La sorprendente historia del delfín que enseñó el “tailwalk” a sus compañeros

Delfines realizando el “tailwalk” en un acuario
Delfines realizando el “tailwalk” en un acuario

En 1988 unos trabajadores encontraron una joven hembra delfín atrapada en uno de los canales que conforman Port River en el sur de Australia. Sus heridas y el peligroso estado de salud en que se encontraba pusieron en marcha a las autoridades que la llevaron a uno de los Acuarios locales para que recibiera asistencia veterinaria.

Allí, en aquel zoológico, el delfín se curó de sus heridas y fue bautizado como “Billie” por sus cuidadores. Al poco tiempo de su rescate, y tras haberse restablecido, fue liberada al mar para que prosiguiera la vida con su grupo.

Es aquí donde llega sorpresa. Para seguir la evolución de sus heridas y su recuperación total, el biólogo australiano Mike Bossley siguió vigilando sus andanzas en libertad, cuando se encontró que Billie era capaz de “andar sobre su cola” tal y como hacen los delfines entrenados.

Se conoce como “tailwalk” y es uno de los movimientos que se enseñan a los delfines en sus juegos con los cuidadores. Lo curioso es que, durante su estancia en el acuario, Billie nunca fue entrenado para hacer nada, simplemente vio como lo hacían otros delfines en la piscina y cuando estuvo en libertad debió de pensar que era divertido y comenzó a hacerlo también.

El “tailwalk” (literalmente “andar sobre la cola”) es un movimiento que no se ve en delfines en libertad. No es que no puedan hacerlo sino que no sirve para mucho en la naturaleza y por tanto, salvo que se aprenda en cautividad como juego de entrenamiento, no resulta de mucha utilidad.

Sin embargo, Billie lo aprendió por su cuenta viendo a otros delfines en el acuario y ahora está enseñando a otros delfines en libertad. El descubrimiento del biólogo Bossley, siguiendo durante varios años al grupo de Billie, atrajo a otros investigadores, como Hal Whitehead y Luke Rendell que en 2014 publicaron los resultados de sus estudios en un libro titulado “la vida cultural de ballenas y delfines”.

A partir de las primeras enseñanzas de Billie a los demás ejemplares de su grupo, el juego de andar hacia atrás con la cola se ha seguido manteniendo durante años entre estos delfines, con una particularidad: los adultos también han transmitido este nuevo conocimiento a los más jóvenes, creándose así una costumbre.

Uno de los delfines de Port River divirtiéndose con el Tailwalk
Uno de los delfines de Port River divirtiéndose con el Tailwalk

En el libro Whitehead y Rendel escriben: “un comportamiento aprendido por su cuenta y sin ayuda mientras estaba en el acuario, que además no tiene ninguna función útil salvo la de jugar y divertirse, se ha convertido en algo de éxito en la naturaleza y persiste hasta el día de hoy, incluso años después de la muerte del propio Billie, que falleció en 2009”.

Las imágenes que aparecen en el vídeo apenas tienen unos años y están grabadas con delfines de esta zona australiana, varios años después de la muerte de Billie.

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