Lady Di recibió una secreta carta de amor la noche antes de casarse. ¿Quién la firmaba?

Diana miró el nombre del remitente de la misiva secreta y casi entró en pánico. Se iba a casar al día siguiente nada menos que con el príncipe de Gales, el heredero a la Corona más emblemática de Europa, el futuro Rey de Inglaterra, vaya. En ese estado de excitación se encontraba la joven Diana de 20 años, cuando en la medianoche del 28 de julio de 1981 recibió aquella carta. La sorpresa fue máxima. La joven no se esperaba una nota de él justo el día antes de la boda. Diana abre apresuradamente la carta y lee con voracidad su contenido. ¿Qué decía la misiva? ¿Quién firmaba la carta? Y ¿Por qué se escribió la misma noche antes de la boda? Vamos a responder a todo y por su orden.

VIENNA, AUSTRIA - OCTOBER 14: (FILE PHOTO) Princess Diana, Princess of Wales attends a gala at the Vienna Burgh Theatre on October 14, 1986 in Vienna, Austria. The Duchess of Cornwall has been wearing the brooch originally worn by Prince Charles' first wife, Diana Princess of Wales, the diamond brooch dates back to 1863 and was originally a wedding gift for King Edward VII. Camilla wore the brooch at the royal premiere of Alan Bennett's The History Boys. (Photo by Anwar Hussein Collection/Getty Images)

“Estoy orgulloso de ti y cuando vengas a mí mañana, estaré junto al altar esperándote. Solo tienes que mirarlos a los ojos y les dejarás muertos”, así rezaba la carta de amor que recibió Diana, según desveló Penny Junor en su libro “la duquesa: la historia no contada”. En un primer momento, cuando la misiva de medianoche llega a las manos de Lady Di, la joven temió que Carlos se hubiera echado atrás en su decisión de casarse con ella. Antes de abrir la carta, Diana llegó a creer que Carlos le escribía para anunciarle que anulaba el enlace con ella. Pero, las palabras de amor de su prometido tranquilizaron por completo a la novia. El asunto es: ¿por qué escribió el príncipe Carlos aquella precipitada y última carta de soltero?

BALMORAL, SCOTLAND - 1981: Lady Diana Spencer wearing an Inca jersey, spends time with her fiance Prince Charles, Prince of Wales, at Balmoral, Scotland before their July 29, 1981 wedding. (Photo by Anwar Hussein/WireImage)

Resulta que es fácil imaginar a una Diana nerviosa, o nerviosísima, la noche antes de su boda. La gran mayoría de las novias se inquietan mucho el día antes de su matrimonio. Y Diana no era una novia cualquiera porque su boda no iba a ser una boda cualquiera. Recordemos que el enlace entre el príncipe de Gales y Diana Spencer fue seguido por mil millones de personas, entre telespectadores de televisión y oyentes de radio. Casi se puede decir que el 29 de julio de 1981 el mundo se paró para ver y oír a los novios más famosos de la historia moderna, con permiso de Romeo y Julieta. La catedral de St Paul reunió a 3.550 personas y en aquel templo se congregaron las mayores personalidades de las monarquías y los gobiernos europeos. Todos aquellos ojos miraban con atención cómo Diana Spencer se convertía en Diana de Gales. Y la noche anterior Diana sabía que esto ocurriría así, de ahí sus comprensibles nervios. Pero, ¿qué pasa con el novio? Pues si, como hemos dicho, las novias se suelen poner nerviosas antes de su matrimonio, la mayoría de los novios también sufren una gran inquietud. Pero, Carlos padeció algo más que una inquietud. Mucho más. Carlos no estaba convencido de casarse y dudó hasta el último momento. Así se lo confesó a varios de sus más íntimos amigos, muy poco antes de la boda. Según cuenta el documental “Carlos y Di: la verdad detrás de su boda”, emitido en el Channel 5 inglés, Carlos habló así de Diana a sus amistades más cercanas: “Es exquisitamente hermosa, una amapola perfecta. Pero muy niña. Ni siquiera parece lo suficientemente mayor como para haber terminado la escuela, mucho menos para casarse.”

LONDON - JULY 29: Diana, Princess of Wales and Prince Charles ride in a carriage after their wedding at St. Paul's Cathedral July 29, 1981 in London, England. (Photo by Anwar Hussein/WireImage)

Recordemos que Lady Di tenía 12 años menos que su prometido Carlos de Inglaterra. Y recordemos que entonces Carlos ya estaba enamorado de Camilla Parker. Según Ted Powell, autor de “El Rey Eduardo VII: una vida americana”, Carlos de Gales temía cometer el mismo error que Eduardo VII. El Rey Eduardo VII abdicó por el amor a una mujer divorciada. El Rey Eduardo VII sacrificó por amor uno de los tronos más importantes del mundo. Carlos no quería tomar esa misma decisión, una decisión que el hijo de Isabel II consideraba que era una terrible equivocación. De ahí que escribiera aquella misiva final. Con esa carta de amor Carlos no buscaba tranquilizar a Diana. Con esa carta de amor Carlos quería tranquilizase a sí mismo. Así ya no había vuelta atrás. Ya no arriesgaría su trono. Alea iacta est. O eso creyó el príncipe en aquel momento.