La hora de los introvertidos: Hay que aprender a divertirnos en soledad

Las personas deben echar manos de todos sus recursos para sobrevivir la pandemia de la COVID-19 mentalmente sanos. (Getty Images)

Mea culpa. Reconozco que en las últimas semanas me ha provocado romper la cuarentena y correr por el medio de la calle. He fantaseado con echar a andar sin rumbo fijo hasta que me duelan los pies. He soñado con tumbarme sobre el césped de un parque y quedarme dormida tomando un baño de sol.

También admito que no he extrañado el bullicio de la ciudad, ni vivir sujeta a los horarios, ni verme obligada a conversar con gente que no me interesa. El distanciamiento social físico es una medida que no me incomoda porque me comunico con quien quiero y cuando quiero, a través de video llamadas programadas, notas de voz y mensajes de texto.

No tengo que inventar excusas para permanecer horas en silencio, pensando, mientras cuido mis plantas. Ni sentirme culpable porque a veces prefiero leer y escribir a solas que ver a los amigos.

La pandemia de la Covid-19 nos ha obligado a replegarnos hacia dentro, no sólo dentro de nuestras casas sino dentro de nosotros mismos.

Y en medio del confinamiento, en todas partes del mundo, se comienzan a escuchar las voces de personas que prefieren pasar desapercibidas en las reuniones sociales pero que se atreven a expresarse en soledad. Al parecer ha llegado el momento de los introvertidos.

¿Qué significa ser introvertido?

No es lo mismo ser tímido que introvertido. A mi me costó mucho años comprender que soy una persona introvertida porque soy habladora, me interesa mucho lo que sucede en la sociedad y disfruto ocasionalmente de bailar, salir y divertirme en grupo.

El psiquiatra suizo Carl Jung explicó, en su teoría de tipos psicológicos, que el comportamiento de las personas no era aleatorio ni indiscriminado sino que era el resultado de las maneras en que los individuos usaban sus capacidades mentales.

Car Gustav Jung, uno de los fundadores de la psiquiatría moderna, introdujo el concepto de introvertido y extrovertido. La imagen, del 13 de julio de 1960 en Zurich, muestra a Jung de 85 años con uno de sus seguidores. (85), one of the founders od modern psychiatry, completed his memoirs at his estate near Zurich. Jung, is shown here with one of his followers on July 13, 1960 in Zurich, Switzerland, inroduced the terms "introvert" and "extrovert" in his work defining many basic psychiatric concepts. (AP Photo)

También explicó que todos tenemos una fuente primaria de energía psíquica. Los extrovertidos parecen sentirse más energizados por las actividades del mundo externo, mientras que la energía de los introvertidos proviene de su mundo interior.

La psiquiatra Sol Méndez Azcurra opina que sin duda el distanciamiento social impuesto por la COVID-19 pudiera permitir un espacio más seguro o más agradable para los introvertidos. "Las personas introvertidas sufren cuando están sometidos a la exigencia de socializar más allá de sus límites conocidos".

El límite de lo normal

Pero los introvertidos nos preguntamos hasta qué punto es sano o normal sentirnos cómodos leyendo, escuchando música, solos, durante muchos días, sin tener contacto con otros.

Méndez Azcurra considera que las personas introvertidas, o con rasgos esquizoides de personalidad, ciertamente toleran mejor la soledad.

Algunas personas tienen factores genéticos, religiosos, sociales y culturales que podrían ayudar y favorecer el funcionamiento individual durante más tiempo que otros que no tengan esos mismos recursos.

Méndez Azcurra dice que no hay estudios científicos que describan con exactitud cuánto es el tiempo exacto de tolerancia a la soledad y al aislamiento en las personas sanas antes de que presenten síntomas psiquiátricos que ameriten atención especializada. Pero cree que "a partir de esta pandemia #Covid19 es seguro que surgirán muchos estudios que describan y analicen conductas humanas durante el confinamiento y conviviendo día a día con la amenaza constante de la enfermedad y la muerte".

En una sociedad que aplaude el liderazgo, los influencers y las celebridades pareciera que se sobrevalora a las personas extrovertidas en detrimento de las personas que prefieren vivir de bajo perfil. La psiquiatra cree que es posible que en general se valore más a las personas expansivas, que son el "alma de la fiesta".

Pero recordó que ser extrovertido o introvertido es un rasgo de carácter o una manera de ser propia de cada individuo.  Todos funcionan lo mejor que pueden de acuerdo a constitución genética sus condiciones socio ambientales. Y por lo tanto, los extrovertidos y los introvertidos tienen un aporte similar al crecimiento de la sociedad. "Tenemos grandes científicos, astronautas, ingenieros de sistemas, médicos, choferes, vigilantes que pueden definirse como introvertidos sin perder su valor de aporte al desarrollo mundial".

A sacar de la mochila

Aún es pronto para saber el valor emocional que la sociedad atribuirá en el futuro a esta experiencia inédita de confinamiento. "Lo que sí puedo decirte es que en este momento de pandemia, cuando es una necesidad salvaguardar la vida, es muy necesario tener dentro de sí mismo, en la mochila que todos llevamos dentro, las herramientas psíquicas para divertirse en soledad”

Una sugerencia de la psiquiatra es la inclusión dentro del pensum de educación básica materias prácticas que ayuden a vivir mejor desde "el adentro. El tan mencionado pero difícil equilibrio psíquico para poder hacer uso de ello cuando lo necesitemos. Tal vez a partir de esta Pandemia la salud mental sea tomada más en cuenta. Porque en este año 2020, cuando aún no hay vacunas para la Covid19, estamos dependiendo más de las personas que puedan quedarse en su casa sin caer en graves enfermedades psiquiátricas".

Síntomas esperados

En esta situación de aislamiento por la pandemia, muchas personas se sienten solas, preocupadas, cambian su ritmo de sueño, se entristecen, puedan angustiarse, irritarse, tener miedo o llorar, sin que esto sea considerado por sí solo, una enfermedad.

"Los especialistas lo consideramos como una respuesta normal o esperada en una situación inusual o inédita como la que estamos viviendo", dijo Méndez Azcurra.

Las enfermedades mentales son harina de otro costal aunque ciertamente pueden ocurrir. "Dentro de las enfermedades psiquiátricas que pueden exacerbarse durante la soledad no bien llevada, están descritas las ansiedades, depresiones, ataques de pánico, insomnio, trastorno del control de los impulsos, los trastornos del espectro autistas y las psicosis".

La doctora Méndez Azcurra nos alienta a no desesperar, independientemente de nuestro nivel de tolerancia al aislamiento.

"Recomiendo a cada uno de nosotros que abra a diario la mochila de herramientas psíquicas que llevamos al hombro porque estoy segura que si te sientas a buscar allí siempre encontrarás un recurso útil dejado por nuestros ancestros para manejar la soledad, hasta que volvamos a encontrarnos".