Miles de pingüinos hembra quedan varadas en Sudamérica y los científicos descifran la posible causa

Todos los años cientos de hembras de pingüino de Magallanes (Spheniscus magellanicus) terminan varadas a lo largo de las costas de Sudamérica, desde Argentina a Uruguay e incluso al sur de Brasil, sin que los expertos tengan una respuesta clara a este extraño fenómeno.

Miles de hembras de pingüino patagónico quedan varadas todos los años en las costas de Sudamérica | imagen Flickr CC

Estos pingüinos son una especie de tamaño medio (entre 35 y 45 centímetros de altura y 3 Kg de peso), plumaje negro grisáceo en el dorso, blanco en la parte delantera, y presentan dos características bandas negras entre cabeza y torso. Durante los últimos meses del año no se reproducen por lo que, tanto los miembros masculinos como los femeninos de la especie, migran hacia el norte para alimentarse cazando las sabrosas anchoas que habitan esas aguas.

Sin embargo, durante la última década, los científicos han observado una tendencia perturbadora: algunos pingüinos nadan demasiado al norte, a veces a cientos de kilómetros de sus lugares de reproducción, y se quedan atrapados allí. Para añadir más misterio a este fenómeno anual, el número de hembras que quedan varadas es notablemente más alto que la de machos, en una proporción que supera los dos tercios.

Ejemplar de pingüino de Magallanes con sus bandas características bajo el cuello | imagen Wikicommons

Esta semana, investigadores del Instituto de Biología de Organismos Marinos de Argentina en colaboración con el Institute of Statistical Mathematics de Japón han publicado un artículo en Current Biology que ofrece algo de luz a este enigma.

Para ello etiquetaron a un pequeño grupo de 14 pingüinos de Magallanes (ocho machos y seis hembras) con monitores GPS en el tobillo, y analizaron hasta dónde llegaban las aves en su búsqueda de comida. Después de varios meses, el equipo vio un patrón claro. Durante las migraciones de primavera y verano, los pingüinos machos tendían a sumergirse más profundamente y permanecer más cerca de sus criaderos en la Patagonia, mientras que las pingüinos hembras nadaban cerca de la superficie del agua, pero migraron significativamente más al norte que los machos.

El estudio afirma que al alejarse más en busca de presas, las hembras quedan más expuestas a un mayor número de amenazas, como las fuertes corrientes en esas zonas, la contaminación del agua, el transporte marítimo o la captura incidental en redes de pesca.

La respuesta a la cuestión de por qué hay más hembras varadas podría ser tan simple como el tamaño de su cuerpo. Según los investigadores, las hembras de esta especie de pingüino son más pequeñas que los machos, lo que podría hacerles más difícil competir por los alimentos en las agitadas aguas del sur, obligándolas a buscar alimento más al norte donde tendrían que luchar contra las fuertes corrientes y terminar varadas en las costas de Argentina o Uruguay.

Este pequeño estudio es solo el primer paso para comprender las diferentes causas y la escala de estos varamientos, pero según los investigadores hay algo claro: si cada año regresan menos hembras a los lugares de reproducción, la viabilidad de toda la población de pingüinos de Magallanes pronto podría correr peligro.

Referencias científicas y más información:

Takashi Yamamoto, Ken Yoda, Gabriela S. Blanco, Flavio Quintana “Female-biased stranding in Magellanic penguins” Current Biology Vol 29, Issue 1, (2019) DOI:10.1016/j.cub.2018.11.023

Brandon Specktor “Thousands of Female Penguins Are Being Stranded in South America” Live Science