La pandemia invisible: el humo del caos político estadounidense deja invisibilizada la tragedia del Covid

Julio Túpac Cabello
·4 min de lectura

Mientras los demócratas construyen el segundo juicio a Trump, las tecnológicas retiran a miles de extremistas de sus plataformas, el país todo guarda luto por los caídos el 6 de enero y los organismos de inteligencia se apresuran a impedir las amenazas de hechos violentos durante la inauguración de Biden, en Estados Unidos muere y muere gente por Coronavirus como nunca antes

Healthcare workers tend to a patient with Covid-19 who is having difficulty breathing in a Covid holding pod at Providence St. Mary Medical Center in Apple Valley, California on January 11, 2021. - As Covid-19 tears through southern California, small hospitals in rural towns like Apple Valley have been overwhelmed, with coronavirus patients crammed into hallways, makeshift ICU beds and even the pediatric ward. When AFP visited St Mary hospital in this desert town of 70,000 people this week, palliative care supervisor Kari McGuire said her team were seeing "astronomical numbers of patients who are dying" from the novel coronavirus. (Photo by ARIANA DREHSLER / AFP) (Photo by ARIANA DREHSLER/AFP via Getty Images)
Las cifras exponen lo peor de la pandemia: en 15 días se ha muerto el 10% total de los fallecidos por Covid. (Photo by ARIANA DREHSLER / AFP) (Photo by ARIANA DREHSLER/AFP via Getty Images)

Es un país caotizado por la calamidad y los efectos de la polarización y el mesianismo. Insultos van y vienen, discursos e iniciativas de eliminación política (y física) del otro, la institucionalidad pasando una prueba inédita y la pandemia acometiendo un arrase de vidas de espanto, como nunca antes hasta ahora desde que empezaron a registrarse las cifras del Coronavirus.

Los estragos que produce el Covid apenas sobreviven como una noticia amenazada con ahogarse.

Las cifras récord de muerte, las cifras récord de contagios y las cifras récord de hospitalización han sido registradas todas en este enero que apenas va a mediados. Y en el que se han muerto ya más de 30 mil personas. En 15 días se ha muerto el 10% total de los fallecidos por Covid.

Pero para asombro de nosotros los peatones, no parece haber mayor bochorno al respecto. La conflictividad política e institucional, con su epítome lograda en los desastrosos eventos del 6 de enero, han dejado a la mortandad huérfana de atención.

De hecho, otro de esos falsos alardes al que nos acostumbró el Presidente Trtump, la bendita Operation Warp Speed ("la más impresionante vacunación jamás vista en la Historia"), no es que está atrasada, sino que está a un tercio de las metas que tenía para el pasado diciembre, cuando se debieron haber vacunado a 24 millones de personas. Hoy la cifra no llega a 10.

El peor mes, y va por la mitad

Cada minuto mueren más de dos estadounidense por Covid. En un día murieron ya más de 4 mil. La cifra total de fallecidos supera los 380 mil, pero ya no hay medio ni portal que considere que ésta es la noticia más importante para sus lectores y/o consumidores de noticias.

En Dinamarca han aprobado el uso del carnet de vacunación para darle fluidez y estímulo a la sociedad que va quedando inmune. En Estados Unidos se discute si la vacuna trae un chip, si más de 60 tribunales habrían estado equivocados en cuanto a la elección presidencial y sobre los poderes ultramar de George Soros y su diabólico combo del globalismo comunista, del cual forman parte Bill Gates y Kamala Harris.

Cada día se reportan alrededor de 250 mil nuevos casos de contagio en Estados Unidos (dos veces más que en noviembre, cuatro veces más que en agosto), pero en los medios encontramos mayoritariamente los debates sobre la constitucionalidad de un segundo juicio político al Presidente una vez se haya marchado, y otras discusiones que incluyen enmiendas y libertad de expresión.

Los estándares rezan que para que las actividades puedan "normalizarse", es decir, estar desplegadas usando tapabocas y guardando la distancia prudente, debe haber un promedio menor al 5% de positivos en los exámenes diarios de covid por al menos 14 días.

Es un parámetro que prácticamente no se guarda en Estados Unidos, donde más de la mitad de los estados no establecen medidas o son exiguas, independientemente de sus índices de contagio.

El covid y los tiempos que vivimos

De los problemas culturales más notorios que produce el populismo es el que reza la conseja "el poeta señaló la luna y el tonto se quedó mirando el dedo".

Las sociedades que se someten a la polarización que resulta de líderes carismáticos con poder, dejan a los actores de la sociedad encendidos, listos siempre para confrontarse, con un argumento fresco para eliminar al del contrario.

La conflictividad nos substrae la capacidad de observar más allá de la conflictividad misma.

Produce adrenalina, engancha, nutre falsamente la identidad, y crece en espiral, viciosamente. Confrontar divierte, te atrae como una fuerza centrífuga, te hace dar la sensación de que al contrastarte con otros, sabes lo que eres y lo que no.

Joe Biden ha repetido que está decidido a cursar un camino que unifique a Estados Unidos en lenguaje y acción, que deje de referirse a connacionales como ellos o nosotros. Pero, ¿será acompañado? ¿No hay junto al ala descarriada de los republicanos, un sector recalcitrante demócrata que odia a los conservadores por encima de cualquier precepto que los una? Y en ese caso, ¿logrará la sociedad en su conjunto hacerlos minoría y disminuir los efectos de tan nociva reyerta?

Al terminar de leer este texto, habrá cuatro nuevos fallecidos en este país por la misma causa. Pero mientras no pueda deslastrarse la sociedad de tan tumorosa querella, no podrá ver siquiera sus propios muertos, sino que seguirá mirando el dedo.

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