La transgresora y delincuente mujer, adelantada a su tiempo, que vivió en la Inglaterra de inicios del siglo XVII

Su nombre era Mary Frith y nació en Londres alrededor de 1584, siendo hija de un humilde zapatero y una ama de casa. Cuando cumplió 16 años de edad, coincidiendo con la llegada del siglo XVII, comenzó a hacerse inmensamente célebre en la capital inglesa, hasta tal punto que en muchas crónicas de la época (primeras décadas de 1600) es mucho más referenciada que otros ilustres personajes coetáneos.

(imágenes vía National Portrait Gallery)

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Desde jovencita mostró un carácter díscolo y transgresor, hasta tal punto que incluso un tío suyo, ministro de la Iglesia anglicana, trató de enviarla a un reformatorio, aunque falló en el intento ya que la muchacha acabó saltando por la borda del barco que debía trasladarla y huyó del control de su familia.

Según las mencionadas crónicas, Mary tenía un desparpajo y verborrea innatos, lo cual le ayudó a relacionarse y realizar negocios con todo tipo de personajes.

Le gustaba vestir de manera estrafalaria y con ropas de hombre, algo que, solo por ese hecho, ya le causó numerosos problemas con la justicia, debido a que las autoridades la acusaron continuamente de conducta impropia para una mujer.

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Otra de las peculiaridades de Mary Frith era que se le veía a menudo fumar en público. Lo hacía en pipa y en algunos documentos de la época aparece referenciada como ‘la primera mujer fumadora de Inglaterra’.

A menudo aparece nombrada en algunas obras con el sobrenombre de ‘Moll Cutpurse’ (se escribieron varios libros sobre ella durante el siglo XVII) y el motivo de tal apodo fue por su habilidad de realizar un corte con una navaja en los bolsos (alforjas, portamonedas y otros tipos de bolsas en los que se llevaba el dinero guardado en la época) con intención de robar. Esto también le causó numerosos problemas con la justicia, siendo castigada con quemaduras en las manos (castigo que recibían los ladrones reincidentes).

De vez en cuando también le gustaba ganarse la vida participando en alguna obra de teatro (algo vetado a las mujeres en aquel tiempo) e incluso, desafiando las leyes, llegó a realizar una gira por toda Inglaterra, ataviada con sus ropas masculinas y viajando a lomos de un caballo llamado ‘Marocco’, tras haber ganado una apuesta a un célebre empresario teatral llamado William Banks (dicho equino también figura mencionado en numerosas crónicas de la época, ya que era uno de los animales más famosos por aquel entonces).

Su facilidad de palabra hizo que Mary Frith acabase relacionándose con numerosos personajes de todas las clases sociales, llegando a montar un lucrativo negocio de prostitución en el que se convirtió en proxeneta de jóvenes muchachas que ofrecía a insignes caballeros e incluso prostitutos masculinos para distinguidas señoras. Esto último se supo gracias a la confesión que realizó una de sus clientas en el lecho de muerte.

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Varios libros e incluso alguna que otra comedia teatral se escribieron a lo largo del siglo XVII explicando las aventuras y desventuras de Mary Frith, considerada como una de las mujeres más transgresoras y adelantadas a su tiempo. Consta que se casó en 1614 (a los 30 años de edad) con un hombre llamado Lewknor Markham, aunque todas las crónicas apuntan a que se trataba de un matrimonio de pega y para guardar las apariencias, pero esto es algo contradictorio debido a que a ella nunca le importó el ‘qué dirán’ y se comportó de una forma indisciplinada y fuera de las normas sociales durante toda su vida.

Fuentes de consulta e imágenes: headstuff / historyandwomen / The life and death of Mrs. Mary Frith / National Portrait Gallery