La sequía deja al descubierto el “Stonehenge español” sumergido bajo las aguas

Javier Peláez
Debido a la baja cota del agua del Embalse de Valdecañas el Dolmen de Guadalperal es visible al completo. Fotografía tomada el 28 de julio 2019 | Imagen Pleonr CC
Debido a la baja cota del agua del Embalse de Valdecañas el Dolmen de Guadalperal es visible al completo. Fotografía tomada el 28 de julio 2019 | Imagen Pleonr CC

Los habitantes del pequeño pueblo extremeño de Peraleda de la Mata llevaban muchas décadas ver su tesoro más valioso. Durante casi un siglo, el espectacular conjunto megalítico del Dolmen de Guadalperal, conocido popularmente como “Stonehenge español”, ha permanecido oculto bajo las aguas del embalse de Valdecañas, hasta que la intensa sequía de este verano de 2019 lo ha sacado a la luz.

Multitud de medios internacionales se han hecho eco de esta inusual noticia, e incluso algunos digitales, como Atlas Obscura o el Magazine del Instituto Smithsonian, publican entrevistas a los residentes de Peraleda: “Toda mi vida, la gente me había hablado del dolmen", dice Angel Castaño, presidente de la asociación cultural local. “Había visto partes de él asomándose desde el agua antes, pero esta es la primera vez que lo veo en su totalidad. Es espectacular porque puedes apreciar todo el complejo por primera vez en décadas”.

Vista aérea del conjunto megalítico | Wildlife
Vista aérea del conjunto megalítico | Wildlife

El conjunto consta de unas 150 piedras de granito, colocadas en posición vertical distribuidas en una especie de cámara ovalada precedida de un pasillo de acceso de más de 20 metros, una disposición que recuerda al célebre Stonhenge. Al igual que la construcción británica, el monumento extremeño posee una larga historia (los expertos datan su edad entre 4000 y 5000 años) y encierra infinidad de elementos interesantes.

Su estudio se remonta a 1926, cuando el arqueólogo alemán Hubo Obermaier, descubrió el monumento durante una campaña de excavaciones. Sin embargo, la construcción de un gran embalse en sus proximidades terminó por ocultar todo el conjunto bajo las aguas en 1963. Desde entonces, ha permanecido sumergido, dejando de vez en cuando entrever algunas de sus rocas en los veranos más calurosos… hasta llegar hasta julio de 2019, en el que la sequía en la región ha empezado a desvelar de nuevo sus secretos.

El conjunto parcialmente a la vista tras otra sequía en 2012 | imagen Pleonr CC
El conjunto parcialmente a la vista tras otra sequía en 2012 | imagen Pleonr CC

El elemento más destacable es sin duda el menhir a la entrada de la cámara, una gran piedra tallada de unos dos metros de alto, ondulada y con forma similar a la de una serpiente, que algunos expertos apuntan a que podría ser una representación del río Tajo a su paso por la zona… lo que convertiría a esta piedra en el mapa realista más antiguo del mundo.

Su finalidad no está clara del todo clara. Algunos apuntan a la posibilidad de que se utilizara como templo solar, pero también existen restos y descubrimientos arqueológicos que apuntan a que fue un lugar de ritos funerarios y enterramientos.

Aunque por el momento el monumento permanecerá bajo las aguas del embalse, las autoridades han iniciado ahora los trámites para declararlo Bien de Interés General y un equipo de investigadores se ha desplazado, a principios de este mes de septiembre, para estudiar cómo el agua está afectando y deteriorando las piedras que lo componen.

Referencias y más información:

Alyssa McMurtry “Drought Has Revealed Spain’s Long-Submerged ‘Stonehenge’” Atlas Obscura

Meilan Solly “Drought Reveals Dolmen of Guadalperal, Popularly Dubbed ‘Spanish Stonehenge’” Smithsonian Magazine