La gestión ejemplar de una comarca en Soria donde no existen los incendios

M. J. Arias

Hay una zona en España, concretamente en Soria, donde los incendios son prácticamente una anécdota. La de la comarca de Pinares Soria-Burgos está (casi) libre de llamas y, aunque este dato varía según las fuentes, no se registra un gran incendio desde hace décadas –siglos según algunos–. Lo que es un hecho es que Soria es una de las provincias situadas a la cola de incendios forestales, según datos oficiales.

Comarca de Pinares (Foto: Wikimedia Commons)
Comarca de Pinares (Foto: Wikimedia Commons)

La clave de este éxito en la lucha contra el fuego reside en su genuino sistema de explotación y protección de los bosques, denominado la suerte de pinos. Se trata de un antiguo modo de gestión que en esta comarca situada en la parte septentrional de la provincia –entre la sierra Cebollera y los Picos de Urbión al norte y la sierra de Cabrejas al sur–,se remonta al reinado de Fernando III el Santo, en 1288.

Aunque algo complejo de explicar para los no autóctonos, resumiendo viene a ser un sistema de explotación comunitaria de la madera que hace que los beneficios del mismo se repartan entre los vecinos. De esta manera, cada septiembre, los lugareños obtienen los réditos del año en un reparto justo con unas normas preestablecidas. Aunque actualmente el beneficio es mínimo –hace unas décadas era una cantidad considerable–, esa concienciación de proteger lo suyo se mantiene.

Este sistema instaurado en el siglo XIII ha dotado a la zona de una fuerte conciencia medioambiental. De generación en generación se ha ido transmitiendo ese respeto y cuidado por los bosques que aún a día de hoy se conserva. Según el último informe de estadísticas de incendios forestales publicado por el Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, el 82,99% de los incendios se producen “por actividades humanas, ya sean negligencias y accidentes o de forma intencionada”. En ese mismo informe se puede comprobar como Soria se sitúa entre las provincias con menos incendios forestales. Al igual que en este gráfico extraído de CIVIO.

Gráfico de incendios por provincias. (Fuente: CIVIO.ES)
Gráfico de incendios por provincias. (Fuente: CIVIO.ES)

El sentido común dice que la mejor manera de cuidar los bosques y evitar los incendios es la precaución. De esta manera se controlar accidentes y descuidos. Una de las formas de ser precavido es algo tan básico como limpiar el terreno de rastrojo y maleza. De esta manera, cuando llegue el calor y la vegetación se seque –que es cuando prende más rápido–, el bosque estará limpio y se dificultará la propagación en caso de incendio.

En Burgos y Soria lo saben y este año ya se han hecho públicas las bases de contratación de desempleados para limpiar su zona de pinares. Una medida doblemente efectiva. Por un lado se reduce el paro entre los meses de noviembre y marzo en la comarca. Por otro, se protege el terreno de cara a los meses más calurosos, cuando el riesgo de incendio es más elevado.

Comarca de Pinares (Foto: Wikimedia Commons)
Comarca de Pinares (Foto: Wikimedia Commons)

Mantener la zona limpia de maleza se ha demostrado como una medida efectiva, como también lo es la instalación de cámaras de vigilancia que disuadan a quienes provocan los incendios y que detecten a tiempo cualquier conato. En Zamora, por ejemplo, se instalaron en 11 puntos distintos de las zonas más ‘atacadas’ y se concluyó que este sistema había ayudado a reducir un 65% el número de incendios forestales al año desde su puesta en marcha en 2013, según las informaciones publicadas en mayo de este año.

Todas estas medidas van encaminadas a la protección de los bosques, que cada año ven como se queman hectáreas y más hectáreas por descuidos, accidentes o provocados.