La Manada | ¿Cuál es la diferencia entre abuso sexual y violación?

A punto de cumplirse tres años de aquella primera noche de los Sanfermines en la que un grupo de cinco hombres abusó sexualmente de una joven de 18 años en un portal de Pamplona, el Tribunal Supremo ha de decidir hoy si ratifica la sentencia tanto de la Audiencia de Navarra como del Tribunal Superior de Justicia de Navarra o, como piden las acusaciones y la Fiscalía, considera que hubo agresión sexual, no abuso, y la pena de cárcel ha de ser mayor a los nueve años impuestos.

La sentencia contra La Manada, tipificando el delito como abuso sexual y no agresión, hizo que muchos ciudadanos se echasen a la calle a protestar. (Foto: Lito Lizana/SOPA Images/LightRocket via Getty Images)

La indignación y el revuelo social, político y también judicial que generó la sentencia -pronunciaba hace un poco más de un año y según la cual los jueces encargados de emitirla catalogaron el delito cometido como abuso sexual y no agresión sexual- llevó a la creación por parte del Ministerio de Justicia de una comisión de expertos que estudiase la modificación del Código Penal. El proceso de cambio quedó paralizado por los tiempos políticos revueltos de los últimos meses y hoy los cinco jueces encargados de ratificar o modificar la sentencia del caso de La Manada tendrán que hacerlo con el Código Penal vigente.

En él, como puede consultarse en la web del BOE, están tipificados tres tipos de delitos sexuales: agresión, abuso y acoso. Los dos primeros son en los que pueden enmarcarse los hechos ocurridos la noche del 7 de julio de 2016.

Sobre el primero, el texto señala que se considera que el “que atentare contra la libertad sexual de otra persona, utilizando violencia o intimidación, será castigado como responsable de agresión sexual con la pena de prisión de uno a cinco años”. Añade en el siguiente artículo que, “cuando la agresión sexual consista en acceso carnal por vía vaginal, anal o bucal, o introducción de miembros corporales u objetos por alguna de las dos primeras vías, el responsable será castigado como reo de violación con la pena de prisión de seis a 12 años”.

En el caso de lo que se considera abuso sexual, la explicación es más profusa. “El que, sin violencia o intimidación y sin que medie consentimiento, realizare actos que atenten contra la libertad o indemnidad sexual de otra persona, será castigado, como responsable de abuso sexual, con la pena de prisión de uno a tres años o multa de dieciocho a veinticuatro meses”, tipifica.

Añade después que “la misma pena se impondrá cuando el consentimiento se obtenga prevaliéndose el responsable de una situación de superioridad manifiesta que coarte la libertad de la víctima”. En el apartado inmediatamente posterior al citado aquí se añade que “en todos los casos anteriores, cuando el abuso sexual consista en acceso carnal por vía vaginal, anal o bucal, o introducción de miembros corporales u objetos por alguna de las dos primeras vías, el responsable será castigado con la pena de prisión de cuatro a diez años”.

La clave, y también la polémica, está en que el Código Penal deja a la interpretación de los jueces lo que es o no intimidación. En el caso de la joven de la que abusaron sexualmente -eso han dicho hasta ahora los jueces- la sentencia recogió que en el momento de los hechos estaba “atemorizada, sometida”, que mostró una “actitud pasiva” y que “no prestó su consentimiento libremente, sino viciado” y “coaccionado”.

De los acusados dice que la trataron “como un mero objeto, con desprecio de su dignidad personal, para satisfacer sobre ella sus instintos sexuales”. Dicho todo esto consideran que no ha quedado probado que hubiese violencia o intimidación y, por lo tanto, no hubo agresión, sino abuso con prevalimiento (aprovechando los acusados su situación de superioridad). De ahí la pena impuesta de 9 meses y no los 18 que solicitan tanto la Fiscalía como las acusaciones, que consideran que se trata de un claro delito de agresión sexual.

Hoy son cinco jueces del Supremo quienes deberán decidir, con las mismas pruebas, el mismo Código Penal y su interpretación de lo que es o no intimidación si se mantiene la condena de José Ángel Prenda, Jesús Escudero, Alfonso Jesús Cabezuelo, Ángel Boza y Antonio Manuel Guerrero o se eleva.