La justicia italiana niega que llevarse la comida de casa al comedor escolar sea un derecho

La justicia ha hablado y ha sido clara en su sentencia: llevarse la comida de casa al comedor escolar no es un derecho. Así, con esta sentencia, la Corte Suprema de Casación (Cassazione en italiano) ha puesto fin al litigio que durante dos años han mantenido un grupo de padres de Turín (Italia) con las instituciones educativas. Exigían que los alumnos pudiesen llevarse su comida y usar las instalaciones del centro destinadas al servicio de comedor.

La justicia italiana zanja la polémica de llevarse la comida de casa al comedor escolar sentenciando que no es posible. (Foto: Getty Images)

La batalla comenzó hace ya dos años cuando varios padres y madres turineses representados por Roberto Vecchione plantaron cara a la organización existente para dar de comer a los niños en el colegio. Entre sus quejas, el precio. Hubo un momento en el que durante este largo proceso judicial les dieron la razón, como informa Il Messaggero, y se pidió tanto al Ayuntamiento como al Ministerio que facilitasen la organización de un servicio que permitiese a los alumnos llevarse la comida de casa para comérsela en las instalaciones.

Sin embargo, la Cassazione ha tirado por tierra esa sentencia alegando que el reclamado no es un “derecho subjetivo” y que no se puede exigir ya que el comedor dispone de una “autonomía organizativa”.

La concejala municipal de educación, Antonietta Di Martino, se ha ofrecido a mediar, pero los padres denunciantes (que cuentan con un grupo de Facebook llamado CaroMensa a Torino) siguen en pie de guerra y no aceptan la sentencia, que, como señala La Repubblica, han llegado a comparar sus exigencias con la de poder elegir o no la asignatura de Religión.

Cristina Giachi, que preside la Comisión de Educación, Educación y Construcción de Escuelas y es vicealcalde de Florencia, defiende que “el comedor escolar es un servicio que tiene una función educativa, pero también una función de socialización e igualdad dentro de un proyecto de capacitación común”.

En la sentencia, de la que se han hecho eco diversos medios italianos, se señala el hecho de que permitir comida de fuera en los comedores conllevaría aspectos higiénicos y sanitarios más allá del hecho de que los alumnos porten su propio bocadillo o táper.

En este sentido, se añade que “la institución escolar no es un lugar donde los derechos individuales de los estudiantes se ejercen libremente ni la relación con los usuarios se caracteriza en términos puramente negociados, sino que es un lugar donde el desarrollo de la personalidad de los alumnos individuales y la mejora de la diversidad individual debe llevarse a cabo dentro de los límites de compatibilidad con los intereses de otros estudiantes y de la comunidad".