Ellos también pudieron ser Papa

El martes 115 cardenales se encerraron en cónclave para elegir a puerta cerrada a un nuevo Papa que lidere la Iglesia católica. Desde que se dio a conocer la dimisión de Benedicto XVI muchas han sido las especulaciones sobre quién podía ser el sucesor de Pedro. Ellos estaban en todas las quinielas, pero al final se han quedado con la miel en los labios. Repasamos a los grandes derrotados del cónclave.

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MARC OUELLET, "CARDENAL DE HIERRO" Y GRAN CONOCEDOR DE AMÉRICA LATINA

El cardenal canadiense Marc Ouellet afirmó en su momento que convertirse en Papa "sería una pesadilla", pero este defensor a ultranza de la ortodoxia, que vivió años en Colombia y dirige la Pontificia Comisión para América Latina, forma parte de los favoritos para suceder a Benedicto XVI.

Ouellet, un teólogo de alto vuelo, de 68 años, provocó fuertes polémicas en Quebec, la provincia francófona de Canadá, al defender en los años 2000 las posturas del Vaticano contra el matrimonio entre homosexuales y contra el aborto incluso en caso de violación y criticó la "decadencia" de una sociedad en la cual dos de cada tres niños nacen fuera del matrimonio. La prensa canadiense lo apodó "el cardenal de hierro".

"Es el único cardenal que se ve con el Papa todas las semanas", dijo el arzobispo retirado de Montreal Jean-Claude Turcotte, al referirse a su relación de confianza con Benedicto XVI, que renunció la semana pasada a su pontificado.

Este políglota (habla francés, inglés, español, portugués, alemán e italiano) bronceado por el sol de Italia es alguien discreto, poco dado a sumergirse en la multitud y de bajo perfil mediático. Tiene reputación de hombre de acción, que no oculta sus convicciones, al punto de llevarse por delante a quien no las comparte.

Tercero de una familia de ocho hijos, Marc Ouellet nació en junio de 1944 en una zona del norte de Quebec que por entonces era de reciente colonización. Una región de leñadores y de minas de oro.

Su padre era director de escuela. A los 17 años, al leer 'Introducción a la vida devota', de San Francisco de Sales, este joven fuerte y deportivo, amante del hockey y la natación, decidió convertirse en sacerdote.

"Una responsabilidad abrumadora"

Ouellet se licenció en Teología en Montreal en momentos en que la sociedad de Quebec empezaba a dar la espalda a la Iglesia católica, guardiana de la lengua y de las tradiciones francesas desde la conquista británica en 1760. En 1968, es ordenado sacerdote.

Entre los años 1970 y 1980, realizó largas estancias en Colombia, donde formó a miles de religiosos como rector y profesor de los Seminarios de Manizales, Cali y Bogotá.

Tras su designación como rector del Gran Seminario de Montreal, en 1990, su carrera conoce un ascenso fulgurante. En 2001, es nombrado obispo y, un año después, arzobispo.

En 2003, Juan Pablo II lo nombra cardenal, y dos años más tarde, cuando éste fallece, aparece por primera vez entre los candidatos con posibilidades de acceder al papado.

Benedicto XVI lo designa en 2010 prefecto de la Congregación para los Obispos y presidente de la Pontificia Comisión para América Latina, un organismo de la Curia Romana (el gobierno del Vaticano).

A finales de ese año, brilló por su capacidad y temperamento en el congreso internacional 'Ecclesia in América', el evento que abrió el Año de la Fe decretado por Benedicto XVI.

En 2011, cuando un diario de Quebec lo interrogó acerca de sus posibilidades de convertirse en Papa, Ouellet respondió: "Sería una pesadilla... una responsabilidad abrumadora".

Sin embargo, esta semana admitió, en unas declaraciones a Radio Canadá, que dada su posición, debía "estar listo" para cualquier eventualidad. "Debo ir al cónclave planteándome: 'y si se llega a dar...', 'y si se llega a dar...'. Confieso que esto me hace pensar, orar, incluso me provoca un poco de temor", confesó, antes de señalar que el futuro Papa debería abordar, entre otros grandes temas, el de los nuevos medios de comunicación, por su gran influencia sobre los jóvenes.

Pero un obstáculo mayor se puede anteponer en un eventual camino de Ouellet hacia el Trono de Pedro: unas víctimas de abusos sexuales del clero publicaron esta semana una lista de doce papables que supuestamente encubrieron esos crímenes, en la que el canadiense figura junto a cardenales de Argentina, Australia, Estados Unidos, Ghana, Honduras, Italia, México y República Checa.

"Queremos exhortar a los prelados católicos a dejar de fingir que lo peor ha pasado con respecto a los abusos sexuales del clero y (a dejar de) encubrir la crisis", dijo David Clohessy, director de la Red de Supervivientes de los Abusados por Sacerdotes (SNAP), con sede en Estados Unidos. "Trágicamente, lo peor casi con toda seguridad está por venir", agregó.

EL HÚNGARO PÉTER ERDÖ, UN PAPABLE 'JOVEN' EN LUCHA CONTRA LA SECULARIZACIÓN


El arzobispo de Esztergom-Budapest y primado de Hungría, Peter Erdö, fue durante mucho tiempo el cardenal más joven de Europa y hoy, a los 60 años, con su firme prédica contra la secularización, es citado como uno de los papables con más posibilidades de suceder a Benedicto XVI.

El papa Juan Pablo II lo proclamó cardenal y primado de Hungría en 2003, cuando sólo tenía 51 años, y sigue siendo uno de los más jóvenes del colegio cardenalicio junto al arzobispo de Múnich, Reinhard Marx, de 59 años, cardenal desde 2010.

Si se convirtiera en Papa, sería el segundo pontífice, después del polaco Karol Wojtyla (Juan Pablo II), oriundo de uno de los antiguos países del bloque comunista.

Este políglota (habla siete lenguas) preside desde 2005 el Concilio de Conferencias Episcopales de Europa.

"Los cardenales, desde la Edad Media, siempre han dado sus opiniones sobre todos los temas que les interesan porque su deber es representar la fe, la esperanza y el amor", dijo en una entrevista hace unos meses con periódico húngaro Nepszabadsag.

En el año 2005, participó en el cónclave que designó Papa al alemán Josef Ratzinger bajo el nombre de Benedicto XVI, quien renunció la semana pasada.

Nueva evangelización y diálogo interreligioso

El cardenal húngaro es muy activo en la llamada nueva evangelización, que lucha contra la secularización, y un defensor del diálogo interreligioso, en particular con el judaísmo. En abril de 2012, participó en la 'Marcha por la vida' celebrada en Budapest para conmemorar a las víctimas del Holocausto nazi y proclamó que "el antisemitismo no tiene cabida dentro del cristianismo".

Erdö también tuvo un papel importante en el concordato entre el Estado húngaro y el Vaticano. Es miembro de la Academia de Ciencias en Hungría y doctor honoris causa de la Universidad Católica de Navarra, próxima al movimiento ultraconservador Opus Dei.

En 2011, Benedicto XVI lo envió a Perú para mediar en un conflicto entre el arzobispado y la Universidad Católica de Lima, que finalmente tuvo que renunciar al apelativo de "católica".

Péter Erdö nació el 25 de junio de 1952 en Budapest, en una familia católica de seis hijos (él era el mayor) que mantuvo su fe pese a los obstáculos del régimen comunista, que impidió a su padre, abogado, ejercer su profesión. "Mis padres tuvieron que elegir entre la fe y la promoción social, y eligieron la fe", recuerda.

Tras sus estudios secundarios, el futuro cardenal estudió en el instituto de educación de sacerdotes de Esztergom (a 50 kilómetros al norte de Budapest) y luego en el seminario central de la capital húngara.

En junio de 1975, se convirtió en sacerdote de Dorog (a 60 kilómetros al noreste de Budapest), mientras preparaba su doctorado en teología en la Academia Católica Péter Pazmany. Gracias a una beca, pudo estudiar también derecho canónico entre 1977 y 1980 en la Pontificia Universidad Lateranense de Roma.

Fue profesor en el seminario de Esztergom y luego volvió a Roma para estudiar en la Universidad Gregoriana. En 1998, fue nombrado rector de la Universidad Católica Péter Pazmany, en Hungría.

CHRISTOPH SCHÖNBORN, UN 'PAPABLE' FIEL A BENEDICTO XVI

El cardenal arzobispo de Viena, Christoph Schönborn, un brillante teólogo nacido en una familia de aristócratas, forma parte de los papables que le deben mucho a su mentor, Benedicto XVI, con quien comparte los mismos valores conservadores.

Este hombre de 68 años, políglota, suele autodefinirse como un "conservador en temas religiosos, pero liberal en el campo social".

Se ha mantenido inflexible frente al movimiento sacerdotes que desde hace dos años agita a la Iglesia católica austríaca con reivindicaciones como la abolición del celibato o la ordenación de mujeres, aunque siempre se dijo abierto al diálogo.

Se ganó fama de moderado en 2010, cuando se dijo partidario de un debate sobre el celibato en momentos en que estaban en primera plana las denuncias de agresiones sexuales contra niños por parte de religiosos. "No cuestioné el celibato de los sacerdotes, sino que propuse que vivan a fondo su concepción de vida basada en el celibato", explicó posteriormente. Y rechazó vincular los votos de castidad a las pulsiones de agresión sexual. "La mayoría de los autores de abusos sexuales son obviamente hombres casados", alegó.

En abril de 2012, afirmó: "Se discute sobre el celibato desde hace 2.000 años, pero para la Iglesia sigue siendo importante, ya que lo considera como una protección y una fuerza particular".

Para el arzobispo de Viena, la ordenación de mujeres es inconcebible, al igual que el uso de anticonceptivos y el recurso al aborto.

Christoph Maria Michael Hugo Damian Adalbert, conde de Schönborn, es un hombre muy cercano al alemán Joseph Ratzinger (Benedicto XVI), con quien estudió teología durante siete años en Ratisbona, en el sur de Alemania.

A principios de los años 90, Ratzinger, que por entonces dirigía la Congregación para la Doctrina de la Fe, le confió la supervisión de la redacción del nuevo catecismo, lo cual muestra la cercanía entre ambos.

Pese a su profundo acatamiento del dogma de Roma, tomó distancias con algunas posiciones de la Curia y no vaciló en criticar a altos jerarcas, como el cardenal italiano Angelo Sodano (secretario de Estado bajo el papado de Juan Pablo II) por las tentativas de encubrimiento de crímenes cometidos por curas pedófilos.

Y el año pasado, Schönborn sorprendió al confirmar el nombramiento en un consejo parroquial (que reúne a representantes del clero y a católicos laicos) de un feligrés homosexual, que había obtenido más del 80% de los votos pero al cual se oponía el cura local.

Recientemente, intercedió para que un monasterio alojara a inmigrantes ilegales paquistaníes que se habían refugiado en una iglesia de Viena, hasta que las autoridades austríacas se pronunciaran sobre su situación.

También se lo conoce por sus dotes diplomáticas. En 1998, desempeñó un papel clave en el desenlace de la crisis que sufrió la Iglesia cuando su predecesor, el cardenal Hans Hermann Groer, acusado de pederastia, se vio obligado a retirarse.

Nacido en 1945 en una familia relacionada con la antigua monarquía austro-húngara en Skalsko (actual República Checa), entró en la orden de los dominicos en 1963, antes de ser ordenado sacerdote en 1970. Estudió teología en Viena y en París y fue, posteriormente, discípulo de Ratzinger.

Actualmente, suele celebrar la misa dominical con gran pompa en la catedral de San Esteban de Viena.

 

RAVASI, EL INTELECTUAL QUE AMA EL ROCK Y EL LATÍN PODRÍA SER EL PAPA DEL FUTURO

El cardenal italiano Gianfranco Ravasi, un intelectual brillante, que ama el rock, escribe tuits en latín y sabe fascinar al auditorio con sus pláticas, podría ser el Papa que la Iglesia católica busca para el siglo XXI.

El purpurado, de 70 años, actual presidente del Pontificio Consejo para Cultura, es una persona abierta al diálogo, y muchos italianos lo conocen por sus artículos para la culta edición dominical del diario económico Il Sole 24Ore.

El prelado, nacido en Merate (Lombardía, norte), el 18 de octubre de 1942, capaz de citar a Jean-Paul Sartre y San Agustín, es una persona "simple" y prolífica, comentó recientemente un purpurado de Brasil, destacando: "cada vez que voy a Italia, ha escrito un libro".

Con una sólida formación teológica, es considerado el hombre que podría tender puentes hacia el mundo moderno, en particular hacia los jóvenes.

Como demostración de esa atención hacia el arte y la cultura moderna, Ravasi otorgó en el 2009 el Premio Robert Bresson del Festival de Venecia al director brasileño Walter Salles, por su cine de calidad.

El vaticanista John Allen suele presentarlo como una suerte de combinación entre Benedicto XVI y Carlo Maria Martini, el famoso cardenal de Milán, emblema de catolicismo progresista italiano, fallecido en agosto del 2012.

Recientemente, el purpurado confesó que escucha las canciones melancólicas de Amy Winehouse para entender las problemáticas universales de los jóvenes de hoy. "Tenemos que escuchar más sus interrogantes. Nosotros, los adultos, de generaciones precedentes, pastores, debemos (...) empezar a sentir un poco cómo laten sus corazones y mentes", afirmó.

El exdirector de la Biblioteca Ambriosana de Milán, un monumento a la civilización occidental, fundada hace cuatro siglos, que contiene el Código Atlántico de Leonardo da Vinci, sorprendió en un congreso cuando afirmó que "Charles Darwin y la Biblia son compatibles".

Extravertido, alegre y con buena salud, Ravasi fue el escogido por Benedicto XVI para presidir las meditaciones de su última semana de retiros espirituales como pontífice. Una decisión, un gesto, un mensaje que el Papa que renunció dejó a los prelados de todo el mundo. Las oraciones de Ravasi fueron transmitidas por podcast por Radio Vaticano y envió tuits en inglés e italiano.

Sin embargo, el hecho de ser italiano y de no contar con experiencia pastoral podrían pesar negativamente en el momento del cónclave.

Experto en la Biblia, el cardenal Ravasi no teme dar la cara ante la prensa y suele seducir con su facilidad de palabra y su erudición, impregnada de lecturas, buena literatura y cine.

Políglota, en los últimos años ha viajado por medio mundo para una serie de encuentros con creyentes y no creyentes. "Tengo muchos amigos no creyentes", confesó recientemente en una entrevista a una revista católica italiana.

Hijo de un funcionario del fisco que desertó por odio al fascismo y de una madre maestra, forma parte de la Pontificia Comisión para los Bienes Culturales de la Iglesia y de la Pontificia Comisión de Arqueología Sagrada.

SEAN O'MALLEY, UN CARDENAL BLOGUERO COMPROMETIDO CON LA LUCHA ANTIPEDOFILIA

El cardenal estadounidense, Sean O'Malley, potencial sucesor de Benedicto XVI y con mucha fama en internet, cumplió la importante tarea hace diez años de limpiar la casa en la diócesis de Boston, golpeada por un escándalo de curas pedófilos.

Conocido por su simplicidad, acorde a la predicada por su orden -del cura Pierre de Francia-, este erudito de habla hispana, con lentes y barba blanca, de 68 años, retomó en 2003 la diócesis donde estalló el primer escándalo con alcance internacional sobre abusos sexuales en la Iglesia católica.

Este tema es uno de los primeros que debería atacar el próximo Papa, estima O'Malley, uno de los primeros en haber puesto en práctica una política de "tolerancia cero".

"Llevo este uniforme (de hermano capuchino) desde hace 40 años y tengo la intención de llevarlo puesto hasta la muerte. No tengo previsto cambiarlo", dijo en Roma el cardenal, quien recibió este título en 2006, y actualmente es uno de los candidatos a suceder al Papa.

"El cardenal Sean", como se hace llamar en su blog (www.cardinalseansblog.org) viste boina vasca en invierno y afirma haber "comprado un boleto de ida y vuelta", puesto que asegura haber pensado en "necesitarlo", según la prensa especializada estadounidense.

Si bien los estadounidenses raramente son favoritos para ocupar el puesto del Papa, la prensa especializada de Estados Unidos hace referencia a él como un posible sucesor de Benedicto XVI.

Esto se debe a que tiene todas las características bajo su manga. Viste sandalias y habla perfectamente español, en un momento en que la comunidad católica sudamericana reúne 40% de los fieles del mundo. Además, este cardenal considera que el próximo Papa debe "comunicarse con el resto del mundo". El punto negativo que registra es que su italiano, en cambio, es "básico", según el National Catholic Reporter.

Muy atento a la hora de dirigirse a los jóvenes, el cardenal O'Malley fue el primer cardenal que abrió un blog, tienen más de 13.000 seguidores en su cuenta de Twitter y creó el canal de televisión Boston Catholic TV, que difunde programas religiosos.

En varias ocasiones en sus diócesis, tuvo que enfrentar escándalos de abuso sexual, lo que le valió su nombramiento en Boston y por lo que recientemente ha sido enviado a una misión sobre este tema en Irlanda.

Los obispos culpables de cubrir los abusos deben ser penalizados, estima. "Ahora no está muy claro pero el próximo Papa deberá tomar decisiones al respecto", dijo al Boston Globe. "Si no hay un política en marcha, se improvisa. Y cuando improvisamos, cometemos errores", añadió.

De todas formas, una asociación estadounidense de víctimas, Snap, lo acaba de incluir en una polémica lista de cardenales a no elegir, bautizada "los doce cabrones", por haber reaccionado muy tarde.

Patrick O'Malley, nacido el 29 de junio de 1944 en Lakewood (Ohio, noreste), estudió en un pequeño seminario franciscano. Se unió a los capuchinos, rama franciscana, a los 21 años, y tomó el apodo de Sean (Juan en gaélico) en referencia a San Juan. Fue ordenado cura cinco años más tarde.

Doctor en literatura española y portuguesa, especialista en místicos españoles, fundó en Washington el Centro Católico hispánico, una asociación que ayuda a los inmigrantes.

Nombrado obispo en 1984, dirigió la diócesis de Santo Tomas en las Islas Vírgenes, Fall River en Massachusetts y Palm Beach en Florida hasta su denominación como arzobispo de Boston por el papa Juan Pablo II.

 

CARDENAL TIMOTHY DOLAN, UNA DE LAS 100 PERSONAS MÁS INFLUYENTES EN EL MUNDO POR LA REVISTA TIME

(Por Blanca Ruiz Anton -- Ciudad del Vaticano)

Es uno de los cardenales americanos más importantes, a pesar de que Timothy Dolan fue nombrado hace tan sólo un año como cardenal.

Es arzobispo de Nueva York desde el año 2009. Destaca por su personalidad carismática y abierta, pero sobre todo por su sentido del humor. Cuando fue nombrado cardenal, dijo a los periodistas que no quería que el orgullo se le subiera a la cabeza, porque se le pondría tan grande como su barriga. De hecho, se presentó en el North American College, del que fue rector durante varios años, con una chaqueta y una gorra de béisbol, al más puro estilo americano.

El cardenal Dolan asegura que desde que era niño sabía que quería ser sacerdote. Se ordenó con 26 años y actualmente es uno de los candidatos fuertes de América del Norte, aunque quizás demasiado joven (tiene 63 años) o demasiado novato en la púrpura como para ser elegido Papa, a pesar de la excelente reputación que goza entre los obispos y cardenales americanos, ya que es el presidente de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos.  

Abiertamente opuesto al programa de salud pública de Obama, poco después de haber sido ordenado cardenal la revista Time lo incluyó entre las 100 personas más influyentes del mundo. Una lista en la que no figuraba Benedicto XVI.

ANGELO SCOLA, UN PAPABLE ITALIANO CONSERVADOR MUY CERCANO A BENEDICTO XVI


El cardenal italiano Angelo Scola, arzobispo de la diócesis de Milán, la mayor de Europa, es un papable conservador, muy cercano a Benedicto XVI, que aboga por el diálogo entre culturas.

Su designación como arzobispo de Milán, cuando era patriarca de Venecia (de 2002 a 2012), fue interpretada como un posible paso hacia el trono de San Pedro.

La arquidiócesis de Milán es una de las más vastas del mundo, con 1.107 parroquias. Y dos arzobispos de Milán fueron papas en el siglo XX : Achille Ratti (Pío XI, 1922-1939) y Giovanni Battista Montini (Pablo VI, 1963-1978).

Scola, de 71 años, figuró en los años 70 entre los jóvenes impulsores del movimiento eclesial Comunión y Liberación (CL), que con los años logró mucha influencia política, sobre todo a través de los encuentros en Rímini (Italia).

Su militancia en este poderoso grupo que se volvió conservador ha dado lugar a críticas, si bien Scola se ha distanciado de ciertos políticos de CL. Incluso se ha criticado a Scola por haber dado clases de ética y filosofía en los años 70 al entonces joven empresario Silvio Berlusconi.

El arzobispo de Milán, considerado un hombre muy trabajador, es autor de más de un centenar de publicaciones en revistas teológicas y filosóficas internacionales y fundador de un centro de estudios y de una revista en varias lenguas, entre ellas árabe y urdu, dedicada a las iglesias cristianas en los países de mayoría musulmana.

Muy culto, Angelo Scola conoció a Joseph Ratzinger (Benedicto XVI) en 1971 durante sus estudios en Alemania. Formó parte de la misma escuela teológica que Ratzinger, la de la revista Communio, que hacía hincapié en el carácter novedoso del Concilio Vaticano II (1962-1965), pero también en la continuidad de la tradición.

Scola defendió a Benedicto XVI cuando se lo acusó de inacción ante casos de pedofilia en la Iglesia, estimando que esta acusación era una "humillación injusta".

El arzobispo milanés tiene reputación de persona bastante seca, poco mediática. Según la prensa, no posee teléfono móvil, aunque tiene una presencia esporádica en Twitter y Facebook.

Sus combates son muy afines a los de Benedicto XVI. En diciembre pasado, criticó el laicismo a la francesa, alegando que "el Estado supuestamente neutro, lejos de serlo, ostenta una cultura específica, secularista, que se convierte en dominante a través de la legislación".

Su candidatura divide a los cardenales italianos. Se considera que Scola dio un giro conservador con respecto a sus predecesores en Milán, los cardenales Carlo Maria Martini y Dionigi Tettamanzi, más cercanos al catolicismo social.

Hijo de un camionero socialista y un ama de casa muy creyente, Scola nació cerca de Milán y se convirtió en sacerdote a los 29 años.

Desde que era joven, llamó la atención su prodigiosa memoria.

Ha sido amigo de quienes también lo eran de Joseph Ratzinger, como Christoph Schönborn, de Viena; Marc Ouellet, de Quebec; y Peter Erdö, de Budapest, otros tres papables.

En los últimos años, en medio de las intrigas que sacudían al Vaticano, Scola pareció desempeñar un papel de amigo y apoyo incondicional del pontífice alemán, quien le tenía una confianza absoluta.

 

EL CANDIDATO BRASILEÑO A PAPA ODILO SCHERER, UN CREADOR DE CONSENSO

Afecto al diálogo, articulador de consenso, buen administrador: así describen sus amigos al brasileño Odilo Scherer, un conservador moderado de 63 años, de origen alemán, que dirige la mayor arquidiócesis del país con más católicos del mundo y con buenas posibilidades de suceder a Benedicto XVI, el Papa que renunció.

"Diría que Scherer es la mejor apuesta", sostuvo el estadounidense John Allen Jr, un respetado experto en cuestiones vaticanas, autor de varios libros sobre la Iglesia católica. "Tiene una buena reputación y es admirado" en Roma, dijo Allen recientemente al diario O Globo.

El padre Jose Antonio Trasferetti, profesor de teología moral en la Universidad Católica de Campinas, en el estado de Sao Paulo, lo conoce bien, porque fueron colegas en Roma, donde hicieron juntos sus estudios doctorales de teología. Scherer "tiene todas las cualidades para ser un buen Papa", dijo a la AFP Trasferetti, quien lo describió como un "conservador moderado" en asuntos de doctrina y en temas sociales.

"Tiene la cabeza abierta, es un buen comunicador y un buen administrador. Es la persona correcta para abrir un diálogo entre las diversas fracciones de la Iglesia", afirmó Trasferetti.

Scherer, añadió, conoce bien los problemas de Sao Paulo, una enorme ciudad cosmopolita de 11 millones de habitantes, donde supervisa parroquias con altos niveles de pobreza, violencia, desempleo juvenil y falta de servicios básicos.

Posmoderno

En el sitio web de su arquidiócesis y en diarios, el arzobispo de Sao Paulo expone regularmente sus opiniones sobre grandes temas. También es muy activo en Twitter y su cuenta @DomOdiloScherer tiene unos 20.000 seguidores.

En el pasado, Scherer ha criticado la Teología de la Liberación por utilizar "el marxismo como herramienta de análisis", aunque ha apoyado la lucha contra la injusticia social y la pobreza que identificó esa corriente nacida en América Latina y marginada por Joseph Ratzinger (el actual Benedicto XVI).

Y en los últimos años, el tradicionalista Scherer se vio confrontado al auge de las iglesias evangélicas en Brasil, en detrimento del catolicismo.

Los cristianos evangélicos, un 15% de la población en 2000 (26,2 millones de fieles), representaban un 22% en 2010 (42,3 millones), en tanto que la proporción de católicos caía del 73,6% al 63%.

Pero Scherer se niega a imitar las técnicas de comunicación de los evangélicos para la difusión de su mensaje.

"Los curas no son celebridades del espectáculo", dijo en 2007. "La misa no debe transformarse en un show".

A comienzos de febrero, el cardenal Scherer afirmó que la Iglesia católica se ha enfrentado a desafíos en su milenaria historia, pero que ahora necesita hacer frente al reto de la "posmodernidad". El arzobispo definía ese concepto como "una cultura sin valores de referencia sólidos", con una subjetividad "que lleva al relativismo total".

También estimó que la nacionalidad y la edad no deben ser factores esenciales en la elección de un nuevo Papa.

Scherer nació el 21 de septiembre de 1949 en una familia de origen alemán de Cerro Largo, un pueblo de 13.000 habitantes en el estado de Rio Grande do Sul (sur de Brasil), en el corazón de las antiguas misiones jesuíticas guaraníes.

Ordenado sacerdote en 1976, obtuvo un doctorado en teología sagrada en Roma en 1991.

Integró la Congregación para Obispos en la Curia Romana de 1994 a 2001 y fue secretario general de la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil desde 2003 a 2007.

EL FILIPINO TAGLE, UN PAPABLE JOVEN QUE PIDE "HUMILDAD" A LA IGLESIA

El cardenal filipino Luis Antonio Tagle, de 55 años, el más joven de los cardenales que suenan para suceder a Benedicto XVI, es considerado un progresista por su prédica por una Iglesia "humilde", en un país de gran fervor religioso y mucha pobreza.

Especialista del Concilio Vaticano II y teólogo brillante formado en Filipinas y Estados Unidos, Luis Antonio 'Chito' Tagle tiene treinta años menos que Benedicto XVI, el Papa que renunció a los 85 años por "falta de fuerzas".

La juventud podría ser una cualidad fundamental para convertirse en el nuevo jefe de la Iglesia católica, que tiene entre sus objetivos conquistar a nuevos fieles y adaptarse a los cambios de la sociedad.

El cardenal Tagle, un hombre afable que se considera ante todo un pastor, tiene a su favor su gran cultura doctrinal y su mente abierta, dos bazas que podrían ayudarle a alcanzar el delicado equilibrio entre ortodoxia y pragmatismo.

Tagle está considerado un progresista, aunque el conservador Benedicto XVI apreciaba "el equilibrio de su visión y el respeto de la doctrina", según el vaticanista Sandro Magister.

A una pregunta sobre sus ambiciones pontificales, Tagle respondió: "La gente quiere estar en relación, es el fundamento de la fe, estar en relación con Dios, estar en relación con los demás, con la Iglesia. Tenemos que volver a ese principio fundamental".

Pero su juventud también podría ser el punto débil de Tagle, que no fue nombrado arzobispo de Manila y primado de Filipinas hasta 2011.

"El primero de la clase"

Luis Antonio Tagle nació el 21 de junio de 1957 en Imus, cerca de Manila, en una familia modesta, y pasó por varias escuelas católicas de la capital antes de estudiar filosofía y teología.

En 1991, obtuvo el grado 'Cum laude' por su doctorado en teología en la Catholic University of America (CUA), de Washington.

"Siempre fue el primero de la clase", recuerda el sacerdote Romeo Ner, de 72 años, uno de sus mentores, que destaca su inteligencia, su disciplina y su vocación religiosa, que mostró desde niño. "Me sorprendió mucho porque sabía rezar el rosario y los misterios con sólo tres años", contó el religioso a la AFP.

Convertido en joven sacerdote, Tagle fue muy activo en la defensa de las parroquias más pobres y en esa época se aficionó a las patas de pollo, una comida muy popular en los barrios más míseros de Filipinas.

"Cuando le proclamaron cardenal, le pregunté si era consciente de haberse convertido en el máximo representante de la Iglesia" de un país de 80 millones de católicos, recuerda Ner, vicario general de la ciudad natal de Tagle. "Y simplemente respondió: 'Sí', pero no tuve la impresión de que estuviera especialmente impresionado. Es alguien muy humilde que huye de las atenciones", explica su mentor.

Una idea que reafirmó el propio Tagle, coautor del mensaje final del sínodo sobre la evangelización, celebrado en Roma en octubre de 2012, que afirmaba que "la Iglesia tiene que aprender su humildad de Jesucristo". "No basta con decir cosas ciertas porque no se escucha a aquel que comunica como si fuese una institución triunfalista y pretenciosa", sentencia el cardenal.

En Filipinas es conocido por su simplicidad y su empatía con los más pobres. Casi nunca utiliza su coche oficial, habla con los feligreses después de la misa e invita con frecuencia a su mesa a los mendigos.

EL GHANÉS PETER TURKSON, ARTÍFICE DE PAZ Y PAPABLE POLÉMICO



El cardenal ghanés Peter Turkson, uno de los dos africanos más mentados como el posible sucesor del papa Benedicto XVI, está considerado como un artífice de la paz en su país, pero su aura de hombre de diálogo se ha visto empañada por sus recientes críticas a los musulmanes.

Turkson, un hombre de pelo entrecano de 64 años que habla alemán, inglés, francés, italiano, hebreo y fante, una de las lenguas de Ghana, es arzobispo de la ciudad de Cape Coast desde hace 17 años, donde ha convencido a muchos jóvenes para que estudien latín con su divisa predilecta: "Vivere Christus est" ('Mi vivir es Cristo").

Sus admiradores aseguran que Turkson, presidente del Pontificio Consejo para la Justicia y la Paz, es un progresista y recuerdan su papel de mediador en las elecciones presidenciales ghanesas de 2008.

Pero su decisión de presentar, en un sínodo celebrado en octubre en el Vaticano, un vídeo que asegura que los musulmanes dominarán Europa, podría comprometer sus oportunidades de convertirse en el próximo jefe de la Iglesia Católica, del que muchos esperan una posición moderada en la compleja cuestión del diálogo entre religiones.

El vídeo que Turkson mostró a los obispos, titulado 'Muslim demographics' ('Demografía de los musulmanes'), lleva cuatro años circulando por internet y explica mediante gráficos y cifras que la alta tasa de natalidad de los musulmanes llevará al dominio del islam en Europa. Tras la polémica, el cardenal ghanés pidió disculpas y aseguró que no quería criticar el islam, sino denunciar "la baja natalidad [en Occidente] y algunas políticas de planificación familiar".

A pesar de la controversia, Joseph Ernest Arthur, el administrador de la Catedral de San Francisco de Sales de Cape Coast, en la que Turkson fue primero sacerdote y luego arzobispo, asegura que siempre fue un hombre abierto con la comunidad musulmana, que en Ghana cuenta con casi 4 millones de fieles. Como la vez que envió a un sacerdote para estudiar el islam. "Eso demuestra hasta qué punto está interesado en la religión musulmana", explica Arthur.

De padre carpintero

El cardenal Turkson, el cuarto de una familia de diez hermanos, nació en un pueblo de Wassaw Nsuta, en el este de Ghana, donde su padre era carpintero y su madre vendía verduras, contó en una entrevista reciente con una televisión francesa.

A los 13 años, vio un anuncio en una iglesia donde buscaban un sacerdote y así nació su vocación. Su padre reunió a toda la familia y pidió al chico que eligiera entre la escuela secundaria y el seminario. "Cada vez que cuento esta historia me dicen que era demasiado joven para escoger", explicó el cardenal en la entrevista a la televisión. "Pero, para mí, la respuesta es muy sencilla: si hubiera esperado a vivir más experiencias para decidir si me comprometía con el celibato ¡nunca habría tomado una decisión como esta!", admite.

El arzobispo de Accra, la capital de Ghana, Charles Palmer-Buckle, compañero de Turkson en el seminario, lo recuerda como un "líder natural" y una persona "muy accesible", que pasaba muchas horas estudiando las escrituras y tocando la guitarra.

Tras pasar por seminarios en Ghana y Estados Unidos, Turkson estudió en Roma y, en 1992, fue nombrado arzobispo de Cape Coast hasta 2009, cuando se convirtió en cardenal.

Según el arzobispo Palmer-Buckle, el cardenal Turkson siempre ha sido considerado como el líder de la Iglesia en Ghana y durante su periodo como arzobispo logró mejorar el diálogo entre el gobierno y los tres millones de católicos, una minoría en un país de 24 millones de habitantes.

Aunque tiene imagen de progresista, es muy probable que, de convertirse en Papa, siga la línea actual de la iglesia en temas como el rechazo del preservativo. Aunque en esta cuestión, el cardenal ghanés ya ha dicho ser favorable a su uso en el caso de matrimonios en los que uno de los miembros es portador del virus del sida.


BRAZ DE AVIZ, UN PAPABLE BRASILEÑO PROGRESISTA Y CERCANO A LOS POBRES

El cardenal brasileño Joao Braz de Aviz recorrió un largo camino desde el sur de Brasil, donde nació en una familia humilde, hasta los pasillos del Vaticano, donde hoy suena como posible sucesor del papa Benedicto XVI.

El progresista arzobispo emérito de Brasilia, de 65 años, no sólo sorteó distancias geográficas o sociales, sino también otras vallas más complejas cuando realizaba una intensa labor pastoral en las favelas de su país, el que tiene más católicos en el mundo.

En 1983, fue secuestrado por dos jóvenes que intentaban asaltar un camión de transporte de valores en Apucarana, en el estado de Paraná (sur). En la huida, los jóvenes le ordenaron que intercediera por ellos ante los agentes que, en la oscuridad de la noche, le dispararon más de un centenar de balines, hiriéndolo en todo el cuerpo.

"Jesús, ¿por qué debo morir a los 36 años?", clamó el sacerdote, que dijo a un diario italiano haber escuchado una respuesta divina que lo tranquilizó: "Yo he muerto a los 33 años, ya has tenido tres años más que yo". Y sobrevivió.

Ordenado sacerdote en 1972, obispo en 1994 y nombrado cardenal por Benedicto XVI en febrero de 2012, Braz de Aviz fue llamado al Vaticano en 2011 para convertirse en prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, responsable de unos 800.000 religiosos y religiosas en todo el mundo. Era arzobispo de Brasilia desde 2004.

Será la primera vez que este cardenal brasileño participe en un cónclave para la elección del Papa. Lo hará junto a otros compatriotas como el arzobispo de Sao Paulo, Odilo Scherer, otro nombre que suena como posible sucesor de Benedicto XVI, quien renunció al pontificado a finales de febrero, alegando "falta de fuerzas". Un total de 115 cardenales electores escogerán al nuevo pontífice.

Braz de Aviz nació el 24 de abril de 1947 en la pequeña ciudad de Mafra, en el estado sureño de Santa Catarina. Segundo de ocho hermanos, se mudó con su familia al vecino estado de Paraná siguiendo a su padre, un empleado de carnicería.

"La decisión de mirar hacia los pobres nos daba una esperanza grandísima, sobre todo a nosotros, que veníamos de familias pobres", dijo evocando sus inicios como sacerdote en unas declaraciones a la revista italiana 30 Días a poco de llegar a Roma para asumir su nuevo cargo. "Estábamos dispuestos a dejarlo todo, incluso el seminario, si aquel ímpetu no era recibido y abrazado en la realidad eclesial en que vivíamos", añadió al referirse a la Teología de la Liberación, la corriente latinoamericana que surgió en la década de 1960 a favor de los más pobres pero que fue marginada por Joseph Ratzinger antes de convertirse en Benedicto XVI.

Braz de Aviz, miembro del movimiento de los Focolares, formado en teología en Roma, no siguió los caminos de la Teología de la Liberación, aunque reconoce su influencia en la Iglesia católica. "Sigo convencido de que en toda aquella historia ocurrió algo realmente grande para toda la Iglesia, (...), que la predilección por los pobres es una elección de Dios, como se ve en el Evangelio", señaló.

Cuando fue nombrado cardenal por Benedicto XVI, Braz de Aviz sorprendió pidiendo a Europa y Estados Unidos que se bajen del pedestal para mirar con otros ojos a América Latina. "En América Latina y en otras partes tenemos que admirar la gran historia de Europa, su belleza. Pero Europa a su vez debe bajar de las alturas y tener una actitud fraternal con los otros continentes y dejar de mirar a los demás desde lo alto", dijo en una entrevista con la agencia de noticias católica I-Media.

Calificado como una persona "abierta" y "cercana", organizó como arzobispo de Brasilia el XVI Congreso Nacional Eucarístico. "Era muy abierto, siempre tuvo una relación muy abierta no sólo con el clero, sino también con el pueblo", contó a la AFP el sacerdote Emerson Barros, encargado de comunicaciones del arzobispado de Brasilia. "Por ejemplo, mantuvo una relación muy estrecha con las iglesias evangélicas. Hay pastores que hablan muy bien de él", añadió.

Brasil, donde 123 de sus 194 millones de habitantes se declara católico, ha experimentado en los últimos años un explosivo crecimiento de los cultos evangélicos.

Considerado progresista, el cardenal ha dicho que "existe la posibilidad" de que un latinoamericano ocupe el trono de Pedro y que él es tan candidato como el resto de los purpurados.

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