte de las autoridades iraníes sobre el enriquecimiento de uranio, necesario para la fabricación de armas atómicas.

Irán abandonó todas las limitaciones de lo acordado y aumentó el enriquecimiento de ese metal radiactivo. Pasó de menos del 4% de pureza, como estaba permitido en lo pautado, al 60%. Los inspectores internacionales, además, enfrentan grandes desafíos para monitorear los avances de Teherán en esta materia.

Desde Viena, el negociador iraní, Ali Bagheri Kani, aseguró que espera que los diplomáticos lleven a cabo "un trabajo más serio para levantar las sanciones" cuando se reanuden las conversaciones nucleares la próxima semana y describió las negociaciones de la semana pasada como "positivas".

Pero Washington ha lanzado agua fría a las optimistas evaluaciones de Teherán. El portavoz del Departamento de Estado, Ned Price, dijo a principios de esta semana que "es demasiado pronto para saber si Irán ha regresado con un enfoque más constructivo a esta ronda" de conversaciones.

El cuestionado progreso de las negociaciones sobre el Acuerdo Nuclear, en las que Irán exige el levantamiento de las sanciones de Estados Unidos a su economía mientras Washington exige el cese del enriquecimiento de uranio, aumenta el temor de que no se logre restaurar el pacto nuclear.

Con Reuters, AP y EFE

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