La novia que confeccionó su vestido de boda con la tela del paracaídas que salvó la vida a su prometido en la IIGM

Claude Hensinger, un joven comandante estadounidense que había participado en la Segunda Guerra Mundial, regresó a su Pensilvania natal tras finalizar el conflicto militar. Había pasado los últimos años pilotando un bombardero B-29 cuatrimotor en el frente del Pacífico y una de las misiones más arriesgadas en las que participó fue un bombardeo sobre Japón en agosto de 1944.

(imágenes vía <a href="http://amhistory.si.edu/costume/object.cfm?recordnumber=834994" rel="nofollow noopener" target="_blank" data-ylk="slk:Smithsonian’s National Museum of American History" class="link ">Smithsonian’s National Museum of American History</a>)

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Una misión que jamás olvidaría ya que durante la misma estuvo a punto de perder la vida. El motor del avión que pilotaba se incendió y gracias a que pudo saltar a tiempo, junto al resto de compañeros que formaban parte de la tripulación del B-29, pudo salvar su vida.

Fue algo que le marcó enormemente, lo que motivó que decidiera guardar el paracaídas con el que saltó del bombardero y se lo llevase a Pensilvania tras ser licenciado. Una vez en casa (y tras la consiguiente alegría de los familiares) Claude Hensinger conoció a Ruth con quien empezó a salir y un año después, en 1946, decidió pedir su mano.

Según explican las diferentes fuentes consultadas, la petición de mano fue de lo más original… en el momento de hincar la rodilla en el suelo, Claude no ofreció a Ruth un anillo de compromiso sino el objeto que hasta aquel momento se había convertido en el más importante de su vida: el paracaídas.

Con la frase ‘Este es el paracaídas que me salvó la vida y querría que te hicieras un vestido de novia con él’, el joven pidió la mano a su novia y esta aceptó encantada.

Fijaron una fecha para el enlace matrimonial (que se celebraría el 19 de julio de 1947 en la iglesia Neffs Luther de Pensylvania) y Ruth se pondría manos a la obra para confeccionar con la tela de nylon el vestido que luciría en la boda.

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Para ello la joven novia contaría con la inestimable ayuda de una modista local, llamada Hilda Buck, quien le ayudaría a diseñar el vestido, el cual se inspiraron en el que luce el personaje de Scarlet O’Hara en la película ‘Lo que el viento se llevó’.

En la actualidad el vestido está expuesto desde 1992 en el ‘Smithsonian’s National Museum of American History’ y está considerado como uno de los vestidos de novia más románticos de la Historia y también fue llevado en las respectivas bodas de las dos hijas nacidas del matrimonio entre Claude y Ruth Hensinger.

Fuentes de consulta e imágenes: Smithsonian’s National Museum of American History / americanhistory / ripleys / unusual

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