La técnica del pellizco o cómo inyectarse bien la dosis de insulina si tienes diabetes

Pasos y consejos para realizar correctamente la técnica de inyección

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Tanto si te la pones tú como si te la administra otra persona (o eres tú el que se encarga de ‘pinchar’ a otro) es importante hacer (Foto: Getty ImageS)

La insulina es una hormona secretada por el páncreas que es imprescindible para la vida. Se puede vivir sin páncreas, pero no sin insulina. Las personas con diabetes tipo 1 (y algunas con diabetes tipo 2) necesitan administrarse insulina desde el inicio de la enfermedad.

Para hacerlo bien es importante llevar a cabo una serie de hábitos correctos en la administración de insulina. Este el primer paso para un buen control metabólico en las personas con diabetes.

Además de controlar los niveles de glucosa y ajustar las dosis, la técnica de inyección (TI) es crucial en el proceso de tratamiento diabético de insulinización.

Una técnica incorrecta o inapropiada de inyección puede hacer que la insulina sea mal absorbida, lo cual puede causar hipoglucemias (si se produce una inyección muscular, donde se absorbe más rápidamente), hiperglucemias (si se inyecta en tejido lipohipertrofiado donde apenas se absorbe), y posiblemente cetoacidosis en las personas con diabetes Tipo 1.

Otro problema común asociado a una mala TI es la Lipohipertrofia (LH), una acumulación de grasa en la capa subcutánea causada principalmente por inyecciones repetidas en la misma zona. La detección de las LH se realiza con una inspección visual y palpación de las zonas de inyección, esta revisión debe incluirse en los controles rutinarios de los pacientes diabéticos y considerarlos cuando haya lecturas de glucosa erráticas.

Los factores que contribuyen a buenas TI incluyen la selección de la zona, el cuidado de la misma, el proceso de la inyección, la longitud de la aguja, el uso de la técnica del pellizco (no es necesaria en el caso de agujas de 4mm de longitud) y la rotación de las áreas de inyección.

Lo habitual es que un educador en diabetes te explique la técnica de la inyección con jeringa. Pero aquí tienes una guía sencilla para que te vayas enterando de qué va el tema recomendada por l Foro de Técnicas de Inyección (FTI). Esta sería la secuencia de inyección:

  • Lavarse las manos con agua y jabón.

  • Llenar la jeringa con la misma cantidad de aire que dosis de insulina se vaya a administrar.

  • Inyectar el aire en el vial de insulina.

  • Aspirar la dosis correspondiente de insulina.

  • Limpiar la zona donde se vaya a inyectar con agua y jabón.

  • Coger la jeringa con una mano y con la otra coger un pellizco superficial de la zona donde se vaya a inyectar la insulina.

  • Realizar un pellizco (si fuera necesario).

  • Insertar la aguja en la piel en un ángulo de 90º.

  • Administrar insulina.

  • Dejar la aguja en la piel al menos 10 segundos después de que la insulina haya sido inyectada.

  • Retirar la aguja de la piel.

  • Soltar el pellizco, en el caso de que lo hubiéramos utilizado.

Para inyectar sujetaremos la jeringuilla o el sistema de inyección con todos los dedos de la mano como si se tratase de un puñal. Coger un pellizco en la zona adecuada y pinchar con decisión para disminuir el dolor.

Presione el botón de inyección en todo su recorrido y después suelte el pellizco. Cuando lo inyectes, mantén la aguja en la piel hasta que cuentes 5, y luego, retira la aguja. De este modo la descarga de insulina será correcta y no habrá goteos. Si la retiras demasiado rápido, la insulina goteará y esto afectará la dosis recibida.

Recuerda que un pellizco correcto es el que se realiza con los dedos índice, corazón y pulgar, cogiendo la dermis y el tejido subcutáneo sin tocar el músculo. Hacer el pliegue es relativamente fácil en el abdomen y las piernas, pero es más difícil en los brazos (donde se necesita ayuda de otra persona) y en las nalgas (donde no es necesario hacerlo por el grosor del tejido subcutáneo de esta zona). Generalmente se aconseja utilizar un ángulo 90º, salvo si la aguja es más larga que debe ser un ángulo de 45º.

Para conseguir una absorción correcta, la insulina debe inyectarse en la capa subcutánea. Esto permite que sea absorbida a una velocidad previsible, que puede conducir a un mejor control glucémico.

Si la insulina se inyecta en la capa intramuscular puede ser absorbida demasiado rápido, produciendo variaciones en los niveles de glucosa y aumentando el riesgo de hipoglucemia.

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Su reutilización hace que se despunten, pierdan lubricación, duelan más y faciliten la aparición de hipertrofias. (Foto: Getty Images)

Los estudios encuentran la aguja de 4mm apropiada para el uso de todo el mundo que realice auto inyecciones, incluidos los pacientes obesos con diabetes, ya que la aguja atraviesa la piel y llega al tejido subcutáneo donde deposita la insulina de forma fiable.

En el caso de los ancianos diabéticos, en los cuales las inyecciones son realizadas por personal sanitario normalmente, las mejores prácticas y la legislación aconsejan usar una aguja con un mecanismo de seguridad incorporado. Esto ayuda a reducir el riesgo de lesiones con objetos punzantes durante la administración de la insulina. La aguja de seguridad más corta y segura para pluma disponible es la de 5mm, por tanto se recomienda el uso de estas en dichos casos.

Si se realiza la técnica del Pellizco (no obligatoria con agujas de 4mm de longitud), el FTI sugiere que el pellizco debe realizarse con dos dedos y el pulgar para separar el tejido subcutáneo del músculo. Hay que mantener la aguja dentro de la piel (con el pellizco) durante 10 segundos después de que hayamos inyectado con el émbolo de la pluma la dosis correspondiente, para garantizar que se administra la dosis completa.

En las terapias inyectables los cuatro sitios de inserción preferidos para administrar la insulina son el abdomen, los muslos, glúteos y los brazos.

La reutilización de las agujas incrementa el riesgo de aparición de Lipohipertrofias. El uso repetido de las agujas hace que su estructura se destruya y se pierda la lubricación, lo cual puede causar daños en la piel y mayor sensación de dolor durante la inyección-

También pueden producirse obstrucciones de la aguja dando lugar a dosificaciones inexactas de insulina. En cuanto a áreas de rotación, alternar las zonas de punción sistemática ayuda a reducir el riesgo de aparición de LH.

Cada zona de inyección debe usarse una semana como máximo y después pasar a la siguiente zona, siempre moviéndose en la misma dirección, en el sentido de las agujas del reloj o en el sentido contrario a éstas. Los pinchazos deben separarse entre ellos al menos un centímetro para evitar la aparición de hematomas en la piel.

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