La gran apuesta del mundo del lujo: el círculo de la moda (o la moda de segunda mano)

Pilar García de la Granja
·Periodista
·2 min de lectura
Las tiendas de segunda mano proliferan por todo el mundo (Photo: RUSS ROHDE via Getty Images/Cultura RF)
Las tiendas de segunda mano proliferan por todo el mundo (Photo: RUSS ROHDE via Getty Images/Cultura RF)

La multinacional Kering no es una empresa del lujo cualquiera. Es un trasatlántico: la segunda en el ranking mundial, con una capitalización de mercado que roza los 85.000 millones de dólares.

El grupo es dueño de marcas icónicas como Gucci, YSL, Brioni o Balenciaga, y fue la primera en reorganizar la multinacional para alejarse del prèt a porter y centrarse solo en marcas de alta gama dentro de la moda, las fragancias y la joyería. Eso pasó durante la crisis del 2008, la que azotó como un tornado al crédito mundial y a las ventas del lujo.

Ahora, en medio de la pandemia que está desagarrando de raíz el sistema productivo, apuesta por lo que podría llamarse “el reciclaje”. De toda la vida, este concepto se entendía como dar una segunda vida a la ropa usada o revender prendas que “ya no te pones”, como rezaría algún anuncio de alguna empresa de televisión. Esto a lo bestia y en el mundo del lujo.

Fue en otoño de 2020 cuando la compañía francesa sorprendía al mercado anunciando un “proyecto piloto” junto a TheRealReal, la empresa de ropa de segunda mano que cotiza en la bolsa de valores de Nueva York.

En Estados Unidos, el boom de las tiendas de moda y complementos de segunda mano lleva más de una década haciéndose con un mercado cada vez más lucrativo.

Muchos, allá por la década de los 2000, pensaban que era imposible para las clientas del Upper East Side comprar modelos de temporadas pasadas, y usados, de Chanel o YSL. Pero los “expertos” no pensaron en “las hijas” millenials de las ricas de Manhattan, Long Island, Brooklyn o Connecticut. Fueron ellas las que se lanzaron a comprar en las tiendas de reventa de Madison Avenue o Lexington primero y online después. Total, si se recicla casi todo, ¿por qu&e...

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.