La generosa propina de un multimillonario que dejó temblando a una mesera de Massachusetts

Jennifer Navaria, quien trabaja como mesera en el restaurante Seaglass, en Salisbury, Massachusetts, aún sigue temblando después de haber recibido una increíble y generosa propina el fin de semana.

Ella recibió por el pago de una factura de 157 dólares, nada menos que 5,000 dólares de propina por parte de uno de los clientes de una mesa para cuatro que atendió el sábado en la noche.

En Estados Unidos las propinas forman una parte sustancial del salario de los trabajadores de los servicios, aunque aún los estadounidenses suelen decir que solo las declaraciones de impuestos son más confusas que dar una gratificación de este tipo. (Foto Getty Creative)

Navaria al principio no se percató del monto total de la propina. Recogió la factura y pensó que el cliente había dejado 50 dólares, contó en la estación local Boston 25 News.

“Pero luego, cuando fui al fondo [con el total], tenía cuatro dígitos, luego un punto decimal. Entonces fue cuando supe que no eran 50 dólares”, dijo sobre el momento cuando se dio cuenta de que le habían dejado una propina de 5,000 dólares.

"Estaba temblando. Y fue realmente increíble". El generoso cliente era Ernest Alexander Boch Jr., un ejecutivo de negocios quien es el CEO, presidente y portavoz de Boch Enterprises, un negocio de mil millones de dólares en concesionarios de automóviles en Norwood, Massachusetts.

El poder de un reto viral

Boch dijo también a Boston 25 News que se inspiró en el desafío de propinas 2020 iniciado por Donnie Wahlberg, de Dorchester y estrella de New Kids on the Block, quien dejó el día de Año Nuevo una propina de 2,020 dólares en una cuenta de 87 dólares a un mesero de un IHOP en Illinois. 

Ese desafío se volvió viral y ha estado alentando a otros clientes generosos a apoyar a los trabajadores de la industria de servicios. 

"Realmente me golpeó, y quería hacerlo. Quería asumir ese desafío, y no podía entender cuándo o dónde. Pero cuando vi a Jennifer y cómo se ocupó de nuestra mesa, fue entonces cuando dije: ‘Aquí es cuando voy a hacer el desafío’", detalló Bosch Jr.

"Es enorme. Ves que esto sucede, pero nunca pensarías que te suceda a ti", dijo Navaria en su entrevista. También recordó que salió corriendo del restaurante en busca de Boch Jr. para agradecerle pero no lo encontró. Luego le envió un mensaje privado en Facebook antes de compartir su experiencia públicamente en su red social.

"Ya disfruto mucho de mi trabajo, pero tú (Boch) lo hiciste mucho mejor", dijo Navaria en su mensaje de Facebook. "Y tú me hiciste la noche. Pero, de hecho, él realmente me hizo el mes".

Navaria espera que este desafío no se detenga con ella. Boch también está extendiendo la invitación a otras personas con la posibilidad de hacerlo a continuarlo.

"¿Quién hará la próxima movida? ¿Quién será? ¿Quién nos ayudará?", dijo Boch antes de que se le preguntara cuánto debería donar el próximo. "Tiene que ser más que yo. Yo puse más que Donnie; tiene que ser más que yo. Sigamos adelante", concluyó.

También Navaria dijo que ahora solo está comenzando a pensar qué hacer con el dinero, pero aseguró que probablemente pagará algunas cuentas y donará alguna parte a un refugio de animales.

La costumbre de dar propina

Se cree que fueron los británicos quienes comenzaron a establecer esta costumbre en siglo XVII. Se inició como una práctica de la aristocracia de dar pequeños regalos a las llamadas "clases inferiores".

Aunque en varios países ya es bien visto, dar propina podría ser también algo confuso. Realmente es un campo bastante minado porque podría terminar ofendiendo en algunos países. Por suerte, no es el caso de Bosch Jr. y Navaria.

En Estados Unidos las propinas forman una parte sustancial del salario de los trabajadores de los servicios, aunque aún los estadounidenses suelen decir que solo las declaraciones de impuestos son más confusas que dar una gratificación de este tipo.

Esta práctica comenzó realmente en el país en el siglo XIX, cuando los estadounidenses adinerados comenzaron a viajar a Europa. La costumbre originalmente fue mal vista. Los críticos la consideraron antidemocrática y acusaron a los que daban propina de crear una clase de trabajadores que "pedía limosna a cambio de un favor".

No obstante, hoy en día dar una propina está completamente arraigado en la psique nacional. En un restaurante se suele dejar de propina entre un 15% y un 20% del total de la cuenta. También puede ser lo que estime si eres un tipo multimillonario como Bosch o te acabas de ganar la lotería. En los bares lo normal es entre un dólar o dos por cada ronda o entre un 15% y un 20% del total.

Según cálculos del economista Ofer Azar, solo en la industria de restaurantes se otorgaron 42,000 millones de dólares en propinas a los empleados de servicios en el año 2007. Por supuesto, que esa cifra ha sido rebasada ya a estas alturas. Imaginen si clonamos la generosidad de Boch Jr...