La ofensiva ucraniana contra separatistas prorrusos comienza con lentitud

Rusia declaró a Ucrania al borde una guerra civil el martes mientras Kiev dijo que estaba en marcha una "operación antiterrorista" contra separatistas a favor de Moscú, aunque la ofensiva parecía empezar lentamente, si es que lo hacía. En la imagen, un hombre armado prorruso cerca de la sede de la Policía en Slaviansk, el 13 de abril de 2014. REUTERS/Gleb Garanich (Reuters)

Por Richard Balmforth y Thomas Grove KIEV/SLAVIANSK (Reuters) - Rusia declaró a Ucrania al borde una guerra civil el martes mientras Kiev dijo que estaba en marcha una "operación antiterrorista" contra separatistas a favor de Moscú, aunque la ofensiva parecía empezar lentamente, si es que lo hacía. Veinticuatro horas después de expirar el ultimátum ucraniano dado a los separatistas para entregar las armas, testigos dijeron que no había señales de que las fuerzas estuvieran listas para irrumpir en los edificios estatales del este rusófono que habían sido ocupados por los rebeldes. El presidente interino, Oleksander Turchinov, insistió en que había comenzado la operación en la región de Donetsk, en el este, aunque se llevaría a cabo en etapas y de "una forma adecuada". En medio de la crisis más profunda entre el Este y el Oeste desde la Guerra Fría, los líderes de Rusia y Estados Unidos se pidieron mutuamente que hagan todo lo que esté en su mano para evitar más derramamiento de sangre. El primer ministro ruso, Dmitry Medvedev, ofreció una declaración sombría después de que al menos dos personas murieran el domingo cuando Kiev intentó sin éxito retener el control de Slaviansk, una de las 10 ciudades en las que los separatistas han tomado el control de edificios. "La sangre se ha derramado una vez más en Ucrania. El país está al borde de una guerra civil", dijo en un comunicado publicado en su página de Facebook. Ucrania ha acusado a Rusia de alentar a los separatistas tras su anexión de Crimea, mientras que Moscú dice que Kiev ha provocado la crisis ignorando los intereses de sus ciudadanos cuyo primer idioma es el ruso. Turchinov dijo que la ofensiva, que se anunció por primera vez el domingo, estaba finalmente en marcha. "La operación antiterrorista comenzó durante la noche en el norte de la región de Donetsk. Pero se realizará en etapas, responsablemente, de forma adecuada. Una vez más subrayo: la intención de estas operaciones es defender a los ciudadanos de Ucrania", dijo ante el Parlamento. El martes por la mañana un corresponsal de Reuters en Slaviansk no había escuchado disparos ni explosiones en la ciudad, que se ubica a unos 150 km de la frontera rusa. En los exteriores del ocupado cuartel general de la Policía, alrededor de una docena de civiles dirigían barricadas que habían sido construidas durante la noche con más neumáticos y cajas de madera. Una docena de cosacos armados - combatientes paramilitares que descienden de los vigilantes de la era zarista - hacían guardia ante las oficinas del alcalde. Las tiendas funcionaban con normalidad y el suministro de pan era normal. UN PASO EN LA BUENA DIRECCIÓN Responsables occidentales han trazado paralelismos entre los sucesos en el este de Ucrania y lo ocurrido en Crimea, un territorio ocupado por las tropas rusas en febrero antes de su anexión formal. Sin embargo, el ministro ruso de Asuntos Exteriores, Sergei Lavrov, dijo el martes que saludaba las señales de que el Gobierno de Kiev estaba listo para el diálogo con los separatistas en el este de Ucrania, y dijo que era "un paso en la dirección correcta", dijo la agencia de noticias Interfax. En declaraciones durante una visita a Pekín, Lavrov dijo que la aparente voluntad de Kiev de "resolver a través de las negociaciones todos los problemas relacionados con las demandas legales de los habitantes de las regiones del sureste de Ucrania, es ciertamente un paso en la dirección correcta, aunque muy retrasado". El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, criticó a Rusia en una conversación telefónica con su homólogo ruso, Vladimir Putin, diciendo que las acciones de Moscú en Ucrania no conducen a una solución diplomática. El Kremlin dijo que había solicitado la llamada telefónica y la Casa Blanca aseguró que esta fue franca y directa. "El presidente enfatizó que todas las fuerzas irregulares en el país necesitan deponer sus armas, e instó al presidente Putin a usar su influencia con esos grupos armados prorrusos para convencerlos de que salgan de los edificios que han ocupado", dijo la Casa Blanca en un comunicado. Estados de la OTAN han enviado tropas, aviones y barcos al este de Europa para tranquilizar a los miembros de la alianza postcomunista. (Información adicional de Natalia Zinets en Kiev, Alessandra Prentice en Moscú, Missy Ryan, Jeff Mason y Arshad Mohammed en Washington; Traducido por Raquel Castillo en la Redacción de Madrid)