La lucrativa vida de José María Aznar desde que dejó de ser presidente del Gobierno

Hace ya 13 años que abandonó la Moncloa, pero a José María Aznar no le ha faltado trabajo ningún día desde entonces. Tras desempeñar el cargo de presidente del Gobierno durante dos legislaturas, el político madrileño ha podido disfrutar en la última década de la empresa privada y los lucrativos beneficios que proporciona. La última compañía que ha decidido contar con sus servicios es Latham & Watkins, el primer despacho del mundo por facturación.

Aznar se incorporará al bufete el próximo mes de marzo en calidad de asesor internacional y lo hará de la mano de su amigo Juan Picón, que acaba de ser nombrado socio director de la oficina española de la firma. Este tándem ya se había producido previamente en el despacho estadounidense DLA Piper, donde Picón era copresidente y Aznar era consejero senior. La salida del primero de la empresa para ocupar su nuevo cargo en Latham & Watkins ya hacía presagiar que el expresidente no duraría mucho. Y así ha sido: a finales de 2017, la compañía y el expolítico anunciaban la rescisión del contrato.

José María Aznar (FAES).

La misión que tiene el que fue líder del PP en su nuevo empleo es aportar su experiencia sobre Latinoamérica, uno de los destinos de inversión más cotizados por los bufetes americanos. Es el primer fichaje de este tipo que hace esta empresa, pero probablemente no sea el último. En el año 2016 han facturado más de 2.300 millones de euros y cuentan con más de 2.600 abogados repartidos en 31 oficinas de 14 países. El sueldo que va a cobrar Aznar es un misterio, aunque lo más probable es que sea bastante alto.

Sí se sabe lo que cobra el expresidente de News Corporation, el holding de medios de comunicación del magnate Rupert Murdoch. En junio de 2006 fichó como asesor y desde entonces se ha embolsado más de 2 millones de euros en la última década. En el 2016 le subieron el sueldo un 29% y alcanzó la cifra de 282.443 euros anuales entre salarios y acciones.

Aznar también es miembro del consejo asesor internacional de Barrick Gold Corporation, una multinacional minera que se dedica a la extracción de oro. La compañía es la más grande del mundo en el sector y tiene su sede en Toronto (Canadá).

En terreno patrio el exlíder popular ocupa el cargo de asesor externo de Endesa, empresa que él mismo ayudó a privatizar cuando se encontraba en la Moncloa. Aznar se ocupa de ayudar a trazar la estrategia en Latinoamérica, una actividad que desde 2011 le ha proporcionado aproximadamente unos 300.000 euros anuales.

Además, sigue cobrando un sueldo vitalicio como expresidente del Gobierno que asciende a unos 80.000 euros anuales. De los libros y las conferencias también recibe su parte: por cada una de las charlas que da (entre ellas en universidades tan prestigiosas como Georgetown) se embolsa entre 40.000 y 90.000 euros, mientras que por escribir tres volúmenes que publicó la editorial Planeta se llevó 600.000 euros.

Aznar es en definitiva un trabajador pluriempleado que aún así saca tiempo para ser asesor de Consejo Atlántico, del patronato del Real Instituto Elcano y presidente de FAES, este último cargo sin remunerar, pero, ¿realmente le hace falta?