La ONU reclama la repatriación de los hijos de los yihadistas extranjeros en Siria

El campamento de desplazados de Al Hol, en Al Hasakeh, en el noreste de Siria, donde viven familias de combatientes extrabjeros del grupo yihadista Estado Islámico, en una imagen del 14 de enero de 2020

Investigadores de la ONU instaron el jueves a los países concernidos a repatriar a los hijos de los yihadistas extranjeros del grupo Estado Islamico (EI) que se encuentran en Siria.

En un informe publicado el jueves, la Comisión de Investigación independiente e internacional (COI) sobre Siria, creada en 2011 por el Consejo de derechos humanos de la ONU, explicó que numerosos niños se encuentran en situación "particularmente precaria" porque no tienen ningún documento de identidad.

Nacidos en zonas antiguamente controladas por la oposición siria, estos niños no logran en muchos casos inscribirse en un registro civil "porque los documentos entregados por grupos armados no son reconocidos por las autoridades competentes", según el informe.

Los investigadores piden a los países de origen de estos milicianos extranjeros que tomen "medidas inmediatamente para allanar el camino hacia el registro de estos niños nacidos en Siria con el fin de repatriarlos lo antes posible así como a las personas que los cuidan".

Desde el fin del califato proclamado por el EI, en marzo de 2019, la comunidad internacional se plantea qué hacer con las familias de estos yihadistas capturados o muertos en Siria e Irak.

Los retornos a los países occidentales como Austria, Alemania Francia se realizan a cuentagotas.

La Comisión de la ONU sobre Siria pide que se dé prioridad a los "niños no acompañados" para que se pueda entregarlos a familiares.

"Los estados tienen obligaciones bien claras en lo que respecta la protección de los niños, entre ellas se incluyen las normas para protegerlos frente a la ausencia de nacionalidad. No respetar estos principios fundamentales significaría derogar estas obligaciones", dijo Hanny Megally, miembro del COI, en un comunicado.

Si están junto a sus hijos, "las madres deben ser repatriadas junto con ellos para garantizar el respeto a los intereses de los niños", dijo el informe, instando a los países de origen a no privar a los padres de su nacionalidad dado el "impacto que esta decisión tendrá en los niños".

A principios de noviembre, una responsable del Alto Comisionado de la ONU para los derechos humanos, Marie-Dominique Parent, calculó que entre 700 y 750 niños nacidos de padres oriundos de la Unión Europea están retenidos en Siria en condiciones precarias.

En total, unos 12.000 extranjeros, 4.000 mujeres y 8.000 niños, están instalados en tres campos de desplazados en el noreste de Siria, el más grande de ellos el de Al Hol, según cifras de las autoridades kurdas.